Andy Robertson dejará el Liverpool al término de la presente temporada, tras nueve años en Anfield. El lateral escocés, capitán durante gran parte de su etapa en el club inglés, confirmó su salida cuando expire su contrato en el verano, poniendo fin a una trayectoria marcada por títulos y por un rol clave en la era más brillante reciente de los “Reds”.
La decisión se concreta: se va al vencer su contrato
El Liverpool anunció que Robertson se despedirá del club al finalizar la campaña actual, una vez que concluya su vínculo contractual en el verano. De esta forma, el escocés cerrará una etapa de 373 apariciones con la camiseta del conjunto de Anfield, una cifra que refleja su peso como pieza recurrente en los planes deportivos del equipo.
El club lo despidió destacando su condición de “leyenda” por el impacto que tuvo en los éxitos cosechados en los últimos años, tanto en competiciones nacionales como internacionales.
Un palmarés que resume su época en Inglaterra
Desde que llegó a Liverpool procedente de Hull City en 2017, Robertson acumuló un palmarés notable. Entre sus logros figuran:
- 2 títulos de la Premier League
- 1 Champions League
- 1 FA Cup
- 2 Copas de la Liga Inglesa (League Cups)
- FIFA Club World Cup
- UEFA Super Cup
- Community Shield
Este conjunto de trofeos no solo lo consolidó como uno de los grandes laterales de su generación, sino como un jugador capaz de sostener el rendimiento durante campañas exigentes, tanto en ritmo de liga como en eliminatorias europeas.
Menos protagonismo en la temporada: llega Milos Kerkez
Aun con su historial, Robertson ha atravesado una temporada con menor presencia en el once inicial. Con 32 años, su participación se ha reducido a 15 inicios esta campaña.
El motivo principal de su pérdida de protagonismo se relaciona con la llegada de Milos Kerkez desde Bournemouth, que alteró el panorama competitivo en el lateral izquierdo y relegó al escocés en la rotación.
Negociaciones de enero y decisión final de quedarse
En el mercado de invierno, el futuro de Robertson estuvo en el aire. Se señaló que Liverpool habría entablado conversaciones con Tottenham Hotspur por una posible transferencia, luego de que el propio jugador mostrara interés en una eventual mudanza.
Sin embargo, finalmente el escenario cambió y Robertson se mantuvo en Anfield. El contexto del equipo también influyó: una serie de lesiones defensivas abrió la puerta a que el club necesitara conservar alternativas en la zaga, y el jugador terminó por permanecer en Liverpool.
Palabras de despedida: “el momento de moverse”
Robertson expresó que no es sencillo marcharse de un club como Liverpool, al que vinculó con la vida personal de él y su familia durante estos nueve años. También recalcó que, aunque la gente y los jugadores cambian, lo que permanece es la identidad del club y su afición.
En su mensaje, el lateral explicó que conocía oportunidades previas de salida, pero no las tomó por lo difícil que es dejar la institución. Además, planteó que el fútbol avanza y que considera que ya es tiempo de dar el siguiente paso en su carrera.
El escocés dejó claro que no tiene “muchos” arrepentimientos, que ha crecido como persona durante el proceso y que el Liverpool seguirá significando “todo” para él, con los hinchas como parte esencial de ese vínculo.
El camino hacia el rol estelar bajo Klopp
Robertson tuvo que esperar para asentarse como titular indiscutible al inicio de su etapa. Bajo el mando de Jurgen Klopp, el lateral tardó en consolidarse como primera opción, aunque con el tiempo terminó desplazando a Alberto Moreno y se adueñó del puesto de lateral izquierdo durante el resto del ciclo de Klopp y también después.
Desde esa consolidación, los resultados llegaron con regularidad: el Liverpool encontró equilibrio defensivo y energía ofensiva por la banda izquierda, y Robertson se convirtió en una pieza reconocible tanto por su exigencia táctica como por su capacidad de sostener el nivel en partidos decisivos.
Una despedida con el orgullo intacto
Antes de cerrar su etapa, Robertson también comentó que prefiere que otros determinen si lo consideran “leyenda” o no, aunque dejó entender que su objetivo siempre fue el mismo: buscar el éxito y ayudar a que el Liverpool volviera al lugar que, a su juicio, le corresponde.
Con esta salida, el club inicia una nueva etapa en la defensa, pero el legado de Robertson en Anfield quedará ligado a un periodo de grandes conquistas, con títulos nacionales y europeos, y con la consolidación de una identidad que se forjó durante casi una década.
