Álvaro Arbeloa, entrenador del Real Madrid, compareció este viernes en rueda de prensa para analizar el duelo de este sábado ante el Real Mallorca, en el que el equipo busca recortar distancias con el líder Barcelona antes de que los culés se midan al Atlético de Madrid. Además, el técnico se refirió a varios temas candentes: el estado de los internacionales tras el parón, la situación de Jude Bellingham, las polémicas alrededor de Kylian Mbappé y su decisión de dejarlo fuera de la convocatoria para el derbi antes del descanso, así como el regreso progresivo de futbolistas clave.
La cuenta atrás: nueve finales y el Mallorca como primera
Arbeloa dejó claro que el tramo final de temporada se vive como una sucesión de finales. El Real Madrid afronta el partido de mañana en condición de visitante con el objetivo de acercarse a Barcelona, que jugará más tarde contra el Atlético en un choque de alto voltaje.
El técnico aseguró que el encuentro en Mallorca será especialmente exigente por la necesidad de puntos del rival, y subrayó la complejidad de jugar fuera de casa después del parón internacional. En esa misma línea, afirmó que quedan nueve partidos decisivos y que el de este sábado es el primero en esa ruta.
Internacionales: regreso con buena salud
Sobre el retorno de los futbolistas que disputaron compromisos con sus selecciones, Arbeloa señaló que han vuelto en buenas condiciones físicas. Para él, ese es el punto principal tras el parón: “Los internacionales han regresado en buena salud y ese es el objetivo principal”, dijo, añadiendo que el descanso les resultó positivo, especialmente para quienes pudieron sumar minutos.
Rotaciones y plan de juego
Cuando se le preguntó si planea cambios en el once, Arbeloa explicó su enfoque: busca sacar “el mejor equipo posible” para ganar. Reconoció que hay tres partidos en seis días, todos de nivel alto, y por lo tanto “no hay margen para equivocarse”. Aun así, insistió en que necesitarán a todo el plantel: “Vamos a necesitar a todos”, remarcó, recordando que los propios partidos han demostrado la importancia de cada jugador.
Bellingham: “caso especial” y ritmo de competición
Jude Bellingham fue otro de los nombres destacados en la sala de prensa. Arbeloa reconoció que su situación tiene matices: el futbolista jugó algunos minutos en el partido contra Atlético, pero Thomas Tuchel optó por no utilizarlo en el momento posterior, según explicó el entrenador del Real Madrid, para evitar riesgos.
El técnico afirmó que Bellingham está listo para ayudar mañana y que el objetivo ahora es que recupere gradualmente su ritmo competitivo. También abordó la cuestión de si estaba previsto que participara con Inglaterra, aclarando que no corresponde al club decidir ese aspecto: “No tenía un plan; es decisión del seleccionador”, indicó. En cualquier caso, dejó claro que no habría problema si no jugaba, del mismo modo que no lo habría si lo hacía, y celebró que el jugador esté de vuelta para trabajar progresivamente.
Mbappé: desmentido sobre la rodilla y defensa del compromiso del equipo
Arbeloa también se refirió a la polémica vinculada a una presunta revisión de la rodilla equivocada por parte del club. El entrenador fue contundente al afirmar que lo que Kylian Mbappé ha señalado en los últimos días es “claro” y que la información difundida es “completamente falsa”. En su opinión, llegó el momento de dejar atrás el debate sobre la lesión y centrarse en el rendimiento del delantero, buscando que regrese al nivel que mostró anteriormente.
“Compromiso” y rol defensivo de los delanteros
En relación con las declaraciones de Mbappé sobre que realiza menos tareas defensivas que otros futbolistas del equipo, Arbeloa defendió el carácter colectivo del trabajo. Argumentó que Mbappé tiene un gran espíritu de compromiso y que entiende perfectamente lo que se le pide. Puso el mismo ejemplo para Vinícius, y matizó una cuestión táctica: los delanteros no defienden igual que los defensas, y además suelen participar más en fase ofensiva, pero el Real Madrid necesita un plantel implicado “cada día”, con los 25 jugadores.
