El Barcelona ya comenzó a mirar hacia el próximo verano. Con Deco al frente de la dirección deportiva, el club catalán planifica el mercado de fichajes con un objetivo claro: reforzar el plantel para seguir compitiendo al máximo en LaLiga y en Europa. Pero antes de cerrar nuevas llegadas, el plan pasa por liberar dinero mediante la venta de futbolistas, un paso clave para sostener la reconstrucción que el propio proyecto exige.
Un presente sólido… y un verano que obliga a moverse
La situación deportiva del Barcelona es positiva. Bajo la dirección de Hans-Dieter Flick, el equipo conquistó el triplete doméstico la temporada pasada. En la actual campaña marcha primero en LaLiga y está muy cerca de asegurar el título, además de haber alcanzado los cuartos de final de la Champions League. Con ese nivel de rendimiento, el club entiende que el crecimiento debe ser sostenido, aunque el mercado obligue a tomar decisiones económicas.
Ventas necesarias: Ferran Torres y Marc Casado, principales candidatos
En la planificación de Deco, hay dos nombres que destacan por encima del resto como posibles salidas: Ferran Torres y Marc Casado. La lógica es doble: por un lado, generar margen financiero para inscribir refuerzos; por otro, ajustar la plantilla para que encaje mejor con el tipo de equipo que Flick quiere para el tramo decisivo de la temporada y la siguiente.
Ferran Torres: contrato hasta 2027 y dudas sobre el rol
El caso de Ferran Torres es el que aparece con más claridad. Su contrato está vigente hasta 2027, pero el club todavía no le ha ofrecido una renovación. Esa ausencia, en la lectura interna del entorno barcelonista, se interpreta como una señal relevante sobre su situación actual.
Esta campaña, Ferran no ha sido un delantero “de relevo”, sino que ha tenido oportunidades como ariete puro: ha disfrutado de un rol destacado y de tiempo de juego suficiente para evaluar su impacto. En ocasiones, su influencia llegó a superar incluso la de Robert Lewandowski, aunque la valoración general del club no sería la esperada: no habría alcanzado las expectativas depositadas, según la interpretación del rendimiento que se maneja en el área deportiva.
Los números agravan el debate. Ferran no ha marcado desde el 31 de enero, cuando anotó contra Elche. A partir de ahí, su peso ofensivo se habría reducido justo en un momento en el que el Barcelona necesitaba más capacidad de gol en la zona de ataque.
De cara al verano, con un año todavía por delante en su contrato al cierre de la próxima temporada, su salida se ve como una operación financieramente atractiva: ingresaría dinero para el mercado y, además, liberaría espacio en la masa salarial.
Marc Casado: contrato hasta 2028, pero el futuro no está cerrado
Marc Casado vuelve a aparecer en la lista de posibles movimientos. Su vínculo con el Barcelona se extiende hasta 2028, un año más que el de Ferran Torres. Hace poco más de un mes, incluso se dieron los primeros pasos para valorar una renovación.
Sin embargo, el club ya había intentado conocer su disposición antes. El verano pasado, Barcelona se acercó para medir intenciones y se produjo una conversación directa entre Casado y Hans Flick. El mensaje del jugador fue contundente: “Estoy aquí”. Desde entonces, el debate interno parecía cerrado.
Pese a ese compromiso, su nombre no ha desaparecido del mercado. Varios clubes han mostrado interés, con Atlético de Madrid como uno de los más persistentes, llegando a presentar una oferta el pasado enero. No fue el único, lo que confirma que Casado mantiene atractivo deportivo.
Ahora la pregunta es si la falta de minutos y la dificultad para consolidar un rol protagonista pueden hacer que Casado replantee su horizonte, aunque, por el momento, desde el club la situación sigue considerándose abierta.
Deco quiere “reconstruir”: prioridades para el próximo mercado
La posible salida de Ferran Torres y Marc Casado encajaría con el plan de Deco para reorganizar el plantel. El Barcelona entiende que necesita equilibrar el equipo y, a la vez, sostener el presupuesto en un contexto financiero complejo.
Delantero de primer nivel y extensión de Lewandowski
La prioridad ofensiva es clara: incorporar un delantero de primer nivel. En esa línea, Julián Álvarez (estrella de Atlético de Madrid) aparece como el principal objetivo.
Además, el club busca extender el contrato de Robert Lewandowski por un año más, aunque con condiciones económicas reducidas. El motivo es que, tras cuatro temporadas como máximo goleador del equipo, el Barcelona quiere adaptar el acuerdo a la nueva situación deportiva y económica.
Lewandowski llegó desde Bayern Munich mediante uno de los contratos más altos en la historia del Barcelona. Por eso, cualquier extensión tendrá que ajustarse al escenario actual, tanto en lo deportivo como en lo financiero.
Defensa central y un extremo izquierdo: con nombres y condiciones
El plan no se limita al ataque. También se contempla fichar un central, con Alessandro Bastoni como uno de los favoritos. En el mercado de banda izquierda, el Barcelona quiere sumar un extremo con proyección.
Entre los candidatos que se manejan aparecen nombres como Scheldrop, Jan Verrilli y Víctor Muñoz. Pero existe una condición que se considera innegociable: el salario debe estar dentro de las posibilidades del club, debido a las dificultades económicas que atraviesa y al margen que exige cumplir con las normativas de Financial Fair Play.
Rashford, cada vez más complicado
En ese contexto, el fichaje de un extremo se vuelve especialmente difícil. De hecho, las opciones de que Marcus Rashford permanezca en el Barcelona habrían disminuido de forma notable.
El motivo económico es determinante: existe una opción de recompra de 30 millones de euros incluida en el acuerdo de cesión. Aunque el pago podría realizarse por partes, sigue siendo una cifra importante para el Barcelona. A eso se suma el salario del jugador, que complica todavía más el encaje con las exigencias de Financial Fair Play.
La venta como motor del plan
Con ese panorama, la idea de que Ferran Torres y Marc Casado puedan salir gana fuerza dentro de los planes de Deco. No solo por su valor deportivo, sino porque podrían convertirse en piezas clave para activar buena parte del “rearmado” del equipo que el Barcelona pretende ejecutar este verano.
