El duelo de la noche del sábado entre Atlético de Madrid y Barcelona estuvo cargado de tensión y polémica arbitral, en una jornada que se suma a las quejas recurrentes de varios clubes en La Liga. El partido terminó con victoria azulgrana por 2-1, pero el foco principal se instaló en una jugada del segundo tiempo que terminó pasando por el VAR y alteró el rumbo del encuentro: el Barcelona celebró y el Atlético reclamó con fuerza.
Barcelona gana 2-1 y Lewandowski decide en el 87′
El marcador lo abrió y lo sostuvo el equipo de Hans Flick hasta que Robert Lewandowski, ya como uno de los referentes veteranos del plantel, apareció con autoridad para sellar el 2-1 en el minuto 87. Con ese tanto, el Barça se llevó los tres puntos en un cierre decisivo, reforzando su candidatura al título.
Un resultado con valor extra para la pelea por LaLiga
Este triunfo tiene un peso especial —en términos clasificatorios— porque le permitió al Barcelona ampliar su ventaja en la cima. El equipo llegó a los 76 puntos y estiró la distancia sobre el Real Madrid, que quedó a siete unidades, después de que el conjunto blanco sufriera la derrota de la jornada ante Mallorca. La temporada aún tiene margen: restan ocho partidos para el final.
La polémica del segundo tiempo: roja a Gerard Martín y revisión por VAR
El episodio que encendió el partido ocurrió al inicio de la segunda mitad. El árbitro español Mateo Busquets Ferrer mostró la tarjeta roja al joven defensor Gerard Martín por una entrada considerada dura sobre Tiago Almada, en una acción en el centro del campo.
Sin embargo, la repetición televisiva ofreció una lectura distinta: en la jugada se aprecia que Martín toca primero el balón, y que su pierna después impacta con fuerza sobre el tobillo de Almada. Ahí se abrió el debate sobre si la acción debía castigarse como una falta que amerita expulsión directa o si, por el grado de contacto y el criterio disciplinario aplicable, correspondía una sanción menor.
Reacción del Atlético: Simeone celebra y luego estalla
La decisión inicial generó una reacción inmediata del banquillo del Atlético. Diego Simeone, en un primer momento, pareció celebrar la expulsión cuando el marcador estaba igualado tras el envío a la calle de Nicolás González al final del primer tiempo. No obstante, la situación cambió cuando la revisión posterior dio un giro al criterio: Simeone pasó de la euforia a la indignación tras la corrección de la jugada.
El VAR cambia la roja por amarilla y Martín se queda en cancha
El árbitro acudió a revisar la acción tras consultar la sala VAR. En el protocolo, Busquets Ferrer se desplazó hacia el monitor al lado del terreno de juego para confirmar la revisión. Finalmente, la decisión fue revocada: la roja se anuló y se sustituyó por una tarjeta amarilla.
Con ello, Gerard Martín pudo continuar sobre el césped, modificando el contexto del partido en un momento clave: la expulsión habría cambiado la dinámica del duelo y el plan táctico de ambos equipos, pero el marcador y la correlación numérica se mantuvieron con el Barça sin quedarse con una ventaja disciplinaria.
Debate en clave arbitral: criterios divididos
Como suele ocurrir en este tipo de acciones, las opiniones de analistas y especialistas no fueron unánimes. Mientras algunos defendieron el cambio de criterio aplicado por el VAR, otros sostuvieron que la expulsión era correcta desde el inicio.
Postura favorable a la revisión: Asubio y otros especialistas
Asubio, experto en arbitraje del diario español El Desmarque, sostuvo que la decisión fue acertada. Explicó que árbitro y equipo VAR siguieron una circular oficial del Comité Técnico de Árbitros de España, que delimita cómo deben tratarse los choques con contacto fuerte cuando el jugador impacta tras haber jugado el balón.
De acuerdo con esa interpretación, el criterio contempla que si el futbolista no logra retirar la pierna, eso no implica automáticamente una falta sancionable con roja directa. En su lugar, puede ser suficiente una amarilla, dependiendo del grado y la naturaleza de la fuerza aplicada.
En la misma línea, Iturralde González coincidió con esa lectura durante el programa Carrusel Deportivo en la radio española Cadena SER.
Además, expertos asociados a Archivofar consideraron la intervención del VAR “valiente y correcta” y recalcaron que, bajo los estándares vigentes, el desafío no justificaría una expulsión directa.
Postura contraria: Pérez Borul defiende la roja
En sentido opuesto, el veterano Pérez Borul —analista de Radio Marca— aseguró que la expulsión de Martín fue correcta y que la revisión por VAR no estaba justificada en primera instancia.
Para Borul, la decisión no fue un error: “The decision to send off the Barcelona player (Gerard Martin) was not a mistake. In my view, the player deserved to be sent off because the contact was very strong on Almada’s ankle. VAR should not have reviewed this incident.”
En resumen, el choque con el tobillo de Almada quedó convertido en el gran punto de fricción: para unos, el contacto se enmarca en un escenario donde la amarilla es suficiente; para otros, la fuerza del impacto pedía expulsión directa.
