La posible baja de José María Giménez se ha convertido en el principal foco de preocupación en Atlético de Madrid, justo antes del duelo clave de Champions League. El central uruguayo, que parecía llamado a ser titular, terminó el partido del fin de semana con síntomas que encendieron las alarmas y ahora su participación en el encuentro de ida de los cuartos de final ante el Atlético de Madrid (previsto para el próximo miércoles) no está garantizada.
El golpe en el 86’ y el susto que dejó dudas
El problema se gestó durante la recta final del compromiso de LaLiga frente a el Barcelona, disputado el sábado en el estadio Metropolitano correspondiente a la jornada 30. Cuando el reloj marcaba el minuto 86, Giménez se desplomó sobre el césped y su gesto al abandonar el terreno de juego no transmitió tranquilidad. Tampoco las primeras comprobaciones del cuerpo médico lograron disipar por completo los temores.
Atlético cayó 2-1 ante el Barcelona en el Metropolitano
El partido terminó con victoria azulgrana por 2-1. El resultado añade presión a la situación deportiva del Atlético de Madrid, ya que el equipo se prepara para una eliminatoria europea de alto voltaje, en la que el margen de error es mínimo y cualquier contratiempo físico puede pesar.
La explicación del incidente: molestias tras una intervención
Las sensaciones de Giménez no se quedaron en un simple susto. Aunque el futbolista logró completar el encuentro, se observó que el dolor persistía y que, tras el pitido final, no ocultó su preocupación. El origen de la incertidumbre se relaciona con un momento cercano al final: en la última fase del partido, tras despejar el balón dentro del área, el uruguayo sintió una punzada leve en el pie.
Ese detalle, aparentemente menor, generó dudas sobre la evolución de la lesión. En un escenario así, lo más importante suele ser confirmar si se trata de una molestia controlable o de una lesión que pueda empeorar con la carga de los días siguientes.
Claves para el miércoles: Champions League y decisiones a doble partido
La situación cobra aún más relevancia por el contexto de la eliminatoria. Todo se definirá en la segunda vuelta en el Wanda Metropolitano, lo que obliga a valorar con criterio el riesgo de forzar. Además, Atlético de Madrid y el propio Giménez tienen en el horizonte el final de la Copa del Rey, lo que incrementa la necesidad de administrar esfuerzos y evitar que una lesión en fase temprana derive en una baja más larga.
¿Está Giménez listo para jugar?
Por todo lo anterior, su presencia el miércoles “no está para nada asegurada”. Su historial de determinación en la Champions League con la camiseta del Barça —donde ha demostrado carácter en momentos exigentes— alimenta la esperanza, pero en el fútbol de élite la decisión final depende de la respuesta del cuerpo, las pruebas médicas y cómo evolucione la molestia en las próximas horas.
