La polémica arbitral que marcó el primer acto de la eliminatoria entre Barcelona y Atlético de Madrid ha tenido un nuevo capítulo: la autoridad europea del fútbol decidió no designar al árbitro rumano István Kovács para ningún partido de competiciones UEFA en lo que resta de la temporada. El dato llega después de que su actuación en el duelo de cuartos de final dejara numerosas dudas, especialmente tras la intervención del VAR.
Top 7 casas de apuestas recomendadas en Argentina
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primeras apuestas.
Bono de registro para nuevas usuarias, disponible también en la sección de apuestas deportivas.
Bono para nuevas usuarias al abrir cuenta y cumplir los requisitos de la oferta.
Bono para nuevas usuarias con registro y saldo para apuestas deportivas.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Kovács, de 41 años, fue el encargado de dirigir el partido de ida de los cuartos de final entre los catalanes y los rojiblancos. Sin embargo, pese a que la eliminatoria ya había arrancado, su papel arbitral se convirtió rápidamente en foco de discusión por distintas decisiones disciplinarias y por una jugada que derivó en una protesta formal.
La medida adoptada por el organismo europeo supone, en la práctica, que el colegiado rumano no volverá a aparecer en los encuentros de UEFA durante esta temporada. Aún no está del todo claro si la sanción o exclusión está directamente conectada con la reclamación posterior del Barça o si existía ya una planificación previa basada en criterios internos.
VAR, tarjetas y la expulsión que encendió el partido
Uno de los momentos que más rebotó en la grada y en el entorno del Barcelona se produjo cuando Kovács inició una secuencia disciplinaria que acabó cambiando por la revisión del VAR.
En concreto, el árbitro mostró en un primer momento amarilla al defensor Pau Cubarsí por una supuesta falta táctica considerada como “infracción profesional” (es decir, una acción intencional para cortar una ocasión clara). Pero tras la intervención del sistema de videoarbitraje, la decisión se transformó: Cubarsí terminó expulsado con roja directa.
Este tipo de ajustes tras el VAR suelen tener un gran impacto en la percepción del rendimiento arbitral, ya que afectan no solo al castigo individual, sino también al desarrollo táctico del equipo durante el tramo restante del encuentro.
La jugada del 54’: el balón parado y el debate sobre la tarjeta
Para el Barcelona, hubo una acción en el minuto 54 que fue especialmente determinante en el tono de la protesta. El portero del Atlético, Juan Musso, sacó un balón parado (un saque de puerta) hacia su compañero Marc Pubill.
El problema llegó cuando Pubill detuvo el balón con la mano y, en consecuencia, volvió a reanudar el saque de puerta como si la acción anterior no hubiera existido. Hansi Flick, entrenador culé, calificó la situación con dureza y señaló que, a su juicio, debió haber un castigo más severo.
“Para mí, eso es una amarilla-roja clara y un penal”, afirmó Flick, apuntando a la revisión del videoarbitraje por parte del alemán Christian Dingert. “Tiene que decir: ‘Miren eso’. Pero no lo hizo, así que: ‘Gracias a Alemania’”, añadió, dejando claro que su reclamación iba dirigida a la decisión tomada tras la intervención.
Protesta del Barça ante UEFA y peticiones concretas
Tras el encuentro, el Barcelona elevó una protesta ante UEFA. El escrito no se limitó a expresar disconformidad, sino que incluyó exigencias específicas, entre ellas:
- Solicitar la suspensión de Christian Dingert.
- Reclamar acceso a las comunicaciones de los árbitros durante la revisión (lo que permite entender qué se consultó y en qué términos).
- Solicitar, cuando correspondiera, un reconocimiento oficial del error y la aplicación de medidas adicionales acordes a lo ocurrido.
Este tipo de acciones suelen buscar dos objetivos: por un lado, que se revise la coherencia disciplinaria; por otro, que se establezcan consecuencias formales cuando se considera que la revisión del VAR no se aplicó correctamente.
¿Causó la protesta la medida o ya estaba prevista?
Persisten dudas sobre el origen exacto de la decisión que deja a Kovács fuera de las designaciones europeas hasta final de temporada.
Hay dos lecturas posibles: que el recurso presentado por el Barça haya acelerado el proceso y derivado en la exclusión del árbitro rumano, o que el organismo europeo ya tuviera decidido no incluirlo en su planificación con antelación, a partir de una lista interna de colegiados.
En cualquier caso, el desenlace es claro: el árbitro que dirigió el partido de ida de los cuartos de final no tendrá continuidad en el calendario UEFA en lo que queda de campaña.
La opinión del exárbitro Manuel Gräfe
El debate también se trasladó al ámbito del análisis arbitral. Manuel Gräfe, ex colegiado y referente del arbitraje en el fútbol alemán, respaldó la idea de apartar a Kovács de la competición europea, enumerando lo que consideró fallos del rumano.
Su conclusión fue contundente: “Correctamente fuera de la acción de UEFA hasta el final de la temporada”.
Con este episodio, la eliminatoria entre Barcelona y Atlético no solo queda marcada por el resultado y el juego, sino también por el impacto de las decisiones arbitrales y por el papel decisivo del VAR, que una vez más terminó en el centro del debate deportivo.
