El Paris Saint-Germain llega a la ida de los cuartos de final de la Champions League ante el Liverpool con un mensaje claro: no se ven como favoritos. A pesar de que el cruce enfrenta a un equipo históricamente fuerte en Europa y a otro que vive una etapa de altibajos en el plano doméstico, tanto el vestuario como el cuerpo técnico parisino insistieron en que cualquier etiqueta queda fuera del terreno de juego.
Un PSG que no se siente “candidato” y un Liverpool en una racha inquietante
El contraste entre ambos contextos deportivos es evidente. El Liverpool no atraviesa su mejor momento en la Premier League: está ubicado en la quinta posición, a 21 puntos del líder Arsenal. Además, viene de sufrir una derrota contundente por 4-0 ante el Manchester City en los cuartos de final de la FA Cup, y su capitán, Virgil van Dijk, reconoció que el equipo “se dio por vencido” durante ese partido y pidió disculpas a la afición.
Sobre ese escenario se construye el discurso del PSG. El mediocampista Vitinha, en rueda de prensa previa al encuentro en el Parc des Princes, rechazó la idea de que el conjunto parisino sea el gran favorito del cruce, recordando además que el año anterior ocurrió lo mismo con Liverpool en su momento.
Luis Enrique: “No hay favoritos”
El entrenador Luis Enrique también cerró la puerta a cualquier comparación previa. Para el técnico, hablar de favoritos es un error cuando hay tanto en juego y cuando el fútbol puede cambiar el guion en cuestión de detalles. En su análisis, remarcó que el PSG ya fue señalado como el equipo con ventaja en el pasado y que, aun así, la eliminatoria se define en cada partido.
Además, PSG llega con varios retos físicos y de plantilla para la ida. No contará con Bradley Barcola ni con Fabián Ruiz en el primer duelo en casa. En el recuerdo reciente de la eliminatoria, hay un dato que pesa: Harvey Elliott, hoy cedido en el Aston Villa, fue autor de un gol decisivo la temporada anterior para que el Liverpool se llevara una victoria mínima por 1-0 en un partido que el propio PSG describe como especialmente complicado.
Antecedentes: la eliminatoria pasada y la distancia entre sensaciones
La referencia inmediata es el cruce de la ronda de 16 de la pasada temporada. Entonces, el Liverpool venía dominante en la Premier League, con Arne Slot recién instalado y con Mohamed Salah en un gran nivel. Por su parte, el PSG mostraba más dificultades para sostenerse en Europa: tuvo problemas para salir del grupo de la Champions, y ya existían dudas sobre el enfoque de Luis Enrique.
En aquella ocasión, el PSG avanzó mediante una tanda de penales después de dos partidos intensos y, más tarde, terminó ganando la Champions League por primera vez en su historia reciente de manera contundente en la final, al imponerse a Inter Milan con un marcador abultado.
PSG afina el golpe: Dembélé brilla y el Liverpool busca respuestas
En la previa del cruce, el PSG se preparó con una victoria que sirvió para recuperar sensaciones. En ese contexto, el protagonismo recayó en Dembélé, quien destacó en el triunfo de preparación ante el Toulouse.
Para el Liverpool, la noticia positiva es el regreso de Isak a la convocatoria del equipo, un refuerzo importante de cara a una eliminatoria donde la eficacia ofensiva suele marcar diferencias. Aun así, el conjunto inglés llega con la sensación de urgencia competitiva: si pierde impulso en el primer partido, la presión se multiplica para la vuelta.
El foco ofensivo: el regreso de Ekitiké y su transformación
El PSG es consciente de la amenaza que representa su ex: Hugo Ekitiké. El delantero está previsto para volver a enfrentarse al club que lo formó y donde, según el relato del propio entorno parisino, todavía no encontraba el contexto ideal para explotar su talento.
Ekitiké llegó a PSG hace cuatro años con apenas 19 años y con la expectativa de convertirse en una pieza de futuro. Sin embargo, su impacto fue limitado en un equipo que contaba con Kylian Mbappé, Neymar y Lionel Messi. En esas dos temporadas, solo anotó cuatro goles en 33 partidos.
El cambio llegó con su fichaje por Eintracht Frankfurt, donde su rendimiento creció de forma notable. Tras marcar 22 goles en la temporada anterior, dio el salto a la Premier League al incorporarse a Liverpool por 69 millones de libras (aproximadamente 93,5 millones de dólares en aquel momento). Desde entonces, su producción se mantiene alta: acumula 17 goles y además se ganó un lugar en la selección de Francia.
El seleccionador Didier Deschamps valora especialmente su capacidad para atacar desde posiciones más retrasadas y para encarar con velocidad, una combinación que puede ser especialmente peligrosa en transiciones rápidas.
Defensa de PSG: “No era el contexto correcto”
Vitinha defendió a Ekitiké y explicó que ya se intuían cualidades, pero que en PSG, en ese momento, no se daban las condiciones para que el jugador mostrara todo su repertorio. En el mismo sentido, Luis Enrique respondió cuando le preguntaron por el delantero: reconoció que normalmente evita hablar de futbolistas que no pertenecen al PSG, pero que tras su salida el camino le resultó favorable tanto en Alemania como en Inglaterra.
El técnico subrayó que Ekitiké era muy joven cuando estuvo en París y que, con el paso del tiempo, ha mejorado de manera considerable.
Qué puede definir la eliminatoria
- El primer partido en el Parc des Princes: PSG busca imponer ritmo sin caer en el exceso de confianza que suele castigar la Champions.
- La respuesta del Liverpool: tras la derrota ante Manchester City y el momento irregular en la Premier, el equipo necesita un plan claro para sostenerse defensivamente y atacar con precisión.
- El impacto de Ekitiké: su crecimiento lo convierte en uno de los mayores peligros para la zaga parisina.
- Los ajustes por bajas: la ausencia de Barcola y Fabián Ruiz en la ida obliga a PSG a reordenar piezas.
Con ambos equipos cargados de argumentos —y también de heridas recientes— la eliminatoria arranca sin un favorito declarado. Pero en la Champions, la etiqueta dura lo mismo que un partido: lo que decide es lo que ocurra en el césped durante los 90 minutos de la primera batalla.
