La derrota del Liverpool ante el París Saint-Germain en la ida de los cuartos de final de la Champions League no solo dejó el marcador en contra: también abrió un debate interno sobre el rendimiento de algunas de sus piezas clave. El golpe llegó desde la voz de Steven Gerrard, leyenda del club, quien señaló aspectos puntuales del equipo tras el 0-2 encajado en el Parque de los Príncipes.
Liverpool cae 2-0 en París y deja la eliminatoria muy cuesta arriba
El Liverpool perdió 2-0 contra el París Saint-Germain en el Parc des Princes, en el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League. La revancha se jugará el próximo martes en Anfield, escenario donde el ganador avanzará a las semifinales, para medirse ante el equipo que resulte del cruce entre Real Madrid o Bayern Múnich.
Gerrard marca a Konaté por el gol de Désiré Doué
Steven Gerrard puso el foco en el gol que abrió la cuenta, anotado por Désiré Doué en el minuto 11. En su análisis, el exfutbolista señaló al defensor central Ibrahima Konaté como uno de los responsables del desequilibrio en la jugada del tanto inicial.
Gerrard sostuvo que Konaté pudo haber ofrecido una actuación más sólida específicamente en el duelo contra Doué. Además, remarcó que el problema no fue aislado: percibió que el equipo quedó “desacompasado” ante el ritmo y la forma de atacar del PSG, lo que derivó en una defensa poco sincronizada.
“La defensa no está al ritmo”: críticas a la coordinación
Más allá del protagonista del primer gol, Gerrard insistió en la idea de que el Liverpool no logró sostener el orden defensivo durante momentos clave. En su lectura del partido, el París Saint-Germain fue capaz de llegar a la pelota con rapidez y de mover piezas alrededor de la acción, generando situaciones donde el rival no solo se defiende con el cuerpo, sino también con la colocación y la respuesta colectiva.
En ese sentido, el excapitán del Liverpool subrayó que el PSG no se limitó a esperar: “se movió” alrededor del balón, dificultando la lectura de la línea defensiva y provocando desajustes.
Cuestiona también la posición del arquero Mamardashvili
Gerrard completó su evaluación con una observación sobre el portero. En su criterio, Mamardashvili pudo haber estado mejor ubicado más cerca de la línea de gol, una postura que, en su opinión, le habría dado más opciones para desviar el disparo y evitar el tanto o, al menos, redirigirlo con mayor probabilidad de impedir que entrara.
El análisis apunta a un matiz táctico: para Gerrard, el arquero estaba demasiado adelantado. Aunque reconoció que la crítica podría sonar dura, insistió en que bastaría con estar “un poco más profundo” para aumentar las opciones de reaccionar y desviar el balón.
Claves para el duelo de vuelta en Anfield
Con el 2-0 en contra, el Liverpool afronta el partido del próximo martes en Anfield con la necesidad de cambiar sensaciones de inmediato: mejorar la coordinación defensiva, competir con más firmeza en los duelos individuales y ajustar posiciones para reducir el margen de error, especialmente ante equipos que atacan con velocidad y movilidad constante como el PSG.
El ganador de la eliminatoria se medirá en semifinales con Real Madrid o Bayern Múnich, lo que añade presión a un Liverpool que deberá corregir rápido aquello que Gerrard señaló con precisión tras el primer asalto.
