Las dudas sobre el futuro inmediato de Romelu Lukaku con el Napoli se encendieron en las últimas horas, después de que circularan rumores sobre su decisión de buscar tratamiento en el extranjero sin un permiso inicial explícito. El delantero belga, de 32 años, se encargó de salir al paso con un mensaje directo a la afición para dejar claro que su prioridad no es “escaparse” de Nápoles, sino regresar en las mejores condiciones posibles tras un problema físico que, según explicó, también le pasó factura en lo mental.
El motivo real: inflamación en el iliopsoas
Lukaku abordó el tema con franqueza y detalló que, en semanas recientes, no se encontraba bien físicamente. Indicó que se sometió a pruebas mientras estaba en Bélgica y el diagnóstico fue contundente: inflamación y líquido en el músculo iliopsoas, una zona cercana al tejido cicatricial.
El delantero remarcó que este es el segundo problema que ha sufrido desde que regresó a la disciplina napolitana a principios de noviembre. Por eso decidió encarar la rehabilitación en su país, con el objetivo de llegar listo “cuando lo llamen”.
Respuesta a los rumores y vínculo con la afición
En el mensaje a la hinchada, Lukaku buscó cortar de raíz la narrativa que lo colocaba lejos del proyecto del Napoli. Afirmó que lo que se dice sobre una supuesta intención de tomar distancia no responde a la realidad, recordando su conexión con el club y con su gente.
En ese sentido, el atacante sostuvo que en su cabeza no existe la idea de darle la espalda al Napoli. Recalca que su deseo es ayudar al equipo a ganar y volver a jugar cuanto antes, pero que ahora mismo debe centrarse en un aspecto clave: recuperar el 100% clínico.
“No podía rendir como debía y eso pesó”
El futbolista reconoció que, en las últimas semanas, no estuvo en condiciones para competir al nivel esperado, y que esa situación le generó un impacto psicológico además del deportivo.
También mencionó que el año le resultó muy intenso, tanto por lo físico como por lo personal. Según explicó, entre lesiones y una pérdida personal, el proceso se le hizo cuesta arriba, aunque insistió en que confía en poder enderezar el camino y volver a aportar.
Rehabilitación: al menos dos semanas más en Bélgica
De acuerdo con el plan de recuperación, Lukaku permanecería en Bélgica durante al menos dos semanas más. Este tramo se considera decisivo para recuperar la “chispa” física que, según su propio relato, le ha faltado desde su retorno a Italia.
Su objetivo es volver a estar a disposición del cuerpo técnico cuando el programa médico marque el momento oportuno, y hacerlo con garantías, especialmente tras admitir que su falta de ritmo y plenitud le afectó en su desempeño.
El Napoli y el “final de temporada” como horizonte
Lukaku dejó claro que su plan es regresar para el tramo final de la campaña, en el que el Napoli pretende asegurar sus objetivos en la competencia local. La intención es que, una vez que reciba el visto bueno médico, pueda liderar la delantera y también estar disponible para la selección cuando llegue el momento.
El conflicto de fondo: dónde estuvo y cómo lo gestionó
Antes de su explicación pública, el debate se había instalado por su ubicación durante el proceso de recuperación: se mencionó que habría generado fricción al no volver de inmediato al centro de entrenamiento del club tras apartarse de la concentración de Bélgica. Esa decisión alimentó la versión de un distanciamiento respecto al proyecto napolitano.
Sin embargo, en el entorno del club se vigila su evolución día a día mientras trabaja para resolver la inflamación en el iliopsoas. La lectura interna es que, si el tratamiento intensivo en Bélgica funciona, el problema podría tener una solución de largo plazo.
Próximos pasos
En las próximas horas se espera que tanto Napoli como Lukaku coordinen las etapas finales del plan de recuperación. Por ahora, el delantero mantiene su postura: su foco está exclusivamente en volver a estar en condiciones para competir y así sostener la ofensiva del club y cumplir también con los compromisos de la selección cuando sea llamado.
El calendario y la salud marcarán el ritmo, pero el mensaje del belga apunta a lo mismo: regresar cuando el cuerpo responda y el Napoli recupere, en el tramo decisivo de la temporada, a un delantero que quiere volver a ser determinante.
