El Obispo del Vicariato Apostólico de Reyes, Mons. Waldo Barrionuevo, asegura que el planteamiento del Sínodo para la Amazonía requiere la valentía de asumir los nuevos retos en temas pastorales, de defensa de los Derechos Humanos y la conversión a una Ecología Integral.

En un recuento de este tiempo trascurrido en el Sínodo Mons. Barrionuevo, permite mirar desde el Aula sinodal como acontece este importante encuentro entre el Papa Francisco, Cardenales Obispos, Vida Consagrada, Laicos y Líderes Indígenas.

Destaca que en la temáticas pastorales sobresale el tema de la Evangelización en el Amazonas, haciendo un repaso de como las Iglesias locales se han ido desarrollando en el tiempo y como se puede mejorar la Evangelización como servicio al Pueblo de Dios.

Otra temática, es la de los Pueblos Indígenas y los Derechos Humanos, en el que se analiza como la Iglesia puede realizar su actividad en el territorio acompañando estos procesos.

Otra vertiente es la Ecología integral, susceptible a los cambios de clima, con avasallamientos por las industrias extractivas de petróleo, minería, maderera y otros.

Son diferentes los matices para cada aspecto sin embargo, “la Iglesia quiere ponerse al lado de los más débiles, de los pueblos indígenas y la defensa de sus derechos, preservar la Casa Común no desperdiciar los dones que Dios nos ha dado”, señala el Obispo.

Considera también que los aportes del Sínodo se presentan en el tema de los ministerios y los ministros, “los ministros que celebran sacramentos y el testimonio de todos los cristianos que tienen que buscar un ministerio y ponerse al servicio de la Evangelización y de Dios en la vida cotidiana”.

Otro aporte que destaca de este Sínodo es buscar que la vivencia en todos los aspectos sea más cristiana y que el uso que se le dan a los bienes seas cristiano, además de hacer notar que estos bienes son de uso compartido, regalo de Dios para todas las culturas, pueblos y la humanidad.

Sobresale dentro de los temas abordados el protagonismo de las mujeres, de los laicos y la necesidad de sacerdotes, se hace visible que hubo un descuido de parte de la Iglesia porque no se ha fomentado lo suficiente el Diaconado permanente, el cuidado de la Casa Común, la incidencia en la educación, la política y hoy se busca aprende el “buen vivir” que el pueblo Amazónico vive para profundizarlo en el Evangelio.

“Los aportes mas significativos muestran que tenemos que volver a una Iglesia ministerial”, detalla Mons. Waldo y asegura que con la Buena Notica que Dios nos ha regalado en el Evangelio y desde su llamada, es necesario descubrir la ministerialidad e instituir nuevos ministerio de ser preciso, “instituir nuevos ministerios para poder avanzar en el proceso de Evangelización, para la conversión y la felicidad de los habitantes de la Tierra. Hay que tomar conciencia y hacer tomar conciencia al mundo de la importancia en cuanto a la biodiversidad… para que todo el mundo pueda tener el goce de la Casa Común con la alegría que el Señor nos la regala para ponerla a fructificar para felicidad de todos”, dijo.

El Sínodo nos llama también a empeñarnos en la conversión a la Ecología Integral, para todo el mundo, porque en todo el mundo se suscita la contaminación y dificultades, se necesita tomar conciencia y buscar soluciones.

En los temas concretos que se abordan dentro del Aula y en los círculos menores, Mons. Barrionuevo manifiesta que el Señor nos ha dotado de inteligencia, la comunidad científica trabaja en soluciones y el saber ancestral de los pueblos indígenas ilumina en este camino.

“Porque todo lo que tenemos es prestado, no son solo nuestras, estamos como pasajeros y ojala que seamos esos pasajeros que cuidan porque otros lo gozaran”, expresó.

En el ambiente sinodal, se esperan dos documentos, el primero el de las conclusiones que serán entregadas al Santo Padre, Francisco.

Y un segundo documento, la posibilidad de una Exhortación Postsinodal que oriente y fortalezca la comunión en la Iglesia.

“Como Iglesia tendremos que tener valentía para asumir los nuevos retos y lanzarnos con la confianza de que es el Señor el que nos ha llamado aquí, es el Señor el que gracias a la oración de todos los cristianos ilumina a los padres sinodales y es el Señor quien guiara alguna decisión que pudiera cambiar en la Iglesia. Pero no es solamente el cambiar por cambiar, tiene que ser con el Señor, con su Espíritu”, subrayó Mons. Barrionuevo.

 

Micaela Díaz Miranda

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