El presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, volvió a poner el foco en el debate sobre el uso del VAR y las interpretaciones arbitrales, admitiendo que incluso dentro del fútbol profesional hay una confusión creciente, especialmente cuando se trata de jugadas de mano. Sus declaraciones se dieron el jueves en Madrid, en el marco de una conferencia en el “The Forum”.
Top 7 casas de apuestas recomendadas en Argentina
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primeras apuestas.
Bono de registro para nuevas usuarias, disponible también en la sección de apuestas deportivas.
Bono para nuevas usuarias al abrir cuenta y cumplir los requisitos de la oferta.
Bono para nuevas usuarias con registro y saldo para apuestas deportivas.
Čeferin señaló que entiende perfectamente la frustración de los aficionados, que a menudo perciben que el reglamento se aplica de manera distinta según el partido. En ese sentido, reconoció que él mismo ya no alcanza a comprender ciertos criterios con la claridad esperada.
El dirigente esloveno puso como ejemplo recurrente la regla del balón con la mano, un punto que suele generar polémica por la dificultad para determinar si la acción debe sancionarse o no.
El gran problema: la regla de la mano
El presidente de la UEFA fue directo al describir el nivel de incertidumbre que existe en el fútbol moderno cuando aparece una jugada de mano:
- “Nadie lo entiende”.
- Planteó la duda central: si se trata o no de un penal.
- También cuestionó el criterio sobre si la acción fue intencional o no.
- Y remarcó la dificultad práctica: el futbolista no puede “saber” qué interpretación tendrá el árbitro, mientras que el espectador suele esperar una respuesta inequívoca.
Para ilustrar la complejidad del asunto, Čeferin utilizó una comparación contundente: el evaluador no es “psiquiatra”, en referencia a la imposibilidad de determinar con certeza la intención real de la jugada solo a partir de imágenes.
VAR: intervención solo ante fallos claros
En paralelo, Čeferin dejó claro que, a su juicio, el árbitro en el campo debe seguir teniendo la última palabra. Sobre el VAR, defendió un uso más limitado y con criterios estrictos:
Indicó que el sistema debería actuar únicamente cuando exista un error claro y evidente. De esta forma, el objetivo sería evitar revisiones que no cambian el resultado o que abren debates interminables.
Revisiones breves: evitar interrupciones largas
El dirigente también pidió que las revisiones se mantengan en un tiempo reducido. Criticó los casos en los que los partidos se frenan durante varios minutos, en comparación con experiencias de otras ligas donde, según su referencia, las interrupciones pueden extenderse entre 10 y 15 minutos.
La clave: coherencia en la aplicación del reglamento
Como conclusión, Čeferin sostuvo que la mejor forma de reducir errores y mejorar la percepción de justicia deportiva pasa por una aplicación consistente de las normas del International Football Association Board (IFAB), que es el organismo encargado de definir y actualizar las reglas del fútbol.
Con ello, el mensaje fue claro: menos interpretaciones improvisadas, más uniformidad en los criterios y un VAR que intervenga con precisión, sin convertir cada jugada polémica en una discusión interminable.
