Cristiano Ronaldo volvió a demostrar que, aun con cinco Balones de Oro y un palmarés enorme en Inglaterra, España e Italia, lo que más pesa en el fútbol es ganar. La noche del jueves, Al-Nassr derrotó de forma decisiva al Damac y el portugués celebró el octavo título de su carrera como si fuera la primera vez: apenas terminó el partido, se quebró y recibió la ovación del estadio, dejando claro que esa “falta” de trofeos en Arabia Saudita era, para él, un asunto pendiente.
Los mejores casas de apuestas en Argentina
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Casino y apuestas deportivas con paquete de bienvenida en pesos argentinos.
Promoción de registro con balance extra y giros para slots destacados.
Bono de bienvenida para nuevas usuarias en apuestas deportivas y casino.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Promo para Argentina en pesos: refuerzo en fútbol local, NBA y deportes con mercados combinados.
Bono de bienvenida de casino para nuevos usuarios en Argentina; aplica términos del operador.
El salto de Ronaldo a Oriente Medio en 2023 no se explicó solo desde lo deportivo. El acuerdo con Al-Nassr estuvo impulsado por intereses financieros y también por un objetivo nacional: convertir al astro en la cara visible de un plan ambicioso destinado a modificar la percepción del país, diversificar su economía y modernizar su infraestructura. Al-Nassr, además, está respaldado por el Public Investment Fund (PIF) de Arabia Saudita, de modo que el “caso Ronaldo” también funcionó como estrategia de imagen.
Ronaldo cumplió con lo prometido: cuando no marcaba, defendía públicamente el proyecto saudí. Su impacto comercial fue tan fuerte que facilitó la llegada de otros futbolistas de alto perfil a la Saudi Pro League (SPL), elevando el nivel mediático y el atractivo del campeonato.
La frustración real: talento, goles… y ausencia de grandes trofeos
El problema para Ronaldo era claro: mientras anotaba y destacaba, no lograba coronar con títulos. Y en un jugador con obsesión competitiva —reconocido por su disciplina física y mental— esa diferencia se volvió emocionalmente difícil de sostener.
Durante el tramo final del torneo 2022-23, su carácter se volvió visible en forma de episodios polémicos y reacciones intensas: desde gestos y discusiones dentro del campo hasta actos de frustración, incluyendo un incidente tras una derrota 2-0 ante Al-Hilal el 18 de abril en el King Fahd International Stadium. La tensión creció al punto de que algunos sectores llegaron a pedir su salida de la liga.
Rudi García, el entorno y la incertidumbre: ¿se quedaba o se iba?
Detrás de la irritación no solo había la falta de trofeos. En el fondo, Ronaldo no se mostraba satisfecho con Rudi Garcia. Al-Nassr, al inicio de su etapa, lideraba la liga con el técnico de Roma, pero el portugués habría quedado inconforme con su propuesta táctica y, de acuerdo con el relato del vestuario, habría influido en la salida del entrenador en abril de 2023.
Luego llegaron otros nombres —Luis Castro y Stefano Pioli— sin que el equipo terminara de consolidarse. Con el contrato de Ronaldo con fecha de vencimiento en 2025, creció el debate sobre su futuro y hasta se mencionó la posibilidad de un cambio hacia otro club respaldado por el PIF: Al-Hilal.
Incluso llegó un mensaje en redes tras el cierre de campaña, cuando Al-Nassr no clasificó para la Asian Champions League: “The chapter is over”. Sin embargo, casi un mes después, Ronaldo confirmó que su historia continuaría en Al-Nassr: “Same passion, same dream”, acompañado de la firma de un acuerdo señalado como el más lucrativo del deporte y con el objetivo explícito de “hacer historia” juntos.
Jorge Jesus y la revolución: el inicio perfecto y la versión “sin miedo” del equipo
La temporada 2023-24 marcó un punto de inflexión por el protagonismo de Jorge Jesus. Aunque Ronaldo seguía siendo el motor mediático y deportivo, el entrenador fue clave para que Al-Hilal impusiera un dominio histórico en la liga: 100 puntos y una campaña sin derrotas. En ese contexto, Al-Nassr no logró acercarse a ese rendimiento, pero sí encontró una identidad más competitiva.
Cuando Jesus dejó el club rival al año siguiente, Al-Nassr reaccionó rápido y lo contrató poco más de un mes después. Jesus también dejó claro que la decisión de Ronaldo de permanecer en Riyadh fue determinante para que él aceptara el proyecto: quería seguir trabajando desde la misma ciudad.
Refuerzos de alto nivel: Coman, João Félix y una delantera con “Fab Four”
El verano trajo un plan ambicioso. Al-Nassr prometió reforzar “de forma significativa” para la temporada 2025-26 y cumplió: sumó a Kingsley Coman y João Félix, ampliando un ataque que ya contaba con Ronaldo y Sadio Mané.
Jesús impulsó esa idea como una especie de “Fab Four” local, y Félix describió la dinámica del grupo: cuando uno no está fino, los otros compensan; la clave es que la convivencia y la confianza hacen que el equipo no se caiga cuando el partido cambia.
