Los últimos minutos del duelo entre Al-Ahli y Al-Fayha en la Saudi Roshen League dejaron una imagen difícil de olvidar: protestas, decisiones discutidas y un gol que terminó inclinando el partido. El encuentro, disputado con tensión tanto en la cancha como en la grada, acabó 1-1, pero la conversación principal pasó por el control del árbitro y el uso del VAR en una jugada clave.
Empate 1-1 en Al-Majma’ah: el partido se definió por polémica
La cita se jugó el miércoles en el Al-Majma’ah Sports City Stadium, correspondiente a la jornada 29 de la liga. Sobre el papel, el partido combinaba dos objetivos: el impulso final de Al-Ahli para acercarse a un puesto europeo y la necesidad de Al-Fayha de asegurar la permanencia.
Sin embargo, el guion real se escribió en el tramo final. Con ambos equipos empujando para llevarse el triunfo, el pitido del árbitro y las protestas se transformaron en el centro de la escena, especialmente ante la sospecha de una posible acción sancionable dentro del área.
La jugada del penal: Villanueva toca el balón en el área
En el minuto 8 del tiempo añadido de la segunda parte, una acción terminó decantándose por la vía disciplinaria: el balón impactó en la mano del defensor de Al-Fayha, Villanueva, dentro del área. El contexto era determinante: el compañero Chris Smalling intentaba despejar la jugada para alejar el balón, pero el contacto acabó registrándose en el brazo del futbolista.
El equipo visitante reaccionó de inmediato, argumentando que el toque fue accidental y que se produjo mientras Smalling buscaba despejar con la cabeza. Aun así, tras consultar con su asistente, el árbitro consideró que el balón sí había golpeado el brazo de Villanueva y no le quedó margen para otra decisión: señaló el punto penal.
Del penal al golpe emocional: 1-0 y luego el 1-1
El lanzamiento desde los once metros tuvo un desenlace frío y efectivo: el ejecutor de la pena máxima envió al portero en dirección contraria, logrando el 1-0 que desató la euforia local y la frustración de Al-Fayha, que hasta ese instante había mantenido el partido muy equilibrado.
El 1-1 final dejó claro que el choque no se apagó después de la polémica, pero sí dejó marcas: el tramo final se convirtió en el gran tema del día y condicionó el relato del encuentro.
Al-Ahli insiste, pide VAR y termina con más tensión: expulsión en el banquillo
Durante el partido, los jugadores de Al-Ahli reclamaron con insistencia una pena máxima. En primera instancia, el árbitro no concedió el penal. Aun así, el equipo mantuvo la presión y la insistencia hasta que el colegiado accedió a revisar la acción mediante Video Assistant Referee (VAR).
El problema llegó después: tras la revisión, el árbitro terminó rechazando conceder la pena máxima. Esa negativa provocó una reacción airada desde el cuerpo técnico y los futbolistas, hasta el punto de que el árbitro expulsó a uno de los oficiales en el banquillo.
La versión médica y la promesa de apelación
Más tarde, el equipo médico de Al-Ahli confirmó que el jugador implicado en la acción inicial sufrió una lesión leve de rodilla. En todo caso, el club evitó señalar directamente al árbitro como responsable del conflicto.
En declaraciones posteriores, el miembro del staff que fue sancionado explicó que se sintió “traicionado por el sistema” y adelantó que presentará una apelación. La discusión, mientras tanto, se extendió a los aficionados y analistas, que cuestionaron la coherencia de los protocolos de VAR y la presión a la que se somete a los árbitros en partidos de alto voltaje.
Jaissle se enfrenta al árbitro con ironía: “¿Por qué haces esto, mate?”
Tras el pitido final, el entrenador alemán Matthias Jaissle se acercó al árbitro. La conversación se percibió como un intercambio “amistoso”, aunque el tono dejó claro que la molestia estaba lejos de apagarse.
Jaissle lanzó una frase directa: “¿Por qué haces esto, mate? ¿Esa es tu decisión? Conozco muy bien las reglas. Lo siento, mate, así no funciona.”
El uso del término informal buscaba transmitir cercanía, pero al mismo tiempo marcaba distancia y señalaba el error percibido. Aun con el gesto medido, el mensaje fue contundente: la tensión continuó fuera del campo y el debate sobre la autoridad arbitral siguió abierto tras el resultado.
La tabla: Al-Ahli suma un punto y queda segundo, a cuatro del líder
En la última ronda de la Saudi Pro League, Al-Ahli cerró con un punto como visitante, acumulando 66 unidades y ubicándose segundo de manera provisional. El empate, después de un partido disputado durante los 90 minutos, deja a los de Yeda a cuatro puntos de Al-Nassr.
La distancia podría ajustarse, ya que el líder tiene un partido pendiente, lo que añade incertidumbre a la pelea por el campeonato. Para Al-Ahli, el resultado es coherente con su rendimiento sostenido en la campaña: en 32 partidos sumaron 19 victorias y 9 empates.
Racha goleadora y solidez defensiva: números que sostienen el sueño
La aspiración de Al-Ahli por conquistar su primer título de liga desde 2016 sigue viva, aunque el margen para fallar es pequeño. El equipo ha demostrado capacidad ofensiva con 58 goles, el segundo mejor registro de la división. En defensa, también hay argumentos: únicamente Al-Nassr ha encajado menos que los 32 goles permitidos por Al-Ahli.
Con todo, la carrera no está decidida. La diferencia en el goal difference (diferencia de goles) y la posibilidad de que Al-Nassr amplíe su ventaja cuando juegue el encuentro pendiente aumentan la presión sobre Al-Ahli para mantener la concentración en las próximas jornadas.
Un “extra” futbolístico: Ivan Toney y su gol 50 en todas las competiciones
Más allá del partido, en el panorama deportivo apareció otro hito: Ivan Toney alcanzó la cifra de 50 goles en todas las competiciones. Su tanto, descrito como una finalización precisa, lo ubica en un grupo selecto junto a figuras como Cristiano Ronaldo y Omar Al-Soma.
El dato relevante es que Toney llegó a esa cifra más rápido que Ronaldo y que Al-Soma, reforzando su perfil de delantero determinante dentro del área y capaz de rendir bajo presión. El récord, por el momento, no cierra el capítulo: más bien lo abre, porque la pregunta que queda es cuántos goles más puede acumular antes de dar el salto a un escenario aún mayor.
