La polémica por la expulsión de Pau Cubarsí durante el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League entre el Barcelona y el Atlético de Madrid sigue generando debate. Thierry Henry, leyenda del Arsenal, cuestionó con firmeza la sanción roja, mientras que Eduardo Iturralde González defendió que la decisión fue correcta tras el uso del VAR, dejando claro que en el fútbol moderno la controversia no desaparece: solo cambia de manos.
La jugada que encendió el duelo en el área
El episodio ocurrió cuando Giuliano Simeone cayó al césped después de una acción en la que el argentino encaraba portería. En el intento de frenar la llegada, un defensor del Barcelona intervino y el árbitro principal, Stefan Kovac, interpretó inicialmente que era una acción merecedora de tarjeta amarilla para Pau Cubarsí.
Sin embargo, el partido siguió con el control arbitral revisándose y llegó el momento clave: tras la consulta del VAR, el criterio cambió. El árbitro István Kovács rectificó su primera apreciación y acabó mostrando la tarjeta roja, desatando protestas airadas desde el banquillo del Barcelona.
Thierry Henry: “Para mí, no es roja”
Henry explicó su postura con argumentos centrados en la interpretación del reglamento y, sobre todo, en la lectura del contexto de la jugada. Para el exdelantero, la acción no reúne las condiciones para una expulsión.
“No, no, no… Para mí, eso no es una tarjeta roja. Entiendo la ley: es el último defensor que niega una ocasión manifiesta de gol. Pero tienes que mirar la situación”, sostuvo.
El campeón del mundo con Francia insistió en detalles decisivos: “La pelota no está completamente controlada, el ángulo no es el ideal y todavía hay distancia hacia la portería. ¿Estamos seguros de que el tiro habría entrado? No estoy convencido. Para mí es amarilla, no roja, porque cuando expulsas a un jugador, cambia por completo la dinámica del partido. En la Champions League tienes que estar 100% seguro”.
Además, Henry añadió un componente emocional al análisis: “Creo que el árbitro fue demasiado rápido. Lamine Yamal está absolutamente destrozado. Dio todo esta noche y lo intentó todo. Pero el equipo no estuvo a la altura de lo que merecía por esa decisión”.
Iturralde González: “Es roja y el VAR debió avisar”
La postura de Henry chocó con la de Eduardo Iturralde González, especialista arbitral que sostuvo un criterio más contundente. Iturralde defendió la expulsión y apuntó a un fallo de comunicación o de percepción previa por parte de la terna arbitral.
“Es una tarjeta roja. Quizá el árbitro no tuvo una visión clara, pero el VAR debió alertarlo”, señaló, remarcando la función de la tecnología: corregir precisamente aquellas decisiones donde la apreciación en el campo no sea suficiente.
En su lectura, el VAR no vino a generar duda, sino a confirmar que la acción debía castigarse con expulsión. Con ello, el debate se desplazó del “qué pasó” al “cuándo y con qué certeza se debe sancionar” en una jugada de alta sensibilidad para el resultado.
Un debate que desnuda el problema de fondo en el VAR
Más allá del Barcelona-Atlético, lo ocurrido subraya una realidad del fútbol actual: en los partidos de máxima exigencia, pequeñas diferencias de apreciación pueden cambiar el desarrollo del encuentro en cuestión de segundos. La introducción del VAR buscó reducir el margen de error, pero no eliminó la controversia; simplemente trasladó el peso de la decisión desde la visión directa del árbitro hacia la revisión en pantalla.
Así, el caso de Pau Cubarsí se convirtió en un ejemplo perfecto de un fenómeno que se repite en la élite: cuando la interpretación del “último defensor” y la “ocasión manifiesta de gol” se combina con factores como el control del balón, el ángulo y la distancia a la portería, la discusión puede continuar incluso después de que el VAR intervenga.
