Mohamed Ihattaren vuelve a situarse en el centro del debate en el fútbol neerlandés. En una conversación televisiva, Hans Kraay Jr. reveló el contenido de un diálogo que mantuvo con Danny Buijs, entrenador de Fortuna Sittard, sobre el futuro del extremo. Además, el propio jugador detalló cuál sería su posible destino y el monto de su cláusula de salida, abriendo la puerta a una negociación que podría no seguir una línea tan rígida como se pensaba.
El mensaje de Buijs y la idea de “encaje” en Feyenoord
La charla comenzó cuando Kraay Jr. explicó que llamó a Danny Buijs para pedir autorización a fin de que Ihattaren participara en el programa. En ese contacto, Buijs habría transmitido una idea clara: si se cumplían determinadas condiciones deportivas, el jugador podría convertirse en un refuerzo valioso.
De acuerdo con lo que se relató en la conversación, Buijs le habría dicho algo en estos términos a Kraay Jr.: que si se incorporaba la “última parte” del acuerdo económico y si Ihattaren mantenía el ritmo de trabajo durante el verano, entonces sería una pieza importante para Feyenoord. Ante esa mención, el futbolista no ocultó su reacción y confirmó que el asunto lo trató directamente con el técnico.
“Sí, lo hablé con él”: la respuesta de Ihattaren
Kraay Jr. quiso ir al detalle y preguntó al jugador si Buijs realmente se lo había planteado a él en esos términos. La respuesta fue directa:
- “Sí, lo discutí con él.”
Con esa confirmación, la conversación pasó a un aspecto más futbolístico: el rol que podría ocupar Ihattaren dentro del esquema de un equipo como Feyenoord, y no solo el tema de la negociación.
La posición que encajaría: extremo por la derecha con perfil interior
Al indagar en qué lugar del campo tendría que jugar Ihattaren, el jugador dejó una idea bastante definida sobre su rol. Según lo que afirmó en la charla, su mejor encaje sería como “extremo derecho por dentro”, es decir, una posición más cercana a mediapunta y con capacidad para llegar desde la zona interior.
- Definición del rol: “extremo derecho profundo (deep-lying right winger)”.
Este tipo de perfil suele ser clave en equipos que atacan con conexiones por dentro, porque permite asociarse, filtrar pases y aparecer como amenaza en el último tercio sin depender únicamente del uno contra uno por banda.
Cláusula de salida: tres millones, con margen para negociar
El tema económico se convirtió en el punto más sensible. Kraay Jr. preguntó cuánto tendrían que pagar los clubes para hacerse con los servicios de Ihattaren. El jugador fue claro: su cláusula de salida estaba fijada en tres millones de euros.
Sin embargo, el matiz importante es que, según lo que se explicó en la conversación, Fortuna Sittard no pondría el foco en exigir exactamente esa cifra si el club interesado ofrece algo ligeramente inferior.
- Cláusula: tres millones de euros.
- Flexibilidad: Fortuna no haría excesivo ruido si llega una oferta algo menor.
“Ahora lo sabe el resto del país”: la reacción durante el programa
En medio de la charla, la presentadora Fresia Cousiño Arias interrumpió con humor, subrayando que, con lo dicho allí, el resto de Países Bajos ya tendría información directa sobre el asunto. A partir de ese comentario, se insistió en una pregunta clave: si Fortuna realmente no exigiría los tres millones.
Antes de responder, Ihattaren se tomó un momento, dando a entender que el escenario dependería de la planificación interna del club. Finalmente, admitió que podría ser posible negociar sin llegar al total exacto de la cláusula.
Un fichaje que llegó “gratis” y por qué eso cambia la postura
Ihattaren también añadió un contexto relevante: él llegó a Fortuna Sittard en condición de transferencia gratuita. Ese detalle, según su explicación, influye en que el club no reaccionaría con tanta rigidez ante una diferencia pequeña en la cifra.
- Transferencia: el jugador se unió a Fortuna Sittard sin coste.
- Lectura del jugador: por eso, el club no se molestaría si el acuerdo final se separa un poco de la cláusula.
Un futuro que apunta a Feyenoord, pero con negociación abierta
Con el destino señalado hacia Feyenoord y una cláusula fijada en tres millones, la situación queda encarrilada hacia una posible operación en el mercado neerlandés. Aun así, la conversación deja claro que no todo depende solo de la cifra: entran en juego el rol deportivo, la planificación de Fortuna Sittard y la forma en la que se estructuren los términos para que el jugador mantenga el ritmo de preparación durante el verano.
