La ciencia de datos impulsa a EE. UU.: el plan analítico para ir al Mundial

En el fútbol de alto nivel, los goles se celebran en el césped, pero el trabajo que los hace posibles suele nacer lejos de la mirada del público. En el caso de la selección masculina de Estados Unidos, un grupo de analistas y especialistas en rendimiento funciona como una “central de apoyo” que transforma video, datos y observaciones en decisiones útiles para el cuerpo técnico. Desde lugares elevados del estadio, con vistas privilegiadas para “ver de todo”, hasta el análisis minucioso de rivales y la preparación de sesiones, el objetivo es el mismo: llegar al Mundial con la mayor preparación posible.

El “motor” de datos: decisiones más rápidas y ajustes en tiempo real

Natasha Patel, directora de Sporting Analytics de la federación, describió su rol como una forma de respaldar el proceso de toma de decisiones. La idea no es solo recopilar información, sino convertirla en material que ayude a ajustar lo táctico y lo técnico durante el juego y en la preparación inmediata.

En un Mundial local, la exigencia se multiplica. De hecho, Patel definió al grupo como “uno de los departamentos más integrados con el cuerpo técnico”, subrayando que su trabajo no se limita a la previa: también busca acompañar la toma de decisiones cuando el partido está en marcha.

Más que números: drones, revisión de video y preparación táctica

Uno de los elementos más llamativos del trabajo analítico es el uso de drones. Aunque no es lo primero que imaginan los aficionados, forma parte del día a día. Patel explicó que, especialmente con las selecciones de mayor nivel, se emplean varios drones para filmar las prácticas desde distintos ángulos y poder observar “lo que ocurre en acción” de manera más completa.

El material se envía a laptops para que los analistas puedan identificar jugadas, patrones o aspectos específicos. Desde ahí, se contacta con el punto de enlace dentro del cuerpo técnico de entrenamiento para resaltar lo que se quiere corregir o reforzar. Incluso hay pantallas cercanas para mostrar esos momentos a los jugadores.

La lógica es clara: el video funciona casi como una “reunión al aire libre”, un espacio para reforzar conductas positivas o modificar detalles, todo en el momento. Y aunque el vuelo del dron implique una tarea técnica (incluye un curso y una prueba de entre dos y tres horas), el trabajo principal va mucho más allá de operar tecnología.

Preparación de rivales: “pintar un panorama”

Otro pilar es la preparación de oponentes. A través de video y datos, el departamento elabora una lectura del rival: fortalezas, debilidades, jugadores clave y oportunidades alineadas con el modelo de juego estadounidense. En lugar de entregar información en bruto, el enfoque es construir un “relato” futbolístico que tenga sentido para entrenadores y jugadores.

Curaduría de información: historias para jugadores y entrenadores

En lugar de saturar a los futbolistas con horas de material, Patel y su equipo condensan el contenido en listas de reproducción más breves. La intención es que los jugadores reciban “un poco de historia”, es decir, contexto y propósito.

Sam Gregory, director de Data Analytics, explicó el alcance del departamento: se encargan de todo lo relacionado con datos deportivos, incluyendo el rendimiento en el campo desde la mirada táctica, la preparación contra rivales, el análisis de actuaciones propias y también la parte física.

En matchdays (días de partido) se refuerzan objetivos con recordatorios y clips de entrenamientos. Pero también puede haber piezas audiovisuales motivacionales o, sin necesidad de serlo literalmente, centradas en la emoción y en los mensajes que se quieren transmitir. Patel lo resumió en la idea de conectar a los jugadores con la importancia del encuentro, con la pasión y con el hecho de “ponerse la camiseta” y representar el escudo.

De club a selección: filtrar, comparar y ajustar el “mismo objetivo”

Tyler Heaps, director deportivo de San Diego FC y ex director de Sporting Analytics en U.S. Soccer, señaló una diferencia clave entre trabajar en un club y hacerlo en una selección: en la federación hay una limitación por la cantidad de jugadores disponibles para analizar.

Eso, paradójicamente, también puede ser positivo. En el entorno de clubes, el volumen de ligas y jugadores puede volver abrumadora la búsqueda. Por eso, el desafío más difícil con analytics suele ser filtrar.

