En una temporada marcada por la irregularidad, el Liverpool volvió a tocar fondo este sábado. El equipo aguantó durante los primeros minutos frente a su rival, pero antes del descanso el partido se rompió y, tras el 3-0, llegó una segunda parte deslucida que terminó por vaciar la zona visitante. Muchos aficionados se fueron antes del pitido final, dejando al entrenador Arne Slot aplaudiendo a una afición a medio llenar.
Van Dijk: “Había intención, pero ocurrió lo contrario”
Tras la derrota, Virgil van Dijk reconoció con dureza los fallos del equipo y la falta de carácter para sobreponerse en un momento clave del encuentro. El capitán explicó que el plan de vestuarios era competir mejor y recortar distancias, pero que el desarrollo del partido fue el opuesto.
“Obviamente sales del vestuario con la intención correcta para marcar y ponernos 2-1 y cambiar el juego. Pero pasó lo contrario y, después, remontar un 3-0 aquí es obviamente muy difícil. Aun así, no deberías rendirte; tal vez eso fue lo que ocurrió en algún momento”, admitió.
Para Van Dijk, el problema no fue solo el marcador, sino la actitud colectiva cuando el partido se puso cuesta arriba. Ese desglose emocional encaja con el momento que vive el club: la sensación de que, cuando el rival acelera, el equipo no logra sostener la respuesta.
Otro golpe en una campaña que ya es la peor desde 2014-15
La derrota se suma a una lista cada vez más preocupante de resultados. El 4-0 encajado en el Etihad ya había sido un punto especialmente bajo, dentro de lo que se describe como el peor tramo de pérdidas del Liverpool desde la temporada 2014-15. En este nuevo partido, además, la imagen de la hinchada habló por sí sola: de los aproximadamente 8.000 aficionados que viajaron, una gran parte no se quedó hasta el final.
Al término del choque, Slot recibió el aplauso de un sector visitante casi vacío, un gesto que reflejó el desánimo general y el cansancio acumulado por el rendimiento del equipo en este curso.
El capitán pide disculpas y asume la responsabilidad
Van Dijk también dirigió un mensaje directo a la afición. El defensa reconoció que los futbolistas no estuvieron a la altura y expresó que el equipo decepcionó tanto al entorno como al propio cuerpo técnico.
“Los aficionados estaban allí para apoyarnos y solo puedo disculparme por lo que mostramos. Nos fallamos a nosotros mismos y al entrenador, pero sobre todo hoy les fallamos a ellos. Quizá hasta el penal no, pero la forma en la que jugamos, especialmente en la segunda parte, tiene que dolerle a todo el mundo. Definitivamente me duele a mí”, señaló.
En partidos así, el componente psicológico es determinante: cuando el equipo pierde energía y concentración, la ventaja del rival se amplifica y el marcador se vuelve una consecuencia inevitable.
Szoboszlai carga contra la trayectoria y advierte del riesgo europeo
La frustración no se quedó solo en el vestuario del capitán. Dominik Szoboszlai, mediocampista del Liverpool, fue aún más contundente al calificar el rumbo actual como una “temporada catastrófica”. Además, puso el foco en la consecuencia más inmediata: la posibilidad de que el club se quede fuera de las grandes competiciones europeas.
“Tenemos que recomponernos, porque si jugamos así, muy pronto podemos olvidar la participación en la Champions League, y también la de la próxima temporada. Así que tenemos que mirarnos a nosotros mismos y empezar a pensar cómo convertir esta temporada catastrófica en una que podamos recordar”, advirtió.
El futbolista húngaro también fue visto en una confrontación tensa con aficionados visiblemente molestos después del partido, lo que subraya el nivel de tensión que atraviesa el club en las últimas semanas.
La Champions aún existe… pero el golpe en el FA Cup complica el plan
A pesar del desastre en el plano doméstico, el Liverpool mantiene una opción abierta a nivel internacional: sigue vivo para disputar un cruce de cuartos de final de la Champions League contra el Paris Saint-Germain (PSG). Sin embargo, Van Dijk dejó claro que el escenario será extremadamente exigente, especialmente tras el golpe moral que supuso la eliminación en el FA Cup.
“PSG ahora nos espera. Vi un poco su partido ayer y será otra vez muy duro. Pero tenemos una responsabilidad, no solo con nosotros, sino especialmente con los aficionados. Si queremos sacar algo de esta temporada, tenemos que intentar hacer algo especial en los próximos tres partidos”, concluyó el defensor.
Los próximos tres partidos, el examen inmediato
Con el ambiente enrarecido y el rendimiento cuestionado, el Liverpool llega a su tramo decisivo con una premisa clara: revertir la dinámica ya. En el fútbol de élite, cuando un equipo encadena partidos donde no sostiene el nivel mental y físico, la recuperación suele ser más complicada de lo que indican los números. Por eso, los próximos choques se convierten en el termómetro definitivo: o el equipo cambia la forma de competir, o la temporada seguirá girando hacia el desastre.
