Este 26 de octubre se realizó la votación del documento, que se presentó a la comunidad amazónica e internacional.

Con una Sala Stampa (sala de prensa del Vaticano) repleta, se presentó el documento final del Sínodo de la Amazonía, fruto del trabajo de alrededor de 300 personas en estas últimas tres semanas. Pero este Sínodo no ha empezado el 6 de octubre pasado. En 2017, el Papa Francisco lo anunció y luego de ello, el camino ha sido largo.

«Traigo al centro, una frase de un líder que escuchamos estos días: Por desgracia la extracción de oro,  está más cerca de nuestra comunidades que la palabra de Dios. Esto refleja lo que hemos vivido estos días y lo que está en este documento» comenta Mons.  David Martínez de Aguirre.

Más de 270 actividades de escucha, donde 87000 personas participaron en el territorio amazónico y en otros países del mundo. Dos años previos han marcado el resultado de este sínodo. El diálogo, la escucha, una Iglesia que quiere renovarse, moldearse, aprender.

El documento en sus 120 puntos, aborda las 4 dimensiones,con las que se inició el sínodo: Cultural, Ecológica, Social y Pastoral.  Estas dimensiones marcan el camino de conversión, que para el Card. Czerny, relator del Sínodo: «sin la conversión no hay nuevos caminos, seguiremos repitiendo lo que ya hemos hecho. No se da un verdadero cambio. Con la Amazonia ardiendo, las personas se dan cuenta cada vez más, que las cosas deben cambiar.»

Para uno de los relatores especial, Mons David Martínez de Aguirre, Obispo de Madre de Dios, Perú, se han escuchado  los gritos,  y la necesidad de una Iglesia con Rostro Amazónico, también es un grito, un cuestionamiento. Este proceso nos ha servicio para discernir sobre cómo estamos viviendo en la Amazonia y como lo queremos hacer.

«Venimos a Roma trayendo nuestras ilusiones, nuestras preocupaciones. La imagen del Papa,  rodeado de los pueblos amazónicos al iniciar el Sínodo, es un símbolo, de que ellos están empujando la iglesia. Nos vamos a la Amazonia con es imagen del papá, diciéndonos que avancemos para aguas más profundas».

En este documento encontramos sin duda, la respuesta a muchas de las propuestas de las miles de voces escuchadas. La opción contundente de la Iglesia y del Papa Francisco en la Laudato Si, que se hace carne en la Iglesia Amazónica, para responder  a los gritos de la «Tierra y de los pobres» por un territorio que esta siendo amenzado de muerte y devastado. Hemos oído la realidad de los pueblos amazónicos, de sus dolores, pero también de esa fuerza que los sostiene y que le brindan al mundo. Por eso la decisión por la defensa de los derechos humanos, es una de las propuestas definidas.

En cuanto al diálogo intercultural e inculturación, el deseo de que los pueblos amazónicos «sean protagonistas de su propia evangelización» con sus expresiones de encontrar a Dios, con el reconocimiento y la valoración desde la Iglesia en un diálogo de iguales, donde el enriquecimiento y aprendizaje es mutuo y  como una revelación coherente desde la Iglesia de luchar con cualquier tipo de nuevo colonialismo, como lo ha expresado el Papa al iniciar la Asamblea Sinodal.

Este ha sido el Sínodo de las mujeres, su participación sin duda a transformado la iglesia, la historia de los sínodos, la posibilidad de esos nuevos caminos, el proceso se debe agudizar y profundizar y se reconoce la necesidad de conferirles participación con toma de decisión, con responsabilidades concretas en los procesos decisivos para la gestión de la vida de la comunidad católica, como bien sabemos de sobra, que son ellas, quienes sostiene la vida de la Iglesia.

El Papa Francisco ha sido enfático en su discurso de cierre dentro de la Asamblea, al mencionar que la Iglesia tiene que leer la realidad de la Amazonía y que esa realidad tiene que transformar los caminos de la Iglesia, ello para la respuesta sobre la ministerialidad, la liturgia, el acompañamiento y la cercanía. La iglesia está aprendiendo a escuchar, a discernir esa es la acción que se necesita, para responder de una forma fecunda en los tiempo de hoy.

El tema de la Sinodalidad en la Iglesia ha sido algo fuertemente remarcado, SINODAL,  es una expresión que indica como la iglesia puede ir adelante. Se trata de una forma de caminar juntos. Y se recogen las palabras del PApa «la tradición no es un museo, no es un objeto para guardar, sino que es un recurso para el futuro. Es lo que tenemos que brindar para poder salir adelante».

El cardenal Michael Czerny, recalcó que  el mensaje del Papa Francisco al concluir, fue también dirigido a los comunidadores y comuncadoras, «les dió las gracias por ayudar al sinodo a salir al encuentro de las personas. Tiene la esperanza de que ud harán eso, continuarán haciendo esto.»

 

DOCUMENTO COMPLETO DEL SÍNODO AMAZÓNICO

 

28 octubre, 2019

Documento completo

29 octubre, 2019

Me parece interesante lo planteado, ahora se menciona en el documento es darle vida poner manos a las obras y hacer realidad todo este proyecto por el bien de los pobres y de la amazonia.

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