Jude Bellingham no solo fue una apuesta deportiva para el Borussia Dortmund: también se convirtió en el argumento perfecto para explicar por qué el club está dispuesto, en casos excepcionales, a romper su propia lógica de mercado. El director ejecutivo, Lars Ricken, defendió que el Dortmund puede invertir con “soluciones creativas” si aparece un jugador que encaje a la perfección en el proyecto, aun cuando el coste inicial supere lo presupuestado.
“Venta para comprar”, pero con excepciones
Durante años, el Dortmund ha sido asociado con una estrategia conocida en el fútbol por “vender para comprar”: primero se generan ingresos por traspasos y luego se refuerza el equipo. Sin embargo, Ricken puso el ejemplo de Bellingham para evidenciar que, ante un talento fuera de serie y perfectamente alineado con el perfil del club, la directiva puede modificar el plan.
En ese sentido, el directivo remarcó que en los dos últimos años el Dortmund sí realizó importantes desembolsos por futbolistas. Aun así, explicó que, cuando el club opera bajo esa lógica, la venta suele ser necesaria. La diferencia, insistió, aparece cuando se detecta a un jugador “especial” que encaja de manera total en lo que se busca.
El caso Bellingham: 16 años, Segunda división y 30 millones
Ricken repasó el momento en que Jude Bellingham llegó a Alemania. El mediocampista inglés fue fichado por el Dortmund con 16 años, en plena etapa más dura de la pandemia de la COVID-19, procedente del Birmingham City, un club que en ese momento competía en la segunda categoría.
El directivo recordó que el acuerdo se cerró por una cifra de 30 millones de euros. A pesar de la juventud y de que Bellingham apenas había acumulado exposición en el fútbol de élite, el Dortmund tomó la decisión convencido del encaje deportivo y de la proyección del jugador.
El impacto fue tan grande que, en Birmingham City, llegaron a retirar de forma controvertida la camiseta número 22 en su honor. Con el paso del tiempo, la medida terminó justificándose: Bellingham se transformó en un mediocentro de nivel mundial durante sus tres temporadas en Alemania y después protagonizó una transferencia histórica al Real Madrid.
Datos clave del fichaje en 2020
- En 2020, el Dortmund aseguró a Bellingham con 17 años.
- El pago inicial fue de 25 millones de libras.
- En ese momento fue el adolescente más caro de la historia del fútbol.
- El mediocampista había disputado solo una temporada de fútbol sénior, con 41 partidos en el Championship.
Jobe Bellingham: el vínculo sigue, pero el arranque no acompaña
La conexión con la familia Bellingham también se reflejó en el club: el hermano menor, Jobe Bellingham, se marchó a Alemania el verano pasado tras su paso por Sunderland. Sin embargo, su debut en la Bundesliga no ha sido tan fluido como cabía esperar.
Con 20 años, el joven ha aparecido en 26 partidos de liga, pero solo ha sido titular en 14. Un dato que, para el Dortmund, abre la puerta a la paciencia deportiva, aunque también subraya la necesidad de acelerar procesos internos para que el talento joven termine de consolidarse.
Cambio en la dirección deportiva: Kehl sale, Ole Book llega
El Dortmund también está moviendo piezas a nivel institucional. Con la salida de Sebastian Kehl y la llegada de Ole Book como nuevo director deportivo, el club busca ajustar el enfoque del mercado.
Ricken pidió más velocidad, valentía y agresividad a la hora de ejecutar operaciones. En el plano de salidas, ya se mencionan movimientos previstos para el verano, entre ellos los de Julian Brandt y Niklas Süle.
“Hay que absorber” a Brandt y reajustar el plan en defensa
El directivo fue claro sobre lo que el Dortmund deberá cubrir tras la marcha de Brandt. Según su planteamiento, el club ya asume que el rendimiento del extremo mediapunta —su creatividad y su capacidad para generar puntos con goles o asistencias— tendrá que ser reemplazado.
En ataque, el Dortmund quiere incorporar un futbolista que aporte calidad de forma inmediata y que no dependa de un “traspaso utópico”, es decir, un coste inasumible.
En defensa, el panorama también se complica: Niklas Süle se marcha y Emre Can estará fuera por más tiempo. Ricken admitió que ese escenario obliga a pensar y actuar también en el eje defensivo.
Niko Kovač: continuidad y “nueva energía” en el proyecto
Además del mercado, el Dortmund mira hacia el banquillo. Ricken confirmó que Niko Kovač dirigirá al equipo la próxima temporada. El directivo defendió su papel con dos argumentos principales: Kovač estabilizó al plantel y, sobre todo, lo condujo a la Champions League la temporada pasada.
También describió el ambiente interno como un proceso de construcción colectiva. Mencionó que se está formando un grupo alrededor de Kovač, de Ole Book, de Carsten Cramer, de Matthias Sammer y de las áreas de scouting y de la academia, donde aseguró que existe confianza mutua.
En esa línea, Ricken habló de energía renovada, un clima de optimismo y confianza para el tramo final de la temporada y la planificación del siguiente ciclo.
El gran foco: el futuro de Nico Schlotterbeck
Si hay un tema que domina el día a día del club es la continuidad del central Nico Schlotterbeck. El internacional alemán todavía no ha confirmado su futuro a largo plazo con el Dortmund. Incluso llegó a desmentir públicamente informaciones sobre un supuesto avance en las negociaciones.
Ante la incertidumbre, Ricken habló de conversaciones con el jugador y de la necesidad de respetar tiempos. Explicó que entiende que Schlotterbeck quiera tomarse un margen para reflexionar, algo que consideró normal teniendo en cuenta la situación contractual y el nivel del futbolista.
Además, el directivo descartó la idea de fijar un plazo público para forzar una decisión, una medida que algunos comentaristas habían sugerido.
En resumen, el Dortmund encara una etapa de decisiones: ajustar su política de fichajes, cubrir ausencias que se anticipan en el verano y, al mismo tiempo, manejar con cautela el futuro de una de sus piezas clave. Con Bellingham como precedente y Kovač como sostén deportivo, el club busca consolidar su rumbo… siempre con la presión de que los grandes jugadores terminan marcando el ritmo del mercado.
