Tras la derrota 4-3 en la tanda de penaltis en la Puskás Arena, el Arsenal se quedó a un paso del título europeo y las dudas se centraron en una decisión clave: Gabriel, el defensor brasileño, fue el elegido para ejecutar el quinto lanzamiento. Dio un paso al frente con la responsabilidad del momento, pero su disparo se fue por encima del travesaño y ese error terminó inclinando la final a favor de los gigantes franceses.
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En rueda de prensa, el entrenador del Arsenal, Mikel Arteta, explicó por qué Gabriel acabó siendo el encargado del lanzamiento decisivo. El técnico señaló que el jugador se ofreció para asumir ese rol en un instante de altísima presión, especialmente después de que los especialistas habituales no estuvieran disponibles en el terreno de juego.
Arteta detalló que el plan del equipo contemplaba a los ejecutores habituales, pero que el guion cambió si la definición desde los once metros se extendía. En condiciones normales, los lanzadores que el Arsenal tenía previstos eran Bukayo Saka, Martin Ødegaard y Kai Havertz. Sin embargo, si el partido llegaba a rondas posteriores, el orden de ejecutantes debía alterarse.
El preparador remarcó también que el Arsenal había trabajado estos escenarios en entrenamientos, incluso citando el caso de Eberechi Eze, quien suele mostrar una precisión notable en la práctica de penaltis. Aun así, en la final la ejecución no alcanzó el mismo nivel de eficacia.
La defensa de Rice: “No deben ser los culpables”
En un vestuario marcado por la decepción, Declan Rice salió rápido a respaldar a sus compañeros. Tanto Gabriel como Eze fallaron desde los 12 pasos, pero el mediocampista inglés rechazó que se conviertan en chivos expiatorios por el resultado.
Rice reconoció el golpe emocional de fallar en una final de Champions League, aunque dejó claro que esas situaciones forman parte del fútbol: nadie está exento de fallar un penal en un partido decisivo.
Además, recordó el impacto del equipo durante la temporada y puso el foco en el valor de mantener el equilibrio en el grupo. Sin esos dos jugadores, el Arsenal no habría conquistado la Premier League.
Arteta también habló de decisiones durante el partido
Más allá de la tanda, Arteta se mostró firme sobre algunas acciones del encuentro. El técnico puso especial atención en un lance tardío contra Noni Madueke que no terminó en sanción. Para el entrenador, ese tipo de momentos puede influir en el desarrollo, aunque evitó especular con qué habría pasado si la decisión arbitral hubiese sido distinta.
“Si, si, si… no es lo que ocurrió y ya está”, sentenció Arteta, dejando claro que el equipo necesita centrarse en mejorar y encontrar márgenes que permitan alcanzar el resultado que buscaba.
Una Premier League que alivia el golpe: el Arsenal corta una sequía de 22 años
A pesar de la derrota en Budapest, el Arsenal llega al verano con un logro enorme en el bolsillo: el título de la Premier League. La conquista puso fin a una espera de 22 años sin levantar el trofeo liguero, un hito que consolida al equipo como una referencia real bajo el mando de Arteta.
Celebración en Londres y gratitud a la afición
La eliminación europea no frenará el plan de festejos en Londres. El club prepara celebraciones con su gente para conmemorar el campeonato de liga, y el técnico trasladó públicamente su agradecimiento por el apoyo constante durante toda la temporada, incluso en los momentos más complicados.
Arteta afirmó que para él la conexión entre el plantel y los aficionados es más fuerte que nunca. Aunque reconoció que el dolor existe por no haber ganado también la Champions League, insistió en que el día siguiente será especial y que el triunfo de liga, tras tanto tiempo, seguirá siendo un momento de alegría colectiva.
“Para la gente, ya sé cómo se siente el equipo respecto a ellos. Les estamos muy agradecidos por el apoyo durante toda la temporada, en las dificultades, como ellos estuvieron con nosotros. Ganar una liga después de 22 años ha sido una alegría enorme. Pero claro que duele que no se haya logrado también lo otro… mañana será un día hermoso”, concluyó Arteta.
