Liverpool cayó con estrépito por 4-0 ante Manchester City en los cuartos de final de la FA Cup, un resultado que volvió a poner en evidencia las dificultades del equipo y elevó la presión sobre su rumbo deportivo. Erling Haaland fue el gran protagonista: marcó un penal en el minuto 39 para abrir el marcador y, después, sumó dos goles más, mientras que Antoine Semenyo completó la goleada. La derrota no solo dolió por el marcador, sino por el momento en que llegó: justo cuando el equipo mira de reojo el tramo decisivo de la temporada y el horizonte europeo.
Haaland abrió el partido con penal y sentenció el duelo
El partido se rompió temprano. Haaland convirtió desde los 11 metros en el 39’ y, a partir de ese instante, Manchester City aceleró el ritmo y castigó cada espacio que permitió Liverpool. Con el 2-0 en el marcador, el control del encuentro se volvió cada vez más difícil para los de Arne Slot.
El delantero noruego amplió aún más la diferencia con dos tantos posteriores, y Semenyo añadió el cuarto gol, dejando un 4-0 que habla por sí solo del nivel mostrado por el City esa noche.
Szoboszlai: “El punto de inflexión fue el segundo gol”
Tras el encuentro, Dominik Szoboszlai fue claro al marcar qué momento cambió el partido. El mediocampista rechazó la idea de que el penal, por sí mismo, determinara el guion y puso el foco en lo que ocurrió después.
“No creo que el penal fuera el punto de inflexión. Para mí, lo que cambió el partido fue el segundo gol que concedimos. Con un minuto para el descanso podrías irte al descanso con 1-0, pero concedimos otro antes de que terminara el primer tiempo. No es positivo salir después de eso pensando que aún tienes opciones lejos de Manchester City. Creo que pocos equipos pueden remontar un 2-0 contra el City”, explicó.
En su lectura, el problema no fue solo encajar, sino perder el control justo antes del descanso, un momento clave en los partidos grandes: cuando el marcador se estira, la confianza rival crece y el equipo que va perdiendo suele quedar sin margen para ajustar.
La excusa del viaje y la fatiga, descartada
Después del parón internacional, había quienes sugerían que el rendimiento de Liverpool pudo verse afectado por el desplazamiento y el desgaste acumulado, considerando que varios jugadores regresaron de compromisos con sus selecciones. Sin embargo, Szoboszlai cerró esa puerta de forma contundente y reclamó responsabilidad total.
“Esto no puede ser una excusa. También estuvieron en las selecciones de la misma manera y también jugaron partidos de la misma forma. Si no estás listo, entonces dilo y empieza en el banquillo. Que alguien esté cansado, que tengamos que jugar a las 12:45, o que sea un partido de FA Cup… todas son excusas. El mejor equipo ganó, se notó. Deberíamos haber decidido el partido en la primera parte, porque tuvimos nuestras ocasiones”, señaló.
Su postura apunta a un mensaje interno: más que buscar factores externos, el equipo necesita mejorar la preparación competitiva y la toma de decisiones en momentos determinantes.
La Champions League se acerca: presión máxima para Arne Slot
Con un choque crucial de Champions League ante Paris Saint-Germain en el horizonte, Liverpool entra en una zona de máxima exigencia. Szoboszlai reconoció que el prestigio europeo del club está en riesgo, tanto por lo que pueda suceder en las eliminatorias de esta temporada como por las aspiraciones de clasificación para la próxima campaña si el desempeño doméstico no mejora.
“Tenemos que recomponernos. Si jugamos así, muy rápido podemos olvidarnos de la participación en la Champions y también de la de la próxima temporada. Tenemos que mirarnos por dentro y empezar a pensar cómo convertir esta temporada catastrófica en una temporada que podamos recordar”, advirtió el mediocampista.
En términos futbolísticos, la advertencia es directa: una eliminación temprana o una mala racha en el campeonato puede impactar en el objetivo europeo, y los partidos contra rivales como PSG suelen ser termómetros sobre el nivel real del equipo.
Un golpe más en una temporada inestable
El 4-0 ante City se suma a otro capítulo complicado en una campaña marcada por altibajos en el rendimiento y tensión alrededor del club. Mohamed Salah también aportó frustración al fallo de un penal, un detalle que suele pesar especialmente en partidos donde el rival ya ha tomado ventaja.
Además, tras el pitido final se reportó que Szoboszlai estuvo involucrado en un altercado con aficionados que viajaron para apoyar al equipo, en un contexto de emociones alteradas después de la derrota.
El ambiente se enrarece: críticas en las gradas y próximos rivales
Con la afición dividida y el malestar creciendo, el entrenador Arne Slot también quedó en el centro de las miradas. Después de la eliminación por 4-0, se mencionó que algunos sectores de los seguidores habrían dirigido críticas al técnico neerlandés, e incluso se escucharon cánticos relacionados con posibles reemplazos durante el encuentro.
Ahora, Liverpool se prepara para una seguidilla exigente: primero el compromiso de Champions League contra Paris Saint-Germain y, más adelante, la visita o aparición de Chelsea en el calendario. En este escenario, la atmósfera alrededor del club se mantiene tensa, y Szoboszlai insiste en que el primer paso para revertir la situación es un ejercicio de autocrítica que permita recuperar intensidad, confianza y efectividad.
La pregunta que queda abierta es clara: ¿podrá Liverpool encontrar una reacción inmediata tras el golpe más duro en la FA Cup, o esta derrota será el reflejo de un problema más profundo que ya amenaza con extenderse a Europa y a la clasificación de la próxima temporada?
