La MLS volvió a entregar una dosis generosa de incertidumbre: lo “normal” no siempre ocurre y, de pronto, aparecen resultados que parecen ilógicos. Entre estrenos que no salieron como se esperaba, goleadas que rompen cualquier guion y duelos donde un detalle cambia el rumbo, el fin de semana dejó claro por qué esta liga se disfruta tanto: cada jornada tiene su propio guion… y casi nunca coincide con el previsto.
Más caos, más emoción: el fin de semana que nadie vio venir
Varias cosas que parecían encaminadas terminaron torciéndose. Inter Miami estrenó el Nu Stadium con la ilusión de una noche perfecta, pero Austin se plantó mejor y se llevó un punto valioso como visitante. Poco después, Chicago impuso su golpe temprano: anotó en el primer minuto para superar a Nashville, que no logró reaccionar con claridad. Y en San Diego, el guion fue similar en cuanto a solidez: concedió tres goles fuera de casa y, aun así, el partido nunca se sintió como una amenaza real para el rival.
Si a eso se suma que New York Red Bulls marcó cuatro ante Cincinnati, el panorama es aún más revelador: la paridad de la MLS existe, pero la imprevisibilidad es la verdadera protagonista. Para el aficionado, lo importante es que la jornada trajo tensión, giros y momentos que mantienen el espectáculo vivo hasta el pitazo final.
Ganadores y perdedores: los temas que realmente dejan huella
Josh Sargent: el gol que necesitaba y el salto que puede destrabar
Josh Sargent, delantero de la USMNT que llegó desde Norwich, tardó en adaptarse a la MLS. El problema no era su nivel, sino el proceso: al principio, le costó encontrar ritmo dentro de un torneo con otra dinámica y otro tipo de defensas.
Pero el sábado encontró su toque. Su primer gol en la liga llegó de cabeza y, además, fue decisivo: anotó en el minuto 85 para completar una remontada dramática ante Colorado. El partido, eso sí, tuvo momentos de locura: errores de portería, tres expulsiones y un desarrollo caótico. Aun así, el valor del tanto es indiscutible, porque Toronto ahora tendrá una razón más para creer en Sargent con regularidad.
Steffen: errores que cuestan caro
A nivel de historia, se espera que un portero como Steffen sea consistente. Es un arquero con experiencia en la MLS, acostumbrado al ritmo de la liga. Sin embargo, el sábado tuvo una actuación para el olvido.
El primer golpe llegó tras un fallo en su salida: Richie Laryea lo sorprendió desde el costado cercano poste, y Steffen se equivocó al apostar por una mala decisión del rival. El remate terminó entrando por el techo de la portería, un escenario que no suele verse en porteros con su perfil.
La segunda jugada fue todavía más dolorosa: un despeje se le complicó y, en lugar de controlar el balón, terminó desviándolo hacia su propio arco. En términos simples: Steffen tuvo una noche donde sus decisiones y lecturas no salieron como debían, y el resultado lo reflejó.
Julian Hall y el Red Bulls de Michael Bradley: producción con una idea clara
Julian Hall tiene 18 años y está en un Red Bulls con una identidad en construcción. El sistema de Michael Bradley no es una locura de presión constante, pero se parece bastante a la intensidad que exige recuperar rápido y sostener el partido con movimiento.
En ese contexto, Hall está respondiendo mejor de lo esperado. Tiene condiciones para el trabajo sin balón, volumen físico y, sobre todo, calma para cuando el equipo tiene la posesión. Los números lo confirman: marcó cinco goles en sus primeros seis partidos, incluyendo el primero ante Cincinnati.
Además, el hecho de que Bradley le diera la confianza para jugar los 90 minutos ante una de las defensas más experimentadas de la MLS es una señal clara de que el proyecto lo ve como pieza importante.
Por supuesto, habrá altibajos: necesita ganar peso físico y a veces puede perder orden en ciertos momentos. Pero, con 18 años, sostenerse en el nivel y generar impacto ya es un mensaje contundente.
Manu Duah: la apuesta por la posición central que está costando, pero enseña
Manu Duah en el centro de la defensa es una idea interesante. En la universidad jugó casi siempre como mediocampista defensivo y, en su entrevista posterior al draft, incluso se describió con humor como “el otro Busquets”.
San Diego lo convirtió en zaguero y, por momentos, la adaptación se nota: Duah gana duelos, aporta una lectura más pausada propia del mediocentro y lleva esa estabilidad al fondo. La transición, en general, funcionó.
Pero el sábado aparecieron las señales de que todavía está aprendiendo un rol nuevo. En el partido ante San Jose concedió un penal y recibió una roja después de apenas 32 minutos. Niko Tsakiris convirtió desde el punto penal y San Diego no logró reponerse del todo. Fue, además, su segundo expulsión en la campaña. El club, en consecuencia, buscará que Duah siga creciendo bajo presión en una posición exigente.
LAFC y Son Heung-Min: no anota, pero sí construye (y mucho)
Que Son Heung-Min no esté marcando no significa que LAFC esté fallando. El equipo californiano está en un nivel alto: lidera el Oeste y todavía no ha concedido un gol. Con Marc Dos Santos como nuevo entrenador, se prometió un ataque con cambios, y aunque no siempre se ve dominante, el sistema está produciendo lo necesario.
En ese funcionamiento, Son aparece como generador constante. En la temporada acumula seis asistencias y, en el último juego, dejó cuatro asistencias contra Orlando. No fueron pases al azar: su lectura del movimiento alrededor fue clave, anticipando cuándo arrancaban los corredores y filtrando con precisión en el momento exacto.
Es posible que no sea el tipo de impacto goleador que el entorno esperaba, pero al final el resultado es lo que manda: Son está siendo fundamental para la maquinaria de LAFC, y esa contribución puede ser justo lo que el equipo necesita para consolidarse.
Inter Miami en el Nu Stadium: Messi, Suarez… y el golpe de Austin
El estreno del Nu Stadium debía ser una fiesta para Inter Miami. La idea era clara: inaugurar su nueva casa con una victoria contundente. Sin embargo, Austin se encargó de estropear la narrativa.
El plan de Austin fue atacar y buscar espacios desde el inicio. Nico Estevez ordenó a su equipo con mentalidad ofensiva y Miami no encontró respuestas consistentes para frenar el ritmo rival.
El protagonista, aun así, fue Jayden Nelson, que entró en el descanso y cambió el partido. Como extremo, complicó a los defensores por velocidad y por su trabajo sin balón: obligó a los Herons a retroceder y a perder territorio ofensivo. Nelson abrió el marcador para Austin al minuto 53, cerrando una contra fluida y bien ejecutada.
Además, tuvo más opciones por ambos costados tras carreras relevantes, lo que refuerza la sensación de que Austin no solo defendió: atacó con intención.
En Miami, el peso mediático lo llevó Lionel Messi por marcar el primer gol en el estadio, y Luis Suarez también recibió gran atención por el tanto del empate. Pero el punto es que Nelson terminó decidiendo el sentido del resultado y, en una noche de estrenos y emociones, fue el factor que evitó que Miami se llevara el triunfo.
