El nombre de Tommaso Bove quedó ligado a una de esas historias que el fútbol no debería tener que vivir: un colapso en plena cancha que, con el paso del tiempo, terminó transformándose en un desafío superado. Tras sufrir un paro cardíaco mientras jugaba para Fiorentina ante Inter hace más de un año, el mediocampista de 23 años aprendió a convivir con un dispositivo médico que ahora siente como parte de su vida. Y, mientras en Watford trabaja para recuperar ritmo y confianza, también mira con gratitud hacia las personas que estuvieron cerca en el momento más duro.
El mensaje de Mourinho tras el colapso
Bove recordó cómo José Mourinho se comunicó con él prácticamente de inmediato después del incidente. El italiano, formado futbolísticamente junto a su relación con el portugués durante el tiempo que compartieron en Roma, explicó que el entrenador se preocupó por cada uno de los jugadores que dirigió.
El mediocampista detalló que Mourinho le escribió primero directamente, pero que él no pudo responder en ese momento. Entonces el técnico buscó la vía para contactar con la familia, obteniendo el número de sus padres. “Tengo una relación increíble con él”, afirmó, y remarcó que, para él y para su entorno, Mourinho representa una figura muy importante.
Despertar en un hospital y la falta de recuerdos
Más allá del impacto emocional, Bove dejó claro que no conserva memoria del episodio en sí. Lo que recuerda comienza con el despertar: ya en un hospital, sin saber qué había ocurrido. Al principio llegó a pensar que había sufrido un accidente de coche.
“Lo último que recuerdo es que me desplomé”, relató. Según su testimonio, antes del colapso se sentía con una energía extraordinaria, casi como si fuera “un superhéroe”. Después vinieron los días más complejos, cuando le comunicaron que no tendría garantías de volver a jugar al fútbol. En esa etapa, el interrogante sobre su futuro se volvió constante.
Finalmente, tras un proceso que incluyó tiempo de recuperación y seguimiento médico, pudo abandonar el centro hospitalario 12 días después.
Por qué tuvo que salir de Italia para continuar
El camino posterior estuvo marcado por un obstáculo administrativo y deportivo: las normativas de la liga italiana impiden que los clubes alineen futbolistas que lleven un desfibrilador automático implantable (DAI/ICD). Ese requisito cambió el rumbo de su carrera en el corto plazo.
Con el objetivo de seguir jugando, Bove tuvo que abandonar su país para encontrar un entorno compatible con su tratamiento. Su nuevo hogar fue Watford, donde el club implementó un plan médico de atención y seguimiento.
En la Championship, la segunda categoría del fútbol inglés, el mediocampista se reencontró con sensaciones que le habían dado identidad: intensidad, trabajo y carácter en el centro del campo. De hecho, en su etapa previa había sido reconocido por su estilo combativo, apodado en ocasiones como “sick dog” por su entrega constante.
“Me hice un nuevo amigo”: adaptación al dispositivo
Con el paso de los meses, Bove entiende mejor el papel del dispositivo que regula el ritmo cardíaco. En su descripción, lo resume con una idea clara: el desfibrilador se convirtió en una especie de “compañero” interno.
El jugador explicó que, al mirarse al espejo y notar los cambios, puede resultar doloroso psicológicamente, aunque en su caso no fue algo que terminara por frustrarlo. “Nunca me he decepcionado”, indicó, dejando entrever que la mentalidad fue clave para sostener la recuperación.
Su momento en Watford: ocho partidos y un gol decisivo
De regreso a la competición, Bove acumula ocho apariciones desde su debut el 14 de febrero. Su presencia ha sido progresiva, con participación y minutos que le permiten recuperar el automatismo tras el episodio.
Uno de los momentos más importantes llegó en un 3-1 contra Wrexham, cuando anotó un gol en tiempo añadido, un tanto que suele pesar especialmente en la clasificación por lo que representa: puntos en momentos críticos.
Además, tras su primera titularidad como visitante frente a Queens Park Rangers (partido disputado el viernes), el lunes estuvo en la convocatoria ante Charlton como suplente no utilizado.
Calendario: la recta final con cinco compromisos de liga
Watford afronta un tramo decisivo de la temporada y Bove se enfoca en aprovechar su estado físico y su adaptación total al dispositivo para sostener al equipo.
El conjunto inglés tiene cinco partidos restantes en la liga:
- 11 de abril: visita a Oxford United.
- 18 de abril: recibe a Sheffield United.
- En las jornadas posteriores llegan cruces clave frente a West Brom, Middlesbrough y Coventry City.
Con este calendario, la historia de Bove adquiere un nuevo capítulo: no solo la superación de un problema médico, sino también la consolidación deportiva en un entorno competitivo y exigente. El mediocampista, que pasó de no recordar el colapso a celebrar minutos y un gol en tiempo añadido, ya no mira la temporada desde la supervivencia, sino desde la ambición.
