Sophia Wilson, figura de la selección femenina de Estados Unidos, vive una etapa nueva y, sobre todo, en equilibrio. La delantera de 25 años, que ha conquistado títulos en distintos niveles y suma un oro olímpico, se prepara para su primer llamado con la USWNT tras el nacimiento de su hija, Gigi, ocurrido en septiembre. Ahora, siete meses después de ese cambio vital, Wilson asegura sentirse “en un gran lugar” y con la confianza necesaria para volver a competir al máximo nivel.
Un regreso que cambió su forma de vivir el fútbol
Wilson, conocida por su elegancia sobre el césped —desde zancadas coordinadas hasta un primer control que parece seguir el ritmo del juego— necesitó un tiempo lejos del fútbol para encontrarse con calma. Su embarazo fue anunciado el año pasado, y desde entonces se mantuvo al margen de toda la temporada 2025 de la NWSL, además de suspender compromisos con la USWNT.
El nacimiento de Gigi, en septiembre, marcó un antes y un después tanto en lo personal como en lo profesional. La delantera ya no solo mira el calendario con la misma mentalidad: ahora habla de presencia, de soltar lo que no suma y de aceptar que el proceso también forma parte del rendimiento.
Camino al llamado: apoyo, contexto y madurez
Wilson sostiene que tomó “el viaje de la manera correcta” y que logró balancear distintas prioridades con serenidad. En su reflexión, también reconoce que no es la primera jugadora en dar a luz y volver, pero subraya que las condiciones actuales no son las mismas que existían antes: hoy hay más recursos y soporte para quienes atraviesan ese proceso.
La delantera remarca que, aun en escenarios complicados, hubo futbolistas que abrieron camino para las que vinieron después. Esa idea está en el centro de su historia: la sensación de estar construyendo sobre huellas de otras.
Madres en la selección: el reto de anotar contra Japón
La USWNT ha tenido varias futbolistas madres a lo largo de su historia. De hecho, hasta esta semana se contabilizaron 18 casos confirmados por la propia selección. Wilson, si marca en cualquiera de los próximos partidos de la USWNT, se convertiría en la novena madre en anotar con la camiseta de Estados Unidos.
El próximo desafío es claro: Wilson se incorporará al equipo nacional para una serie de compromisos ante Japón, en lo que será el objetivo inmediato de su regreso.
Alex Morgan y Crystal Dunn: referencias que hicieron el camino más visible
Dentro del relato de Wilson, hay nombres propios que funcionaron como faros. Considera especialmente inspirador el ejemplo de Alex Morgan desde el inicio. Incluso recuerda un momento temprano: el primer campamento con la selección en el que Morgan llevó a su hija, Charlie. Para Wilson, ver ese proceso en primera persona fue determinante: entendió que era posible volver a competir al máximo.
La comparación también aparece en su vida deportiva. Wilson y Morgan comparten elementos: la capacidad de definir partidos en escenarios enormes y, por supuesto, la condición de madres. Wilson destaca, además, lo que significa para ella ver a la jugadora que fue ídolo transformarse en compañera, y cómo ese ejemplo puede empoderar a niñas y atletas que sueñan con hacerlo todo.
Joy Fawcett y el precedente de 1993
Wilson también mira hacia atrás. Una de las primeras pioneras fue Joy Fawcett, quien, a la misma edad que Wilson, decidió ser madre y encontró la forma de sostener su carrera. Ocurrió en 1993, cuando Fawcett incluso expresó que tendría hijos y los llevaría en la gira.
Ese tipo de gestos, según Wilson, ayudaron a que hoy sea más realista pensar en conciliar maternidad y élite. A partir de Fawcett, muchas otras futbolistas fueron abriendo rutas, hasta llegar al punto en el que Wilson hoy puede decir que se siente en paz y lista para el siguiente paso.
Preparación con Portland: ritmo, confianza y minutos
Antes de sumarse a la USWNT para el tramo internacional, Wilson aún tiene trabajo con su club. En la actualidad, se mantiene activa: ha disputado los tres partidos de Portland esta temporada, acumulando los “reps” necesarios para recuperar sensaciones y sostener la confianza.
Además, su vida fuera del campo no se ha separado del todo del fútbol. Viaja con Gigi a diferentes destinos: desde partidos de visita con Portland hasta días de medios y todas las actividades que rodean a un equipo profesional. Wilson recalca que no ha tenido que elegir entre facetas: para ella, se trata de integrar todo mientras el calendario avanza y el horizonte de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027 se acerca.
Una “goldfish mentality”: aprender, estar y seguir
Su perspectiva sobre el deporte evolucionó con la maternidad. Wilson explica que su visión de la vida cambió “en las mejores formas” y que intenta mantener lo que siempre tuvo, pero con una mentalidad más enfocada en el presente. La idea es sencilla: estar en el entrenamiento o en el partido, tomar lo que hace falta y lo que se quiere aprender, y después dejar atrás el resto.
En su forma de ver el fútbol, también se traduce en algo concreto: se siente más conectada, más presente y, por eso, más estable para competir.
El calendario inmediato: un partido más con las Thorns y luego Japón
Wilson jugará un encuentro más con Portland antes del parón internacional. Tras ese último compromiso, llegará el momento clave: se unirá a la USWNT para una serie de tres partidos contra Japón, donde buscará consolidar su regreso y, de paso, escribir un capítulo especial en una historia que ya viene marcada por la maternidad, la evolución y el fútbol de alto nivel.
