Alex Manninger, ex guardameta internacional austríaco, recordó con detalle el inesperado paso que dio por Liverpool FC hace casi una década. El portero sorprendió al mundo del fútbol al aterrizar en Anfield en 2016, y en su relato aparece con fuerza la figura de Jürgen Klopp, quien ya lo tenía marcado desde una batalla directa en Alemania.
Klopp lo tenía en la mira desde Dortmund
Manninger explicó que todo comenzó con una llamada telefónica. A sus 39 años, ya lejos del ritmo de la élite competitiva habitual, recibió el contacto de Klopp con un conocimiento sorprendente de su trayectoria.
El austríaco contó que el entrenador alemán le dijo, con claridad, que lo quería como portero para Liverpool. El argumento era directo: en el pasado reciente, Manninger había sido determinante contra el Dortmund de Klopp.
“Me llamó y sabía absolutamente todo de mí. Dos años antes, yo había derrotado a su equipo con el Augsburg. Me dijo: ‘Quiero ese arquero. Ese día lo paraste todo; ahora tienes que hacer lo mismo para mí’”, rememoró.
El partido que lo cambió todo: Augsburg vs Dortmund (2015)
La escena se remonta a principios de 2015, cuando el duelo se disputó en Signal Iduna Park, el estadio histórico del Dortmund. En ese momento, el equipo de Klopp vivía una temporada final y complicada: el club alemán se encontraba en la zona baja de la Bundesliga.
Ese encuentro, además, representó el punto más bajo del ciclo en el banquillo del Dortmund. El partido terminó con victoria del Augsburg por 0-1, gracias a un gol de Raul Bobadilla.
Sin embargo, el contexto hizo todavía más llamativa la derrota: el Dortmund jugó con un hombre menos durante más de 25 minutos, tras la expulsión de Christoph Janker. Aun así, el cuadro local no pudo traducir su superioridad en ocasiones claras, una y otra vez frenadas por la actuación de Manninger, que llegaba en un gran momento.
El salto a Liverpool: fichaje gratis en 2016
Más de un año después, en 2016, llegó el capítulo final de su carrera en Inglaterra. Manninger se incorporó a Liverpool FC como agente libre, tras finalizar su contrato con FC Augsburg, donde había permanecido cuatro temporadas.
Por entonces, Klopp ya estaba al mando del equipo. En paralelo, el club también reforzó la portería con decisiones que mostraban la necesidad de sumar alternativas con peso y experiencia: ese mismo año ficharon a Loris Karius, de 23 años, procedente de Mainz 05, por una cifra cercana a los seis millones de euros. Además, en la plantilla ya figuraba Simon Mignolet, que contaba con 29 años.
Con ese panorama, Manninger entendió que Klopp no buscaba únicamente un suplente más, sino un perfil con recorrido y autoridad, alguien capaz de responder ante cualquier exigencia.
Un cierre discreto: sin minutos en partidos oficiales
El austríaco firmó un contrato de un año después de recibir el contacto del entrenador. Incluso había un componente simbólico para él: Liverpool, una isla donde en el pasado ya había tenido una etapa ligada a Arsenal.
Pese a ese vínculo y al entusiasmo inicial, el plan no terminó de materializarse en el terreno de juego. Manninger no tuvo la oportunidad de debutar en partidos de competición bajo la tutela de Klopp.
En su balance final, señaló que no llegó a disputar un solo minuto: “No jugué. Tenía 40 años y me permitieron despedirme del fútbol frente a los aficionados en The Kop”.
Para Manninger, ese adiós ante la grada del estadio fue, al final, el momento más valioso del capítulo en Liverpool: “Fue una gran sensación”.
Una historia de memoria futbolística
Más allá de los números —cero apariciones—, el relato de Manninger deja una idea clara: en el fútbol de élite, los detalles se guardan. Klopp reconoció aquel partido de 2015 como una prueba tangible de carácter, reflejada en el rendimiento de un arquero que, aunque no tuvo su gran estreno competitivo en Inglaterra, sí terminó ganándose un lugar en la historia reciente del club.
