El Atlético de Madrid elevó el tono de su protesta por decisiones arbitrales que, según el club, han condicionado el desarrollo de sus partidos recientes. La indignación se intensificó después de un episodio ocurrido en el duelo frente a Barcelona y se suma a las quejas por el derbi ante Real Madrid, en una semana marcada por el debate sobre el uso del VAR y la interpretación de las jugadas.
El caso Gerard Martín: de roja revisada a amarilla
En el partido contra el Barcelona, el árbitro Mateu Busquets Ferrer mostró una tarjeta roja a Gerard Martín por una acción que fue considerada por el colectivo arbitral como sancionable con expulsión. Sin embargo, la revisión desde el VAR obligó a detener el procedimiento y a revisar la jugada.
De acuerdo con la información difundida en el entorno del arbitraje, el foco del conflicto se trasladó a la intervención de Mario Millero, quien habría expresado una valoración personal sobre el incidente, algo que el Atlético considera impropio dentro del protocolo arbitral. Esa intervención habría llevado al árbitro principal a modificar su determinación inicial, pasando finalmente la sanción de la roja a una tarjeta amarilla para Martín.
La reacción del Atlético: “vergüenza” por el VAR
El enfado del Atlético no se quedó en lo futbolístico. Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del club, criticó con dureza el empleo de la tecnología de video y la forma en la que se analizan las jugadas. Sus palabras apuntaron a una sensación de malestar general tras revisar los registros audiovisuales: “Cuando vemos las imágenes y escuchamos los audios compartidos por la Federación, no podemos evitar sentir vergüenza”.
El mensaje buscó subrayar que el club no cuestiona solo el resultado de una acción, sino el proceso: qué se revisa, cómo se interpreta y en qué medida esas revisiones terminan ajustándose al criterio disciplinario esperado.
Antecedente cercano que agrava el malestar
El motivo de mayor tensión dentro del Atlético es que el club cree estar ante un patrón. Días atrás, había existido un episodio similar que terminó siendo confirmado por el Comité de Árbitros: en aquel caso, la infracción habría sido considerada merecedora de tarjeta roja (expulsión). Por eso, la modificación del criterio en este nuevo caso alimenta la sensación de inconsistencia que el Atlético denuncia.
Mensaje en redes y nueva protesta pública
Tras la jornada, el Atlético volvió a pronunciarse en sus canales oficiales con una publicación que incluyó una imagen de la acción de Gerard Martín sobre Tiago Almada, acompañada de una frase irónica que aludía al calendario arbitral y al programa de revisión. El texto fue presentado como una espera por la resolución del Comité, en referencia a un nuevo capítulo del espacio de análisis.
La decisión del Comité: posible roja para Martín
El Atlético aguarda el veredicto que debe emitir el Comité de Árbitros sobre la validez de la decisión adoptada en el encuentro. El pronóstico, al menos en el debate que rodea al arbitraje, es que el Comité podría considerar que Gerard Martín debió ver la tarjeta roja y no la amarilla.
En esa línea, se menciona la opinión de Estrada Fernández, un árbitro retirado que habría anticipado que el organismo concluiría que la acción merecía expulsión.
La resolución del Comité, prevista para el martes, será clave no solo para cerrar el caso de Gerard Martín, sino también para marcar el tono de la relación entre los clubes y el sistema arbitral en una temporada en la que cada revisión por VAR puede convertirse en una cuestión de criterio.
