Durante dos temporadas, el Parc des Princes fue el escenario de una fantasía futbolística en primera fila: Kylian Mbappé, Lionel Messi y Neymar compartiendo entrenamientos con la magia propia de las grandes estrellas. Aunque aquel tridente no logró llevar a París la ansiada Champions League, lo que ocurrió dentro de las sesiones diarias dejó una huella difícil de borrar en la memoria de Mbappé: una exhibición constante de precisión, control y ejecución casi inverosímil.
Mbappé recordó a Messi en modo “otro planeta”
En una charla reciente, el capitán francés volvió a abrir el baúl de recuerdos y habló con enorme admiración sobre el argentino, describiéndolo como un jugador que operaba en una dimensión diferente incluso para el fútbol de élite. Mbappé, nacido en Bondy, no escatimó elogios al afirmar que Messi alcanzaba un nivel de perfección técnica que parecía imposible de igualar.
La anécdota del entrenamiento que descolocó a Mbappé
El momento más llamativo llegó con un relato concreto durante una práctica de finalización en París. Mbappé explicó que, en ese ejercicio, él y Neymar se encontraban en la parte alta del grupo, es decir, compitiendo por los mejores registros.
La rutina era simple en concepto pero brutal en exigencia: tiros a portería para definir con eficacia. Mbappé contó que, tras llegar Messi, el equipo realizó diez remates y se repartieron las cifras de manera sorprendente:
- Mbappé y Neymar convirtieron 6 o 7 de los 10 tiros.
- Messi anotó 9 de 9, marcando el mismo objetivo nueve veces.
- Mbappé remarcó que las dianas de Messi eran prácticamente “puro gol”: “Only passes into the net”, es decir, solo remates que terminaban dentro de la red.
“Hace todo bien”: la sensación de estar ante algo excesivo
Más allá del resultado, Mbappé subrayó el impacto mental que le produjo observar esa eficiencia repetida. Según su propia descripción, la ejecución de Messi no solo era efectiva: parecía inevitable, como si el argentino resolviera lo más difícil con una facilidad que rompía cualquier referencia.
En su relato, Mbappé incluso confesó que se quedó con la duda de cómo era posible que Messi dominara de esa forma cada detalle de la finalización. La conclusión fue contundente: “Messi, es demasiado. Lo hace todo bien”.
Respeto mutuo más allá de los trofeos
La historia del tridente “MNM” pertenece al pasado en cuanto a etapa conjunta, pero sus legados continúan. Con el paso del tiempo, cada uno tomó un rumbo distinto: Mbappé se trasladó a Real Madrid, Messi regresó al fútbol de clubes en MLS y Neymar volvió a Santos. Aun así, el vínculo deportivo entre ellos se mantiene en el reconocimiento profesional.
Las palabras de Mbappé apuntan a una idea central: por encima de los títulos y de los titulares, la grandeza de Messi en la Ligue 1 se explicó por un factor determinante—la maestría técnica—y por la forma en que elevó el estándar de todos los que entrenaban a su lado, incluso cuando la temporada ya estaba en los tramos finales de su etapa europea.
