La decisión de dejar a Mohamed “Mo” Salah en el banquillo en el partido de cuartos de final europeo en París sorprendió a gran parte de la afición del Liverpool. El equipo cayó 2-0 ante un rival francés que controló el ritmo durante gran parte del encuentro, y el plan del técnico neerlandés Arne Slot, en lugar de apostar por un golpe de efecto ofensivo desde el inicio de la segunda parte, se inclinó por gestionar el partido desde la solidez defensiva. El resultado obliga ahora al Liverpool a preparar una remontada en Anfield si quiere seguir vivo en la pelea por la semifinal.
El dilema de Slot: Salah, el “salvavidas” que no salió
Lo más llamativo de la noche fue que Salah no entró en ningún momento, pese a que Liverpool necesitaba, como mínimo, intentar inquietar la portería rival para traer una ventaja o, en el peor de los casos, un gol que cambiara el guion de la eliminatoria. Slot, sin embargo, justificó su postura explicando que la fase final del encuentro no dejaba espacio para suponer que el equipo podría generar ocasiones reales.
El técnico sostuvo que la idea era priorizar la supervivencia en el tramo final. En palabras que reflejan el enfoque táctico del partido, indicó que los últimos 20-25 minutos estuvieron dominados por tareas defensivas, un contexto en el que, según su criterio, forzar a Salah a replegarse durante tanto tiempo dentro del área propia sería un desperdicio de su calidad y de su estado físico.
Otros cambios sí: Isak y Nyoni tuvieron minutos
Aunque Salah se quedó fuera de la convocatoria de cambios, Slot sí utilizó a cinco futbolistas desde el banquillo. Entre ellos estuvo Alexander Isak, que regresó recientemente tras una lesión: estuvo fuera casi cuatro meses por una rotura de pierna, y su entrada buscaba aportar energía y capacidad ofensiva en el momento indicado. También tuvo minutos Trey Nyoni, con apenas 18 años, una señal de que el entrenador no descartó introducir alternativas creativas, pero sí decidió que Salah no era la herramienta adecuada para el guion de ese tramo del partido.
La explicación táctica del entrenador
Slot defendió su decisión al ser cuestionado tras la derrota. Recordó que en la temporada anterior el Liverpool marcó cinco minutos antes del final cuando él retiró a Salah, lo que demuestra que su criterio no excluye completamente el impacto del atacante. Sin embargo, matizó que lo que ocurrió en París fue distinto: el escenario durante buena parte del tramo final fue más de defensa que de búsqueda activa del gol.
El mensaje central fue claro: con tantos minutos por delante, el desgaste defensivo dentro del área propia no era un objetivo razonable para un jugador que puede ser determinante en otra clase de partidos, especialmente considerando la “agenda cargada” que llega en las próximas semanas.
Críticas y lectura de Van Dijk: casi todo el partido cuesta arriba
La derrota 2-0 y, sobre todo, la falta de mordiente ofensiva levantaron críticas. Liverpool apareció sin ambición suficiente en un compromiso de alta exigencia como un cuartos de final europeo, y el capitán, Virgil van Dijk, reconoció sin rodeos las sensaciones del encuentro.
Tras el partido, el defensor señaló que el equipo defendió con muchos futbolistas alrededor del área, asumiendo desde el inicio que sería un duelo en el que costaría encontrar espacios. Van Dijk expresó su descontento por perder en París, aunque dejó una válvula de esperanza: el Liverpool todavía tiene un siguiente partido, con un calendario que incluye un “turno rápido” antes de la eliminatoria de vuelta.
Además, el capitán subrayó la cercanía del siguiente reto: Fulham está en el horizonte inmediato, lo que añade presión al cuerpo técnico para gestionar el desgaste físico y mental tras una noche dura en Francia.
Qué significa el 2-0: la remontada en Anfield ya es obligatoria
Con un marcador de 2-0, Liverpool llega a la vuelta con la necesidad de producir una remontada en Merseyside para alcanzar la semifinal. La tarea se vuelve aún más exigente si se considera un dato que pesa: el equipo no logró registrar ni un tiro a puerta en el Parc des Princes. En eliminatorias europeas, esa estadística no solo habla de falta de ocasiones, sino también de dificultad para imponer ritmo, presión efectiva y claridad ofensiva.
Por eso, el foco recae directamente en Arne Slot: tendrá que replantear el plan y, previsiblemente, reintegrar a Salah para recuperar el impulso ofensivo que el equipo no consiguió en París. La vuelta de Salah no sería solo una decisión de nombres, sino una apuesta por volver a generar situaciones que obliguen al rival a retroceder y a defender con menos comodidad.
Antes de París otra vez: Fulham y el calendario de la Premier League
Antes de pensar en el asalto a la eliminatoria europea, el Liverpool deberá cambiar el chip hacia la Premier League. Su próximo rival es Fulham, un partido que llega en un momento clave para la clasificación. Con la lucha por el “top cinco” cada vez más intensa, Slot necesita equilibrar recursos: recuperar sensaciones, ajustar el funcionamiento colectivo y llegar con el mejor estado posible a Anfield.
La decisión de “guardar” energía para Salah puede convertirse en un movimiento inteligente si el Liverpool logra reactivar su capacidad de ataque en el tramo decisivo de la temporada. Pero si el equipo no consigue recortar distancias y recuperar el control del juego, la ausencia de Salah en París quedará como una de las grandes preguntas tácticas de la eliminatoria.
