El gol tardío de Robert Lewandowski le dio a Barcelona una victoria que despejó el liderato con siete puntos de ventaja en la clasificación, pero el festejo azulgrana no fue unánime. Lamine Yamal, de apenas 18 años, no se sumó a la euforia colectiva: las cámaras lo captaron con la espalda hacia el campo justo cuando el tanto del triunfo entraba, y después se le vio señalando con los brazos mientras abandonaba el césped escoltado por el entrenador de porteros, Jose Ramon de la Fuente. Incluso se comentó que, al salir, el extremo habría ignorado momentáneamente a Hansi Flick, dirigiéndose de inmediato al vestuario mientras sus compañeros brindaban por el resultado.
El gesto de Yamal encendió dudas, Flick lo explicó
Tras el partido, Hansi Flick se encargó de cortar de raíz cualquier interpretación sobre un posible quiebre en el grupo o un problema táctico más profundo. El técnico alemán sostuvo que la reacción del joven responde a su exigencia personal, no a una ruptura interna.
“Es normal que esté enojado, porque lo intentó mucho y no logró el objetivo, y tuvo muchas oportunidades”, afirmó Flick, dejando claro que el malestar del futbolista está ligado a sus propias expectativas deportivas.
En la conversación posterior, Flick añadió que no existe ningún conflicto duradero dentro del plantel. Remarcó que el partido dejó emociones intensas y que, una vez superado el vestuario, todo está en orden.
“Estuvo un poco molesto. Es normal. Quiere marcar goles y dar asistencias. Son consecuencias del juego. Fue porque no jugamos bien. Lo hablamos en el vestuario y todo está bien. Es un partido emocional”, completó el entrenador.
Un partido con altibajos: Simeone adelantó, Rashford respondió y el rojo cambió todo
Barcelona no vivió una noche sencilla. El encuentro arrancó con un golpe para el equipo azulgrana: Giuliano Simeone abrió el marcador para los locales en el minuto 39. La respuesta llegó rápido. Marcus Rashford, cedido por Manchester United, igualó apenas tres minutos después, dejando el marcador empatado con lo justo al descanso.
Sin embargo, el guion del partido se definió antes del entretiempo. En el tiempo añadido de la primera mitad, Nico Gonzalez fue expulsado, obligando a los dirigidos por Diego Simeone a jugar el resto del partido con diez hombres. Con esa ventaja numérica y el desgaste acumulado, Barcelona fue encontrando espacios y terminó inclinando la balanza.
El gol decisivo llegó en el 88’. Robert Lewandowski aprovechó un rechace tras una acción de Joao Cancelo para marcar el tanto que terminó por confirmar el triunfo.
Barcelona amplía distancia: siete puntos de ventaja y ocho jornadas por delante
El resultado tuvo un impacto directo en la pelea por el título. Barcelona aprovechó el tropiezo de Real Madrid ante Mallorca, lo que le permitió abrir una brecha relevante: siete puntos de ventaja con tan solo ocho partidos restantes.
Flick reconoció la importancia de sumar los tres puntos, aunque se mostró prudente al recordar que aún falta mucho camino.
“Controlamos el partido. Son tres puntos muy importantes. Quedan ocho encuentros, nada está hecho y tenemos que hacer nuestro trabajo”, señaló.
La mente ya está en Europa: Champions League y un choque clave ante Atlético
La celebración dura poco en el fútbol de élite. Barcelona tiene una agenda inmediata que condiciona el enfoque del plantel: Flick subrayó la necesidad de una recuperación rápida, porque en apenas tres días el equipo afrontará un partido de Champions League.
“Tenemos tres días para preparar el partido de Champions League y llegar de la mejor manera posible”, indicó el entrenador.
En el horizonte aparece además un duelo decisivo contra Atlético, previsto para el miércoles en el Camp Nou. Con Yamal en el centro de las miradas por su reacción tras el triunfo, Flick buscará que esa frustración —producto de oportunidades no convertidas— se transforme en una actuación determinante, capaz de marcar la diferencia en el escenario más exigente del calendario.
