Walid Al-Faraj, conocido presentador y figura mediática, encendió el debate en el fútbol saudí tras publicar una serie de mensajes en redes sociales en los que analizó la situación del balompié en el país: el momento de los clubes, el panorama de las competiciones domésticas y el rumbo de la selección nacional de cara al Mundial de 2026. Sus opiniones, críticas y cargadas de advertencias, generaron una ola de reacciones en el entorno deportivo.
La Roshen League, al rojo vivo entre varios candidatos
En la temporada actual, la Roshen League vive una disputa intensa por el título. Al-Nassr, Al-Hilal y Al-Ahli se mantienen en la pelea, con un nivel de exigencia elevado en cada jornada, reflejando la competitividad que existe cuando varios proyectos deportivos—con plantillas de peso y aspiraciones altas—se cruzan por los mismos objetivos.
De manera especial, Al-Faraj señaló que el “estilo” de cada club debe volver a marcar diferencias. En su visión, la fuerte competencia que se vio en el pasado en la liga saudí se relaciona con un elemento clave: la identidad propia de cada institución y su gestión particular.
Descenso de la selección saudí antes de 2026
Mientras el campeonato local mantiene el protagonismo, la selección nacional aparece como el punto más delicado. Al-Faraj remarcó que el conjunto saudí atraviesa una caída evidente de rendimiento de cara al Mundial de 2026, un escenario que obliga a acelerar cambios y a tomar decisiones con criterio deportivo y organizativo.
El mensaje de fondo es claro: si la dirigencia ignora las demandas de transformación, los responsables podrían quedar directamente señalados por los resultados que obtenga “Al-Akhdar” (los Halcones Verdes) en los próximos meses, tanto si llegan triunfos como si se acumulan dificultades.
El papel del Fondo de Inversión Pública y el debate sobre la gestión
Uno de los ejes de las declaraciones se centró en el Fondo de Inversión Pública (Public Investment Fund), que ha impulsado el desarrollo del fútbol saudí con una estrategia de gran escala. Al-Faraj reconoció que la intervención del fondo contribuyó a construir una base sólida en aspectos como la infraestructura legal, administrativa y de marketing.
Sin embargo, también dejó una advertencia: existe la posibilidad de que el fondo se retire con rapidez en el periodo próximo. Y, sobre todo, insistió en que cuando cada club regrese de lleno a su administración propia, podrá recuperar una identidad diferenciada, algo que—según su planteamiento—fue determinante en la competencia intensa que caracterizó a la liga.
Demandas de cambios “radicales” en el fútbol saudí
Al-Faraj aseguró que, en distintos sectores deportivos, crecen los pedidos de modificaciones profundas en la forma en que se gestiona el fútbol del país, particularmente en lo referente al equipo nacional. Su postura pone el foco en la necesidad de revisar estructuras y procesos para evitar que la selección llegue a 2026 sin una línea clara de mejora.
Revisión de compras, centralización de contratos y uso de expertos extranjeros
Además, planteó la obligación de realizar un examen completo sobre experiencias relacionadas con la toma de control de clubes y la centralización de contratos. En ese mismo marco, pidió analizar hasta qué punto la incorporación de expertos extranjeros ha influido—para bien o para mal—en el desarrollo de la liga, las selecciones nacionales y el arbitraje.
El presentador remarcó que dicho estudio debe llevarse a cabo de forma realista y con objetividad, con el objetivo de mejorar la salud del fútbol saudí en lugar de quedarse en evaluaciones superficiales o parciales.
Preocupación por el momento de un club y llamado al retorno de “Al-Amid”
Al-Faraj cerró sus intervenciones expresando preocupación por la situación de un club en particular, destacando que atraviesa una falta de espíritu de equipo y que se ha desdibujado su identidad tradicional. También señaló que el descenso significativo después de una temporada 2025 que resultó exitosa está relacionado con errores acumulados en lo administrativo, lo financiero y lo técnico.
En su conclusión, dejó un deseo directo: que “Al-Amid” vuelva a su nivel habitual y que el equipo recupere su carácter sobre el terreno de juego.
Antecedente clave: la compra de cuatro gigantes desde la temporada 2023-2024
Como contexto, el Fondo de Inversión Pública adquirió Al-Ahli, Al-Ittihad, Al-Nassr y Al-Hilal, con efecto desde la temporada 2023-2024. La operación se enmarca dentro de un proyecto integral para el fútbol saudí, orientado a mejorar la eficiencia administrativa y financiera de los clubes, además de aumentar su capacidad para atraer figuras internacionales de primer nivel.
La estrategia, según el planteamiento original, busca elevar la competitividad y también incrementar el valor de mercado de la liga.
