El Real Madrid se quedó con una sensación agridulce tras empatar 1-1 con el Girona el viernes, un resultado que no solo dejó puntos en el camino, sino también una gran frustración por una acción polémica en el tramo final. En el minuto 88, Kylian Mbappé pareció ser objeto de una falta clara dentro del área tras una supuesta agresión de Vitor Reis, pero el árbitro Javier Alberola no señaló penalti y el VAR no intervino, lo que desató protestas inmediatas desde el banquillo madridista.
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La polémica estalló cuando Mbappé recibió contacto en una acción que, por la secuencia de repeticiones, dejó la sensación de que hubo una agresión con el codo por parte de Vitor Reis. El delantero francés terminó con sangrado en el rostro, un detalle que alimentó aún más la percepción de que la acción merecía sanción.
Sin embargo, Alberola interpretó que no se trataba de una falta. A ello se sumó un elemento clave para el debate: el VAR no fue utilizado. Ese doble factor —no señalar penalti y no revisar la jugada— fue el detonante de las quejas del Real Madrid en los últimos minutos y, posteriormente, en la comunicación pública tras el pitido final.
Arbeloa no se guardó nada: “Es un penalti aquí y en la luna”
La irritación en el entorno madridista se notó también en las declaraciones posteriores al encuentro. Álvaro Arbeloa, visiblemente molesto, defendió que la acción era “obvia” y cargó contra el criterio arbitral, además de cuestionar el uso del VAR.
- “Es un penalti aquí y en la luna”, afirmó, en referencia a la claridad de la acción.
- Criticó que “VAR interviene cuando le conviene” y que “cuando no, no interviene”.
- También señaló que, en un partido anterior, ya había advertido que estas situaciones terminaban confirmando su postura.
Arbeloa añadió un argumento comparativo: aseguró que Mbappé había sido señalado por una falta en la primera mitad que, a su juicio, era incluso menos evidente que la del 88’. Con ello, remarcó un patrón de problemas arbitrales que, según su visión, se repite en distintos contextos, incluyendo un recuerdo de lo ocurrido en Mallorca.
El otro foco: Mbappé y Vinicius, sin gol ante un Girona bien plantado
Más allá del debate arbitral, el empate también dejó una lectura futbolística importante. El Real Madrid tuvo protagonismo ofensivo, pero su dupla atacante no logró traducir ocasiones en goles: ni Mbappé ni Vinicius Jr pudieron marcar contra un Girona que se mostró organizado y disciplinado, dificultando los espacios y controlando las transiciones.
En ese sentido, Arbeloa intentó equilibrar el discurso: aunque reconoció el impacto de la polémica, insistió en que no se debe cargar todo el peso en dos jugadores. Para él, el problema principal estaría en el rendimiento colectivo, especialmente en cómo el equipo ataca cuando se enfrenta a rivales que se repliegan y esperan.
La idea de Arbeloa: el problema es el conjunto, no la calidad individual
El exfutbolista y dirigente madridista defendió la capacidad de Mbappé y Vinicius Jr, destacando que su nivel es de los mejores del mundo. Aun así, pidió una mejora estructural para generar más peligro cuando el rival plantea un bloque defensivo profundo.
- “No puedo preocuparme por dos jugadores con las estadísticas que tienen”, dijo.
- Subrayó que “están entre los cuatro o cinco mejores” a nivel mundial.
- Explicó que el Real Madrid necesita mejorar “muchas cosas en conjunto”, porque sufre ante equipos que esperan.
- Concluyó que el desafío está más en el funcionamiento colectivo que en una actuación individual.
Arbeloa cerró con una mirada al calendario: “Esperemos que el miércoles vaya mejor”, en referencia al siguiente compromiso europeo.
Consecuencias en la tabla: presión por el liderato y Champions en puerta
Deportivamente, el empate complica el objetivo del Real Madrid de recortar distancias en LaLiga. Los blancos se mantienen segundos con 70 puntos tras 31 partidos, seis por detrás del Barcelona, que marcha como líder con 30 encuentros disputados.
Con el campeonato doméstico cada vez más exigente, el Real Madrid cambia el chip hacia la Champions League. El equipo afrontará el partido de vuelta de los cuartos de final ante el Bayern Munich, un encuentro donde la eliminatoria puede definirse con detalles como el que el sábado reclamaron en el área frente al Girona.
