El ex presidente de Al-Hilal, el príncipe Abdulrahman bin Musaad, encendió una fuerte polémica contra la selección de Arabia Saudita, su entrenador francés Hervé Renard y la Federación Saudita de Fútbol, en un contexto marcado por resultados recientes que han encendido las alarmas de cara al Mundial de 2026.
Críticas por la mala racha antes del Mundial 2026
Arabia Saudita llega al tramo final de preparación con un golpe anímico importante: en marzo disputó dos amistosos y sufrió dos derrotas. Primero cayó 4-0 ante Egipto y después perdió 2-1 ante Serbia, con menos de tres meses de margen para el arranque de la Copa del Mundo de 2026.
Para el exmandatario, la forma de jugar y el rendimiento del equipo nacional no son casualidad, sino el reflejo de tensiones internas y de una planificación que, a su juicio, no logra estabilizar al plantel.
“Batalla entre Al-Hilal y Al-Nassr”: el choque entre clubes
En sus declaraciones, Abdulrahman bin Musaad sostuvo que la selección se ha convertido en un “campo de batalla” entre dos grandes del balompié saudita: Al-Hilal y Al-Nassr. En esa línea, afirmó que ese conflicto se termina reflejando en el modo en que el equipo es percibido, aludiendo a que la afición no ve a la selección como un conjunto verde, sino como una extensión de colores e intereses de club.
Además, señaló que dentro del debate público hay posturas enfrentadas sobre los responsables de los tropiezos:
- Una parte de la gente atribuye las “desgracias” de la selección a Salem Al-Dossari y Mohammed Kanoo.
- Otra corriente cree que el problema estaría en Nawaf Al-Aqidi y Ayman Yahya.
Defensa a futbolistas y exigencia de protección a la crítica
El ex presidente fue más allá y reclamó que la Federación Saudita de Fútbol proteja a Salem Al-Dossari, Nawaf Al-Aqidi y otros jugadores frente al fuego cruzado de las críticas. Aun así, dejó claro que no se opone a la evaluación del rendimiento, pero sí a acusaciones directas que, según él, terminan señalando a un jugador por incumplimientos.
En ese sentido, remarcó que nadie puede ser acusado de “evadir” sus responsabilidades con la selección, citando el caso de Al-Dossari como ejemplo de lo que, para él, no debería ocurrir.
La polémica con los penales
Como hincha de Al-Hilal, Abdulrahman bin Musaad también se refirió a la ejecución de penales (lanzamientos desde el punto de penalti, una acción clave en partidos cerrados). Pidió que Salem Al-Dossari no asuma la responsabilidad ni con el club ni con la selección cuando toque cobrar, argumentando que considera que “no son buenos” sus lanzamientos.
Su postura generó otro punto de discusión: afirmó que una mayoría de aficionados de Al-Hilal no quiere que Al-Dossari cobre penales para su equipo, pero sí que lo haga con la selección. Si falla, señaló, algunos justifican la situación comparándolo con que “Maradona hizo lo mismo” antes, pero —según su visión— no se defiende de igual manera a Nawaf Al-Aqidi cuando se cuestiona su desempeño.
Pronóstico pesimista para 2026: “no se logrará nada”
Abdulrahman bin Musaad se mostró tajante sobre las aspiraciones del equipo en el Mundial de 2026. Sostuvo que, bajo el mando de Hervé Renard o cualquier otro entrenador, la selección no alcanzará objetivos relevantes.
Su argumento central es que el margen de preparación para el torneo es corto y que, por lo tanto, no habrá cambios suficientes durante la competición como para alterar el rumbo del equipo.
Objetivo: no repetir goleadas históricas
En lugar de hablar de una meta de clasificación o de un título, el ex dirigente planteó un objetivo más defensivo: evitar un desastre. Y puso ejemplos de posibles escenarios que, para él, serían inaceptables:
- Una derrota 7-0 ante España
- Una caída 5-0 ante Uruguay
- Una goleada 3-0 ante Cabo Verde
Además, recalcó que la situación no puede compararse con el partido de Arabia Saudita contra Argentina en el Mundial de 2022. Según su lectura, entonces el equipo llegaba con más margen y, en la liga saudita, no había “ocho extranjeros” en el mismo contexto, lo que habría impactado en la dinámica y el estilo del plantel.
Mirar al 2034 y reducir daños en 2026 y la Copa Asiática 2027
El ex presidente cerró con un mensaje de planificación a largo plazo: pidió que se enfoque la mirada en el Mundial de 2034, que se jugará en Arabia Saudita, mientras que en el corto plazo se intente minimizar pérdidas tanto en el Mundial 2026 como en la Copa Asiática 2027.
Grupo H: los rivales de Arabia Saudita
De cara al torneo, conviene recordar que la selección saudita integra el Grupo H junto a España, Uruguay y Cabo Verde, un escenario que, en el discurso de Abdulrahman bin Musaad, es especialmente exigente y que obliga a estabilizar el rendimiento lo antes posible.
