Manaos, 18 de febrero de 2021

 

  La Iglesia asume como tarea importante promover la educación en salud preventiva (…)

y favorecer iniciativas de integración que beneficien la salud de los amazónicos”.

(Documento Final del Sínodo Amazónico, 58)

 

Como Red Eclesial Panamazónica – REPAM, hemos observado en los últimos meses un aumento alarmante del número de contagios y muertes causadas por el Covid-19 en toda la Panamazonía. Una vez más, las deficiencias del sistema sanitario han aparecido, provocando un aumento desmesurado de las consecuencias de la pandemia: falta de camas en los hospitales, de oxígeno y de equipos de protección, personas en situación de pobreza, desigualdades sociales, entre otros efectos en diferentes localidades. La crítica situación que atraviesa la ciudad de Manaos y todo el estado brasileño de Amazonas, es un claro ejemplo de la ausencia de políticas eficientes de salud pública y revela nuestra fragilidad en el cuidado de la vida humana, que también está afectando a otras regiones de la Pan-Amazonía.

Desde el 17 de marzo de 2020, la REPAM elabora semanalmente los Boletines de monitoreo del Covid-19 en la Panamazonía, en los que aparece la evolución de las cifras de infectados y fallecidos en cada jurisdicción eclesiástica (redamazonica.org/covid-19-panamazonia). Llegamos a la fecha con un total de 2.025.223 casos confirmados y 50.364 muertes por el coronavirus en toda la Panamazonía. Brasil concentra el 76,3% del total de casos, seguido por Perú – 11,7%, Colombia – 4,7%, Bolivia – 4,3% y los demás países con menos del 1%. El país también lidera el porcentaje de fallecidos, con un 69,8%, seguido de Bolivia – 15,1%, Perú – 8,1%, Colombia – 5% y los otros países con menos del 1%.

Es preocupante y dramático ver la situación a la que hemos llegado en las últimas semanas. Sólo en el período comprendido entre el 21/12/20 y el 15/2/2021, que coincide con el aumento de los contagios y de las muertes, correspondiente en muchas localidades a la “segunda ola de Covid-19”, se ha producido un aumento de 415.093 casos confirmados y 12.617 muertes, lo que corresponde a más de una quinta parte de los casos identificados y a una cuarta parte de las muertes registradas desde el inicio de nuestro monitoreo.

Reconocemos el esfuerzo y la dedicación de la Iglesia Católica presente en la Amazonía en acciones de ayuda humanitaria de emergencia, con el fin de contribuir a paliar los efectos de la segunda ola de la pandemia. El Papa Francisco ha seguido de cerca este momento, ofreciendo también su oración, solidaridad y cercanía a toda nuestra región. Hay diferentes campañas y personas involucradas en esta gran acción, personas que están ofreciendo trabajo y recursos económicos para cuidar del prójimo.

La Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) advierte del aumento de las situaciones de vulnerabilidad a las que están expuestos los pueblos indígenas, solicitando a los gobiernos “que implementen barreras sanitarias y controles epidemiológicos; y que garanticen el funcionamiento efectivo de las unidades médicas de atención especializada en toda la Amazonía” (Rueda de prensa sobre crisis sanitaria que enfrentan los pueblos indígenas amazónicos ante la 2da ola del Covid-19, 26/01/2021). Con la COICA nos unimos en la realización de la campaña “El Grito de la Selva – Voces de la Amazonía”, que será lanzada en los próximos días, con el objetivo de fortalecer la lucha de los pueblos indígenas por el derecho a la salud integral.

Pedimos a los gobiernos nacionales no medir esfuerzos para la compra y asignación de vacunas para la región amazónica.  El Papa Francisco nos llama a ser responsables: “Todos deben vacunarse. No es una opción, es una acción ética, porque está en riesgo tu salud, tu vida, pero también la vida de los demás”. Recordemos que las vacunas son seguras y pueden prevenir el empeoramiento de la enfermedad. No dejemos que la desinformación y la falta de la vacuna pongan en riesgo nuestras vidas. ¡Vacúnate!

Acompañamos toda esta situación en permanente oración, con inmensa pena por el sufrimiento de tantos hermanos y hermanas nuestros, con los cuales compartimos sus dolores. Pero seguimos fortalecidos en la esperanza y en la solidaridad.

“Madre del corazón traspasado que sufre en tus hijos ultrajados y en la naturaleza herida, reina tú en la Amazonía junto con tu Hijo. Reina para que nadie más se sienta dueño de la obra de Dios. En ti confiamos, Madre de la vida no nos abandones en esta hora oscura. Amén”

(Querida Amazonía, 111).

 

Card. Pedro Barreto, SJ – Presidente

Mons. Rafael Cob – Vicepresidente

Hno. João Gutemberg Sampaio, FMS – Secretario Ejecutivo

 

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19 February, 2021

se podria peticionar poniendo la firma y elevando a la ONU o a algún organismo internacional?

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