El ejemplo de la búsqueda masiva vs. el recorte para el Mundial

Gregory comparó dos realidades. En Inter Miami CF, plantear una necesidad podía sonar así: “busquemos un lateral derecho con estas cualidades” y devolver una lista de 20 jugadores. En cambio, en el contexto de un Mundial, el equipo ya empieza a acotarse: no se trata de introducir un perfil que Mauricio Pochettino no haya tenido en el radar.

Por eso, las preguntas cambian de foco: ¿cómo compiten los futbolistas actuales de Estados Unidos en situaciones específicas? ¿Qué les piden en sus clubes? ¿Qué aportan en posiciones determinadas dentro del plantel?

El tamaño de la muestra: menos partidos internacionales, más cuidado con los datos

Los datos en escenarios internacionales pueden estar “sesgados” por falta de muestra, porque no se juegan tantos partidos como en el entorno de clubes. Heaps aportó un dato para dimensionar la diferencia: en 2025, el USMNT disputó 18 partidos en todas las competiciones. En San Diego FC, la cifra fue 44, y sería todavía mayor si se sumaran amistosos de pretemporada del año anterior.

En ese contexto, el trabajo con clubes se vuelve esencial. No solo para acceder a información, sino también para construir un “plan” o blueprint sobre cómo llegan los futbolistas y cómo se integran al modelo de la selección.

Club y país: planes individuales y compartición de carga de trabajo

Patel insistió en una tendencia que crece dentro de la federación: la colaboración club-país, con planes individuales de desarrollo para cada jugador. Gregory lo aterrizó en un ejemplo práctico: cuando los futbolistas se suman a una concentración, comparten sus datos de las semanas previas; luego, los clubes entregan información para que la federación entienda la carga de entrenamiento que traen.

El intercambio no es de un solo sentido. La federación devuelve el favor compartiendo la carga de trabajo que los jugadores tuvieron en el entorno de la selección, de modo que ambas partes puedan tomar decisiones con más claridad.

Además, Gregory señaló que muchos futbolistas sí se interesan por esta información. Durante las concentraciones, algunos miembros del plantel se le acercan para preguntar y entender mejor el trabajo analítico. El objetivo, remarcó, no es forzar interés, sino aprovechar que hay jugadores realmente curiosos.

“The U.S. Way” y el Mundial: guía, no control total

Con tanto soporte, surge la duda inevitable: ¿son los analistas quienes “tiran de los hilos” del USMNT? Gregory fue claro: no va a decirle a Mauricio Pochettino cómo jugar. El entrenador tiene más conocimiento del contexto y del equipo; el rol del departamento es asegurar que los entrenadores tengan la información necesaria.

La filosofía se extiende a toda la estructura de U.S. Soccer. Gregory sostuvo que apoyar al combinado masculino no es conceptualmente distinto a cómo se apoya al resto de selecciones nacionales. En el nivel senior se entrega un soporte más alto que en U20 y U17, pero se intenta mantener consistencia.

En la revisión anual, el equipo analítico también observa tendencias e insights procedentes de categorías juveniles para alimentar “la U.S. Way”, una idea que engloba la forma de jugar de todo el ecosistema estadounidense. La meta es utilizar ese aprendizaje para desarrollar el estilo y el rendimiento en toda la federación, no solo en el plantel mayor.

La cuenta regresiva al Mundial: apoyo ampliado para el debut del 12 de junio

Con la Copa del Mundo a la vuelta de la esquina, Patel evitó detallar el tamaño total del staff analítico que acompañará al USMNT durante el torneo. Sin embargo, sí anticipó un punto relevante: habrá un equipo detrás del núcleo principal.

La intención es “reunir” a la federación y aprovechar la oportunidad de hacerlo desde el propio entorno local. Patel mencionó que existirán entrenadores-jefes (head coaches) que colaborarán con soporte ligado a la preparación de rivales, y que también habrá analistas distribuidos en la federación para ayudar en la elaboración de video y en la parte de datos.

Desde la grada más alta o desde la sala de análisis, el trabajo ya está en marcha. El USMNT comenzará su participación en el torneo con su partido inicial el 12 de junio. Y la meta final, tal como resumió Gregory, es que el equipo llegue al Mundial como el más preparado: si el plan funciona, el soporte analítico habrá cumplido su papel.

Tomás Aguirre

Experto en casinos online con años de experiencia analizando plataformas de juego en Argentina. Especializado en bonos, métodos de pago y reseñas detalladas de los mejores operadores del mercado.