Joshua Kimmich no estuvo en el once inicial frente a Heidenheim, pero regresó con fuerza desde el banquillo: entró al descanso cuando el marcador ya iba 1-2 en contra. Junto a otros cambios de peso, Harry Kane, Michael Olise y Luis Díaz, su presencia resultó decisiva para que el equipo lograra un empate sobre la bocina, firmando una remontada tardía que cambió el guion del partido.
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El duelo ante Heidenheim se puso pronto complicado para Bayern: al llegar el intermedio, el conjunto perdía 1-2. En ese momento, Kimmich tomó el relevo y se sumó al plan de reacción. No fue el único ajuste: también se incorporaron Harry Kane, Michael Olise y Luis Díaz, perfiles que suelen aportar desequilibrio en zonas clave y que, en este caso, permitieron que el equipo encontrara el camino para igualar.
El “choque” con el banco: broma y mensaje para el vestuario
Tras el partido, cuando le preguntaron por su lugar en el banquillo, Kimmich respondió con ironía: “Todavía necesito hablar con el entrenador. Esta noche, una charla uno a uno”. Luego sonrió, dejando claro que era una broma.
La situación, sin embargo, abrió un debate lógico entre los aficionados: ¿la rotación está afectando su ritmo? Kimmich cortó la conversación con naturalidad: “No, ya pasé la edad en la que necesito un ritmo”. Y remató dejando una verdad por delante: “Claro que siempre disfruto jugar”. Su comentario, en el fondo, reflejó que su motivación sigue intacta, aunque el contexto del calendario obligue a administrar esfuerzos.
Antes jugaba todo: ahora Kompany incluso le da descanso
Históricamente, Kimmich se ha caracterizado por intentar completar los 90 minutos en prácticamente todos los partidos, incluso cuando el calendario se vuelve exigente. Durante mucho tiempo, el centrocampista de 31 años estuvo prácticamente exento de rotaciones.
Ahora, en la fase más intensa de la temporada, el enfoque ha cambiado. Kompany ha empezado a dosificarle minutos: el sábado anterior, en la victoria 4-3 ante FSV Mainz 05, ni siquiera estuvo dentro de la convocatoria.
El propio jugador explicó el motivo: “La semana pasada estuve bastante contento, porque arrastraba algunas molestias. Iba a estar listo hoy. Al final, quien decide es el entrenador”.
Ritmo de competición: PSG y el plan para el partido de vuelta
Entre estas decisiones, Kimmich sí sumó protagonismo en el tramo decisivo del calendario europeo. Jugó completo el partido en la derrota 4-5 ante Paris Saint-Germain, y todo apunta a que volverá a ser titular en el encuentro de vuelta del miércoles, actuando en el mediocampo de contención junto a Aleksandar Pavlovic.
De cara a ese compromiso, Kimmich lanzó un mensaje de confianza: “Contra París llegué fresco y el miércoles también llegaré fresco. No corro tanto”. Una frase que, más allá del tono, sugiere que su lectura del partido y su forma de administrar esfuerzos le permiten competir a alto nivel sin necesidad de “desgastar” al límite cada día.
Minutos y rol: tercera mayor carga en el Bayern
A pesar de las rotaciones, Kimmich mantiene números contundentes. En la temporada actual acumula 3.713 minutos, el tercer registro más alto dentro del Bayern, solo por detrás de Luis Díaz (3.760) y Michael Olise (3.716). Es decir: aunque esté recibiendo descansos puntuales, su peso en el equipo sigue siendo determinante.
Con el partido de vuelta del miércoles en el horizonte, la duda ya no es si Kimmich responde, sino cómo gestiona el entrenador el equilibrio entre frescura y continuidad. Por lo visto ante Heidenheim, el plan funciona: cuando entra, el Bayern mejora y el partido cambia.
