El banquillo del Crystal Palace en la Premier League empieza a tomar forma con la aparición de un nombre que gana fuerza: Toppmoller. En las últimas horas se ha perfilado como el principal candidato para suceder a Glasner, tras la salida del técnico que dejó al club londinense en una situación de urgencia deportiva.
Los mejores casas de apuestas en Argentina
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Casino y apuestas deportivas con paquete de bienvenida en pesos argentinos.
Promoción de registro con balance extra y giros para slots destacados.
Bono de bienvenida para nuevas usuarias en apuestas deportivas y casino.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Promo para Argentina en pesos: refuerzo en fútbol local, NBA y deportes con mercados combinados.
Bono de bienvenida de casino para nuevos usuarios en Argentina; aplica términos del operador.
La directiva de Crystal Palace habría iniciado conversaciones con Toppmoller, un entrenador de 45 años que se encuentra sin equipo desde su destitución en enero de 2026. Su disponibilidad ha despertado interés en varios mercados, con sondeos que incluyeron a Napoli, Al-Ittihad, Wolfsburg y Köln. Ahora, el objetivo parece claro: regresar al banquillo con un desafío en Inglaterra.
Un historial con números sólidos… y un tramo final complicado
Antes de su etapa más reciente, Toppmoller acumuló experiencia y rendimiento en Alemania. En su trabajo previo en Frankfurt dirigió 121 partidos oficiales en todas las competiciones, con un balance de 51 victorias y 34 empates. Ese registro habla de un entrenador capaz de sostener resultados durante temporadas completas.
Sin embargo, el contexto de su salida no fue el mejor. En el arranque de la temporada 2025-26, su equipo mostró fragilidad: solo ganó 9 de los 26 encuentros disputados antes de que el club tomara la decisión de prescindir de sus servicios.
El cierre de su etapa estuvo marcado por problemas defensivos. En su último tramo sin victorias en Alemania encadenó cuatro partidos consecutivos sin ganar, con un rendimiento defensivo bajo. Además, el 18 de enero se consumó el cese tras un empate 3-3 con Werder Bremen, un resultado que refleja la dificultad para controlar el juego y mantener la solidez atrás.
La comparación con la ruta de Glasner hacia Londres
La posible llegada de Toppmoller guarda paralelismos con el camino que ya recorrió Glasner. El técnico actual, en su momento, se trasladó a Londres en febrero de 2024 y construyó un periodo de enorme impacto para las Águilas, con un ciclo repleto de títulos.
Durante su etapa en Crystal Palace, Glasner cosechó tres grandes trofeos: la FA Cup, la Community Shield y la UEFA Conference League. Ese palmarés elevó la exigencia interna y, por eso, su marcha dejó un hueco inmediato en el plano deportivo.
La salida del entrenador generó un vacío que obliga ahora a encontrar un perfil con credenciales europeas y capacidad de adaptación rápida. En ese sentido, la directiva buscaría una transición ágil para evitar que el club pierda el impulso construido en los últimos años.
El reto inmediato: recuperar equilibrio y sostener el nivel
La llegada de Toppmoller no sería solo un cambio de nombre en el banquillo, sino una prueba de gestión y táctica. El club necesita mantener el ritmo de los éxitos recientes y, al mismo tiempo, encauzar la evolución futbolística a largo plazo.
En lo inmediato, el foco principal estaría en corregir las vulnerabilidades defensivas que marcaron su final en Alemania. Sus últimos resultados incluyen tres empates dentro de una racha sin victorias, además del mencionado 3-3 frente a Werder Bremen, un partido que terminó evidenciando falta de control y solidez.
Negociaciones con presión por el calendario: el verano marca el ritmo
Con la ventana de fichajes de verano a la vuelta de la esquina, Crystal Palace buscaría cerrar el acuerdo con rapidez. La intención es clara: que el nuevo entrenador pueda aplicar su filosofía desde el primer momento, diseñar el plan de trabajo y, sobre todo, influir en las decisiones de refuerzos para llegar con una plantilla ajustada al estilo que pretende instalar.
Por ahora, la situación queda en manos de las conversaciones y de la velocidad con la que el club logre definir al sucesor de Glasner. Lo que sí parece evidente es que el tiempo juega en contra: el objetivo es que el nuevo cuerpo técnico llegue a tiempo para transformar la temporada y no repetir los baches que se vivieron en el tramo final de su precedente etapa.
