Día 21 – 17 de marzo: Martes de la Tercera Semana de Cuaresma
QUERIDA AMAZONÍA: 40 días navegando hacia la conversión

 

 

1. Petición permanente por la conversión sinodal al inicio de cada día

Que el Dios Trinitario, ejemplo de vida en comunión, nos ayude a soñar con una Iglesia sinodal, donde sepamos descubrir los signos de los tiempos, y la presencia de un Dios encarnado de diferentes modos, en distintos lugares. Un Dios que nos ayude a discernir su presencia y a anunciarle en todos los rincones, también entre los que más lejos se encuentran; a ser una Iglesia en salida, que va al encuentro, que escucha y dialoga con todos. Que busquemos el bien para todos los que nos encontramos cada día y sepamos traer de vuelta a la Amazonía y a todos los lugares donde estemos, todo lo vivido en el proceso sinodal, y así hacer realidad aquello que Dios espera de nosotros.

Meditar por unos momentos esta petición inicial, buscar la calma interior para entrar en este momento de conversión desde la Amazonía por las aguas de la sinodalidad, al servicio del Pueblo de Dios y sus pueblos y comunidades, y para escuchar el llamado de Dios a través de su Palabra Viva.

 

2. Fragmento de una lectura del día (cada uno es invitado a profundizar en las lecturas completas según su propia necesidad y criterio)

Azarías, de pie en medio del fuego, tomó la palabra y oró así: No nos abandones para siempre a causa de tu Nombre, no anules tu Alianza, no apartes tu misericordia de nosotros, por amor a Abraham, tu amigo, a Isaac, tu servidor, y a Israel, tu santo, a quienes prometiste una descendencia numerosa como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar.
Señor, hemos llegado a ser más pequeños que todas las naciones, y hoy somos humillados en toda la tierra a causa de nuestros pecados. Ya no hay más en este tiempo, ni jefe, ni profeta, ni príncipe, ni holocausto, ni sacrificio, ni oblación, ni incienso, ni lugar donde ofrecer las primicias, y así, alcanzar tu favor.
Pero que nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humillado nos hagan aceptables como los holocaustos de carneros y de toros, y los millares de corderos cebados; que así sea hoy nuestro sacrificio delante de ti, y que nosotros te sigamos plenamente, porque no quedan confundidos los que confían en ti. Y ahora te seguimos de todo corazón, te tememos y buscamos tu rostro.
No nos cubras de vergüenza, sino trátanos según tu benignidad y la abundancia de tu misericordia.
Líbranos conforme a tus obras maravillosas, y da gloria a tu Nombre, Señor. (Daniel 3,25.34-43).

 

3. Reflexión desde la perspectiva del proceso sinodal amazónico

La alianza fundamental entre Dios y la humanidad se basa en el cuidado. Ser conscientes de que hemos roto ese pacto es un paso decisivo para poder recuperar la promesa inicial, para restablecer esa relación que nos permita sentir nuevamente la cercanía de un Dios que, por encima de todo, es misericordioso.

La humanidad no puede perder aquello que la ha hecho crecer, siempre a partir de un desarrollo sostenible que tiene como base ese cuidado. Desde ahí se puede perpetuar la promesa de una descendencia numerosa. En esa perspectiva, somos llamados a entrar en el camino de la conversión, que nos haga redescubrir lo que fundamenta nuestra vida, seguir a Dios, asumir su proyecto de todo corazón. Busquemos el rostro de Dios, reconozcamos su presencia, sintamos que a su lado descubriremos su bondad y misericordia.

 

4. Contemplación

Contemplemos la imagen de este día y dediquemos un momento a reconocer nuestra propia vida y experiencia en la Iglesia y al servicio de la Amazonía para pedir luz en esta Palabra de Dios y así traer de vuelta todo lo vivido. Escribir mis peticiones particulares y permanecer en ellas durante este día. Hacemos una invitación a llevar un registro de todo lo que el Espíritu suscite en nosotros como preparación interior para poder asimilar mejor el proceso sinodal.

 

5. Meditación Final

“La sabiduría de los pueblos originarios de la Amazonia « inspira el cuidado y el respeto por la creación, con conciencia clara de sus límites, prohibiendo su abuso. Abusar de la naturaleza es abusar de los ancestros, de los hermanos y hermanas, de la creación, y del Creador, hipotecando el futuro»”. (Querida Amazonía, 42).

 

Día 21 ESP – 17 marzo – Martes de la semana III

Dia 21 PT – 17 março – Terça-feira da Semana III

17 marzo, 2020

Hoy más que nunca, renovemos nuestra alianza como pueblo con Nuestro Dios de la Vida

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