El arranque fue explosivo: ganaron sus primeros 10 partidos de liga. Pero el fútbol no perdona la regularidad: hacia el cambio de año, Al-Nassr cedió 10 puntos en una racha de cuatro encuentros sin victorias.
La polémica del mercado de invierno y el “paro” de Ronaldo
Con la caída de rendimiento, Ronaldo esperaba que la directiva moviera el mercado en la ventana de invierno. Jesús también deseaba incorporaciones antes de final de enero, aunque el propio entrenador admitía que no había garantías por limitaciones presupuestarias del club.
Mientras tanto, Al-Hilal sí firmó en plena temporada: llegó Karim Benzema desde Al-Ittihad. Ese movimiento habría generado molestia en Ronaldo, quien interpretó que algunos clubes respaldados por el PIF tenían ventajas en el acceso a ciertos fichajes.
La tensión derivó en el episodio más llamativo: Ronaldo dejó de presentarse en partidos consecutivos de la liga, negándose a jugar ante Al-Riyadh y Al-Ittihad. La SPL reaccionó con un comunicado recordando que el campeonato se rige por reglas comunes: cada club toma decisiones de contratación, gasto y estrategia dentro de un marco financiero pensado para garantizar sostenibilidad y equilibrio competitivo.
Ronaldo no explicó públicamente por qué terminó el boicot el 14 de febrero, pero al volver al equipo, la controversia no desapareció del todo.
Acusaciones sobre “trato preferencial” y respuesta desde el campo
Con la pelea por el título encendida, rivales de Al-Nassr comenzaron a cuestionar si el líder recibía beneficios de autoridades. El 7 de abril, Al-Ahli empató 1-1 con Al-Fayha y el delantero Ivan Toney protestó por dos decisiones arbitrales “claras”. Más tarde, sugirió que él sabía “quién” podía beneficiarse cuando el fallo era desfavorable.
Galeno fue aún más directo, afirmando que el trofeo “prácticamente se entrega” a Al-Nassr, acusando al entorno de buscar eliminar al rival “por cualquier medio” y calificando el trato como una falta de respeto al club.
Ronaldo respondió con contundencia. En declaraciones a Rio Ferdinand, señaló que los árbitros, aunque se equivoquen, son personas, y pidió reglas claras si el campeonato no quiere frenar su crecimiento. También insistió en que la supuesta presión externa perjudica a Al-Nassr y que no era solo un problema interno entre clubes.
La recta final: héroe cuando duele… y el drama del título
En el tramo definitivo, Ronaldo volvió a tener impacto. Primero, anotó en un triunfo 2-0 ante Al-Ahli contra Ivan Toney. Sin embargo, el destino se puso exigente: una sorpresiva derrota 3-1 ante Al-Qadsiah, con Brendan Rodgers al mando, acercó a Al-Hilal y dejó el campeonato al borde de una definición.
La última semana ofreció un final de infarto. En su duelo decisivo, Al-Nassr estuvo a segundos de certificarse campeón con una ventaja que hubiera sido inalcanzable, pero un gol en propia puerta de Bento le dio a Al-Hilal un empate. Ronaldo, ya sustituido, sonrió con ironía amarga desde el banquillo, mientras la afición temía que el equipo volviera a dejar escapar otro título.
El jueves contra Damac: el guion que Ronaldo necesitaba
Con el ambiente cargado de dudas y escrutinio, Al-Nassr salió a la cancha el jueves para el último partido de la SPL ante Damac. El plan era simple: ganar para asegurar el campeonato.
Mane abrió el marcador con un gol tras un córner. Kingsley Coman amplió la ventaja con un remate espectacular desde fuera del área. Damac descontó desde el punto penal, pero el portugués tomó el control del desenlace.
Ronaldo firmó el 3-1 con una acción combinada entre centro y tiro libre: el balón se coló en la esquina inferior derecha tras esquivar a varios jugadores en el área. Luego, con apenas nueve minutos por disputarse, cerró la cuenta con un remate cercano, sellando el triunfo y el título.
Más que un trofeo: la emoción de un “pendiente” que se cierra
Después de su segundo gol, Ronaldo se quebró emocionalmente al regresar al círculo central. Sabía que el trabajo estaba hecho. Más de tres años después de su llegada, al fin lograba un título “importante” con Al-Nassr y, cerca del final, se desbordó mientras el estadio lo ovacionaba de pie tras abandonar el campo.
Su llanto sorprendió a muchos, pero la lectura deportiva es clara: para Ronaldo, la SPL puede ser distinta al ritmo de las grandes ligas europeas, pero el orgullo competitivo sigue siendo el mismo. Más allá del dinero y del impacto cultural, el portugués necesitaba ganar para que su legado en Arabia Saudita no quedara incompleto.
Con esa noche, Al-Nassr sumó el campeonato y Ronaldo finalmente pudo celebrar sin sombras: el octavo título de su carrera llegó en el momento que él mismo parecía haber exigido desde el primer día.
