La situación que vive la Amazonía puede ser calificada como la peor crisis en toda su historia. Así lo denunciaban este 22 de septiembre las organizaciones indígenas amazónicas a través de la Coordinación de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica – COICA, a quien se ha unido la Red Eclesial Panamazónica – REPAM, que se ha pronunciado a través de su presidente, el cardenal Claudio Hummes. El posicionamiento se realizaba el mismo día en que se celebraba la 75ª Asamblea General de la ONU.

Por Luis Miguel Modino *

El Covid-19, los incendios, la minería, la industria petrolera y otras amenazas están afectando terriblemente a la Amazonía y a los pueblos que la habitan en ella. Ante esa situación, siguiendo el mandado de Pucallpa, las organizaciones indígenas amazónicas organizados en la COICA han querido “visibilizar las problemáticas que vivimos los pueblos indígenas de la Amazonía y cómo estas influyen directamente en el cambio climático”. Para ello han lanzado una Carta Abierta a los líderes reunidos en la ONU, donde comenzaban denunciando que “la tragedia de los incendios en esta época ya se ha convertido en una cruel tradición”, lo que ha movilizado a los pueblos originarios “para contener, simultáneamente, el avance del fuego, del virus y de las invasiones, en una batalla desigual para sobrevivir y asegurar la supervivencia de toda la humanidad”.

Es necesario actuar

El cardenal Hummes afirmó que estamos en un momento muy determinante, criticando abiertamente la ausencia del poder público en la Amazonía, lo que se agrava si tenemos en cuenta que “inclusive muchas veces es contrario al acuerdo de París, del que poco o nada se ha hecho”. Ante los efectos devastadores del cambio climático para el ambiente, las personas y la diversidad, el presidente de la REPAM demandaba acciones a los gobiernos, que muchas veces sólo se interesan en mostrar una imagen a la opinión pública, sin querer cuidar de los pueblos originarios y las comunidades amazónicas, sin reconocer y promover sus derechos, hasta el punto de afirmar que “no es sólo un discurso bonito en la ONU que cambian las cosas”.

Ante la situación que se vive, Hummes insistía en que es necesario comenzar a actuar, poner en práctica el acuerdo de París, que había sido precedido por la Laudato Si del Papa Francisco. Eso es algo urgente, necesario, para no llegar al punto de no retorno. El cardenal ha insistido en que “la Iglesia quiere ser aliada de los pueblos indígenas, lo ha dicho en el Sínodo, estamos junto con ustedes, y queremos con ustedes construir, no traer solamente propuestas, escuchar a ustedes, trabajar con ustedes y con ustedes construir caminos nuevos”.

La postura de la Iglesia será siempre de apoyo, “defendiendo la autodeterminación de los pueblos, que tienen una gran sabiduría ancestral de cómo tratar las florestas, la Amazonía, tan importante y fundamental en este momento para la salud del planeta, para la sostenibilidad del futuro del planeta”, afirmaba Hummes. El purpurado insistía en que “pueden contar con nosotros, queremos hacer esto y no sólo hacer discursos bonitos, estar realmente con ustedes en el día a día”.

Comunidad Internacional

En el apelo a la comunidad internacional es importante, según el cardenal Hummes, para quien “no es solamente un pedido, porque son los derechos que están en juego aquí y no favores”. De ahí la importancia de “que la comunidad internacional esté muy presente en toda esa cuestión de la preservación de la Amazonía”, algo que no se puede retrasar ante las amenazas devastadoras. El presidente de la REPAM recordaba a todos los que han muerto luchando por derechos, no por favores. Ante eso, insistía en que “la comunidad internacional es responsable porque los derechos humanos y los derechos de la naturaleza sean respetados”.

Eso tiene que llevar a la comunidad internacional a “buscar nuevos modelos de desarrollo que realmente van al encuentro de esto”, superando lo que el Papa Francisco llamaba en la Laudato Si paradigma tecnocrático. El cardenal insistía en la necesidad de luchar juntos, algo que “la Iglesia debe hacer, la Iglesia no está haciendo ningún favor, esa es una responsabilidad que la Iglesia tiene actualmente”, insistiendo en que “deberá mostrar que no tiene mentalidad colonialista o neocolonialista, los pueblos indígenas son sujetos de su historia, deben ser sujetos protagonistas y no objeto de proyectos de otros”. Ante eso, el papel de la Iglesia es “estar juntos, ser aliados y reconocer este ser sujetos de su historia, de su identidad”.

 

Foto: Card. Claudio Hummes (REPAM) y Oscar Soria (AVAAZ) en el evento «Laudato Si del Papa Francisco», que precedió el Acuerdo de París – Foto: archivo Oscar Soria

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