La posible salida de Mohamed Salah del Liverpool, con la libertad de negociar a partir de este verano, ha encendido todas las alarmas en Anfield. En ese escenario, el nombre que más fuerza ha tomado para sucederlo es el de Michael Olise, extremo francés que vive un gran momento en el Bayern de Múnich. Sin embargo, aunque la idea ilusiona a parte del entorno del club inglés, las propias circunstancias del futbolista y la postura del Bayern vuelven el fichaje especialmente complejo.
La búsqueda de un relevo para Salah
Reemplazar a un jugador del impacto de Salah no es solo cuestión de traer a “un extremo más”, sino de encontrar a alguien capaz de sostener una cifra de participación directa en goles durante temporadas. En esta línea, Steven Gerrard, leyenda del Liverpool, admitió que el desafío es mayúsculo: en el mercado no abundan perfiles que puedan reproducir de forma inmediata el rendimiento del egipcio.
De hecho, Gerrard señaló que Olise podría encajar dentro del tipo de futbolista que Liverpool necesita, aunque dejó claro que no cree que esté realmente disponible. Su argumento se apoya en una realidad histórica: el Liverpool no siempre ha buscado sustitutos idénticos, sino alternativas acordes a cada etapa del equipo.
Olise, el nombre que se asoma… pero con obstáculos
Los rumores vinculan a Olise con un salto hacia la Premier League, pero el Bayern no parece dispuesto a facilitar esa transición. El club alemán ha reaccionado con rapidez ante cualquier insinuación de una venta “a mitad de proyecto”, especialmente después de que Olise cumpla solo dos temporadas en la Bundesliga.
La clave está en que, para el Bayern, el valor de un jugador no se mide únicamente en el dinero que pudiera generar una transferencia, sino también en cómo contribuye a mantener el nivel colectivo y la competitividad deportiva.
Datos del momento de Olise
El extremo francés llega a este verano en un estado de forma sobresaliente. En la temporada 2025-26, ha reunido 16 goles y 28 asistencias en 40 partidos disputados en todas las competiciones. Números así no suelen pasar desapercibidos para clubes que necesitan recuperar ese “punch” ofensivo que Salah ha aportado durante años.
Gerrard: Liverpool no siempre busca “uno por uno”
Gerrard explicó que, cuando el Liverpool ha tenido que afrontar la marcha de estrellas, el enfoque no ha sido replicar exactamente el estilo del jugador saliente. Un ejemplo citado por el ex capitán fue la sustitución de Sadio Mané: en su momento, el club se decantó por Luis Díaz, un futbolista con características distintas. De forma similar, cuando se fue Luis Suárez, el equipo también optó por soluciones que respondieran a otro perfil, manteniendo la necesidad de sostener el rendimiento ofensivo.
En ese mismo razonamiento, Gerrard insistió en que el objetivo final, más allá del nombre, es que el equipo logre mantener la participación en goles —tanto con anotaciones como con asistencias—. Y remarcó que eso es extremadamente difícil de conseguir incluso con buen ojo en el mercado.
El Bayern corta de raíz la idea del “permiso para vender”
La discusión sobre Olise también ha sido abordada desde el propio Bayern. Uli Hoeness, presidente honorario del club, fue contundente al referirse a la posibilidad de que el jugador pudiera salir hacia Liverpool. Entre sus argumentos, recordó que el Liverpool invirtió 500 millones de euros este año y atraviesa una temporada complicada, por lo que considera que el Bayern no estaría dispuesto a contribuir a que el equipo inglés mejore el próximo curso a costa de su propio proyecto.
Además, Hoeness subrayó un punto identitario: el Bayern juega “para sus aficionados”, con una base enorme de 430.000 socios y millones de seguidores en todo el mundo. Para él, acumular una gran cantidad de dinero mientras el rendimiento deportivo empeora no tendría sentido.
Contrato hasta 2029: “sin cláusula” y postura relajada
El director deportivo Max Eberl terminó de concretar la situación. Señaló que Michael Olise tiene contrato con el Bayern hasta 2029 y que no existe una cláusula de salida que facilite negociaciones bajo condiciones específicas. Con ese marco contractual, el club se muestra tranquilo: no hay prisa por sentarse a negociar una salida que, por ahora, no encaja con el rumbo deportivo que el Bayern quiere sostener.
El foco inmediato: Champions League ante el Real Madrid
Mientras el mercado se calienta, Olise no pierde de vista la prioridad deportiva del momento. El extremo entra en el tramo decisivo de la temporada con el Bayern preparando la ida de los cuartos de final de la Champions League ante el Real Madrid, programada para el martes. En ese contexto, su creatividad —clave para generar ocasiones y romper líneas defensivas— será un factor determinante para las aspiraciones europeas del equipo alemán.
Así, el posible interés del Liverpool se mantiene como una historia abierta, pero por el momento choca con dos realidades: el rendimiento actual de Olise y la firmeza del Bayern en proteger su proyecto, tanto por convicción deportiva como por condiciones contractuales.