El mensaje final fue claro: en esta fase, el equipo debe terminar los partidos sin reservarse esfuerzos y serán precisamente los jugadores diferenciales, por su talento, quienes marquen la diferencia.
El derbi: no hubo decepción y la decisión fue “obvia”
Otro asunto que Arbeloa trató fue el hecho de que Mbappé se quedara en el banquillo en el derbi de Madrid antes del parón internacional. El técnico aseguró que no percibió ningún tipo de decepción, explicando que existe una comunicación directa entre ambos. Según detalló, hablaron de “la mayoría de las cosas” y la decisión sobre la alineación fue “evidente”.
Militão: regreso cercano y liderazgo
Sobre Éder Militão, Arbeloa transmitió optimismo. Señaló que el defensa volverá y que, cuando esté al 100%, probablemente será “el mejor central del mundo”. Aunque reconoció que aún no ha tenido la oportunidad de entrenarlo en primera persona, destacó su calidad como futbolista, su capacidad defensiva y, sobre todo, su personalidad de liderazgo.
El entrenador remarcó que Militão es un jugador capaz de marcar diferencias y celebró su retorno como una noticia positiva para el equipo.
Objetivos y continuidad: “estoy hasta el último día”
Arbeloa también respondió a una pregunta sobre si considera que merece continuar como entrenador la próxima temporada, independientemente de lo que ocurra en los dos meses restantes. Su respuesta fue firme: ese tema no le preocupa. Aseguró que estará en el cargo hasta el último día, como ya había indicado antes, y que su prioridad es ayudar al Real Madrid a seguir ganando títulos, “sea quien sea” el que esté sentado en el banquillo.
El Mallorca como examen y el peso de la primavera
El técnico describió el momento del equipo en los últimos dos meses: el Real Madrid está donde quería estar, compitiendo por La Liga y por la Champions League. Sin embargo, insistió en que ahora toca pensar únicamente en el Mallorca. Cada partido, dijo, se afronta “como una final” y no existe margen para errores.
Arbeloa admitió que el duelo en Mallorca le encendió “714 alarmas”, no solo por el rival, sino por las circunstancias y por la dificultad habitual de jugar después del parón. Aun así, se mostró confiado en el trabajo de entrenamientos: ve al equipo motivado y enfocado en luchar por todo. También dejó una idea histórica: cuando llega la primavera, el club suele sacar su mejor versión.
Polémica en el amistoso España–Egipto: rechazo a la generalización
La rueda de prensa incluyó una pregunta sobre los incidentes ocurridos durante el amistoso entre España y Egipto, en el que hubo acusaciones de racismo relacionadas con cánticos del público contra el islam. Arbeloa respondió con una postura clara: considera que España “no es un país racista”.
Además, argumentó que si lo fuera, habría problemas cada fin de semana. Reconoció que ciertas conductas deben erradicarse y que no puede cambiarlo todo por sí mismo, pero afirmó que seguirá defendiendo ese principio.
Por último, pidió no generalizar: España debe seguir combatiendo este tipo de acciones con la misma fuerza con la que lo hace, manteniendo el mismo nivel de determinación.
Brahim Díaz y Vinícius: minutos, gestión y exigencia
En el apartado de jugadores concretos, Arbeloa habló de Brahim Díaz. Su recomendación fue directa: “Seguir jugando”. Explicó que el futbolista pasó por un periodo duro, pero logró superarlo y demostró la calidad que tiene. Insistió en que el Real Madrid cuenta con un plantel excepcional y que necesitarán a todos.
Sobre Vinícius Júnior, el entrenador respondió con un tono distendido y comentó que Carletto (Carlo Ancelotti) no le habría dado demasiado descanso, en referencia a la carga de partidos. Arbeloa remarcó que las exigencias que tiene en el Real Madrid son muy similares a las que vive con la selección de Brasil. Señaló que ha disputado muchos encuentros y que más adelante decidirán qué es lo mejor para él.
Con el Mallorca en el horizonte inmediato, Arbeloa dejó así un mensaje de control, confianza y necesidad de unidad: el Real Madrid, en la recta final, afronta cada partido como una prueba decisiva y con la certeza de que necesitará a todo su plantel para sostener la pelea por los grandes objetivos.
