Según el informe presentado en el 45º período ordinario de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, «la situación de la comunidad Piquiá de Baixo es una clara violación de los derechos a la vida, la salud, la información y muchos otros. Al mismo tiempo, este caso revela una increíble historia de la cohesión y la resistencia de una comunidad en la lucha por sus derechos».

Durante más de 30 años, las familias se han visto afectadas por la explotación de minerales que ha impactado directamente en la salud de las personas con los desechos tóxicos asociados a la extracción.

Conozca la historia de Piquiá por la voz de Antônia Flávia Silva – ella forma parte de la junta directiva de la Asociación Comunitaria de Residentes de Piquiá de Baixo, en Maranhão, Brasil, que sufre los impactos del acero y los ferrocarriles locales

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