Liverpool dijo adiós a su nueva aventura europea en Anfield, no con estruendo, sino con una despedida amarga. El 2-0 que necesitaba para remontar ante París Saint-Germain se quedó a mitad de camino y, pese a un partido vibrante, los de Jürgen Slot no pudieron evitar la clasificación de los franceses: 2-0 en el global del cruce y 4-0 en el marcador acumulado.
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La eliminatoria de cuartos de final de la UEFA Champions League tenía todos los ingredientes para convertirse en una gran noche europea, y en buena parte lo fue. El ambiente en Anfield fue ensordecedor: el estadio, fiel a su estilo, se mantuvo en modo presión constante mientras el juego alternaba momentos de dominio entre ambos equipos.
Liverpool llegaba con desventaja tras el 2-0 de la ida. Durante la temporada, los “Reds” habían mostrado una versión irregular, lejos del equipo que dominó en la Premier League el curso anterior. Aun así, en el partido de vuelta buscaron imponer intensidad: corrieron, reclamaron, gesticularon y empujaron con la necesidad de voltear la eliminatoria.
PSG supo sufrir y sentenciar: Dembélé castigó
París Saint-Germain, campeón europeo, no cayó en el nervio pese a que en momentos se vio obligado a resistir con sufrimiento. Cuando el partido ofreció oportunidades para reforzar su ventaja, PSG las aprovechó con frialdad.
Ousmane Dembélé fue el protagonista decisivo en el tramo final: marcó dos goles en la segunda mitad y dejó el pase encaminado con un 2-0 en el partido de vuelta. De esta manera, el conjunto francés avanzó a las semifinales con un global de 4-0.
El golpe psicológico: Wirtz falló y el contraste se hizo evidente
Tras el segundo tanto de PSG, el momento del “casi” llegó para Liverpool: Florian Wirtz conectó un disparo desviado que se fue por encima del arco. La jugada terminó provocando el desahogo de la grada visitante, reflejando el contraste entre ambos equipos: Liverpool generaba, insistía y atacaba, pero le faltó convertir; PSG, en cambio, fue más preciso cuando tuvo opciones reales.
Datos que muestran el partido: Liverpool tuvo más, PSG fue más letal
Más allá del resultado, el encuentro dejó números claros sobre la narrativa del partido. Liverpool tuvo mayor volumen ofensivo: registró un valor de expected goals (xG) de 1.94, contra 1.25 de PSG. Además, los “Reds” dispararon más veces: 21 remates por 12 de los franceses.
También hubo diferencia en el ritmo de juego en la zona clave: Liverpool acumuló más del doble de toques dentro del área rival, un indicador de que el equipo de Slot llegó con frecuencia a posiciones peligrosas.
Pequeños detalles que pudieron cambiarlo todo
En una eliminatoria así, los márgenes importan. Si en el primer tiempo Marquinhos no hubiera entrado al último instante para evitar un gol claro de Virgil van Dijk, el guion podría haber cambiado. Y también pudo variar el destino si la acción que implicó una falta penal contra Alexis Mac Allister, en el segundo tiempo, no hubiera sido anulada tras revisiones.
Sin embargo, al final el fútbol no premió a Liverpool en esas coyunturas. La temporada, de hecho, ya venía marcada por la misma sensación: cuando el equipo parecía levantarse, otro golpe lo volvía a poner contra las cuerdas.
Lesiones y falta de continuidad: Isak regresó, pero no pudo encender el plan
El partido tuvo un nuevo obstáculo para Liverpool desde el inicio: Hugo Ekitike fue retirado después de media hora por una lesión que parecía seria. Antes del encuentro, el atacante francés solo había compartido el terreno con los fichajes de verano durante 88 minutos: con Wirtz y Alexander Isak.
Isak, que venía de recuperarse de una rotura de pierna, volvió a la titularidad por primera vez en más de cuatro meses contra PSG. Pero su impacto fue limitado: apenas tuvo cinco toques antes de ser sustituido al descanso.
En la segunda mitad, sin nada que perder, Liverpool subió la intensidad con una furia que parecía perdida en gran parte de la campaña. Aun así, entre una ejecución poco fina y las intervenciones de Matvei Safonov, los “Reds” no lograron convertir la presión en un momento decisivo que cambiara la eliminatoria.
Las palabras de Slot: “Crear ocasiones es una cosa, marcar es otra”
Tras el partido, Arne Slot dejó clara la frustración, pero también el mensaje de futuro. Señaló que en el segundo tiempo se sintió la opción de que, si el gol llegaba pronto, la noche podía volverse “especial”. Sin embargo, insistió en que el equipo fue capaz de competir en su estadio ante los campeones de Europa: “ser dominantes” contra PSG no es algo que muchos equipos consigan, y por eso valoró la cantidad de ocasiones creadas, aunque lamentó que el resultado no acompañara.
Una temporada que se apaga: el reto inmediato es volver a Europa
Ahora, el foco cambia por completo. Liverpool afronta el tramo decisivo con un objetivo claro: evitar que sea su primera campaña sin ganar un título desde 2021. Además, el equipo ya acumula un dato que pesa: ha perdido 17 de sus 50 partidos en todas las competiciones.
Para estar otra vez en la Champions League la próxima temporada, deberá gestionar una serie de compromisos compleja. El primer paso aparece este fin de semana, con la visita al derbi de Liverpool ante Everton, un rival que siempre complica las cuentas por la intensidad y el contexto del campeonato.
“Top cinco o bust”: la presión sobre Anfield ya es total
Con la eliminación europea consumada, el margen de error en la liga se vuelve mínimo. Para Liverpool, el mensaje es contundente: pelear por el top cinco se vuelve una obligación. Y si el equipo no logra convencer en el terreno local, incluso el apoyo que reciba Slot podría empezar a discutirse, especialmente cuando Anfield vuelva a recibir a clubes de la élite del continente.
La noche, al final, tuvo emoción y carácter. Pero PSG se llevó lo esencial: la precisión para marcar y la paciencia para no romperse. Liverpool, por su parte, se queda con el “casi” y con una pregunta que ya ronda la temporada: ¿cuánto tarda el equipo en convertir su insistencia en resultados?
