Monseñor Jesús María Aristin, responsable del Vicariato Apostólico de Yurimaguas, se muestra preocupado por los grandes daños que han sufrido más de 900 viviendas de la zona, quedando más de 350 inhabitables según datos del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN). En el ámbito eclesial, tres iglesias deberán ser derruidas y deberán construirse de nuevo, y la catedral de Yurimaguas, que es Patrimonio Histórico de la Nación y data de 1928, también presenta grandes grietas. Para la recepción de ayuda se han habilitado cuentas bancarias, en función del propósito de la misma, en coordinación con Cáritas del Perú y Cáritas de Yurimaguas.

Por: Beatriz García

No es la primera vez que la zona de Yurimaguas es afectada por un temblor. Monseñor Jesús María Aristín, con varias décadas entre Tarapoto, Moyobamba y Yurimaguas, lo sabe bien. “Claro, estamos en zona sísmica y las placas se están acomodando”, comenta algo más calmado tras el susto de la madrugada del día domingo, “nos guste o no debemos estar preparados a que, cada cinco o diez años, haya algo similar”. Sin embargo, asegura que este ha sido el más fuerte, sin duda. Destaca, por encima de todo, la serenidad de las personas, la solidaridad que se generó en apenas unas horas y la rapidez de actuación a todos los niveles: “A las siete de la mañana ya había una excavadora recogiendo los escombros de una casa antigua que se ha caído por completo aquí, junto al Vicariato”, explica.

El susto, en Lagunas, aún sigue en el cuerpo de sus cerca de 9.000 habitantes (capital) y en los 13.000 de todo el distrito. Desde allí, el epicentro del terremoto, Jaime Palacio cuenta como se vivió. Él es responsable del colegio y del internado para jóvenes indígenas (hay kukamas, kukamillas y shawis) que el Vicariato tiene en la zona. “Fue una situación tensa, de nervios más que todo, cuando llegué al internado en medio de la noche les encontré a todos los chicos juntos, acurrucados con sus mantas…”, rememora. Un gran susto que, en su opinión, ha puesto en evidencia de cara a la opinión pública peruana lo que en Lagunas es la realidad del día a día: la pobreza extrema de su gente.

“Si nos ponemos a pensar… los heridos, ¿por qué han resultado heridos? Porque en los nervios del momento, al momento de salir a la calle… se han golpeado con algo, ¿por qué? Porque no tenemos luz eléctrica durante la noche”, reflexiona. Lo mismo ocurre con las casas que han resultado más dañadas. Cuenta que en Lagunas lo más afectado es la zona comercial antigua, con casas construidas a base de adobe, y también aquellas viviendas de material noble construidas sin demasiada planificación, a veces, incluso, por los mismos propietarios y no por especialistas en construcción.

Tres iglesias deberán ser construidas de nuevo ante los grandes daños. La catedral, de 1928, también está muy afectada. Foto: Jaime Palacio
Tres iglesias deberán ser construidas de nuevo ante los grandes daños. La catedral, de 1928, también está muy afectada. Foto: Jaime Palacio

En el ámbito eclesial sí que hay daños materiales importantes que lamentar, con una iglesia que se ha venido abajo en Santa Cruz – “una de las primeras que fundaron los hermanos Pasionistas, es decir, muy antigua”, explica monseñor Aristin, “todo el frontis se ha caído”-; y otras dos con importantes grietas en Lagunas y Jeberos que deberán ser en parte demolidas y en parte reconstruidas. “Son iglesias históricas, tienen más de 60 años”, refuerza el obispo. En Yurimaguas la catedral, declarada como Patrimonio Histórico de la Nación y con casi un siglo de vida, también se ha agrietado, además del seminario.

Reporte oficial. Son más de 572 las viviendas afectadas y 353 las inhabitables. Las familias afectadas se incrementaron a 572 y las damnificadas a 351, según información del Centro de Operaciones en Emergencia Nacional (COEN). El Gobierno declaró en emergencia por 60 días la provincia de Alto Amazonas que comprende seis distritos, entre ellos el de Lagunas, epicentro del sismo; así como los distritos de Condebamba y Gregorio Pita en Cajamarca, con la finalidad de ejecutar acciones de respuesta y rehabilitación ante los daños registrados. Las autoridades de San Martín también piden la medida para sus localidades dañadas.

Sobre las ayudas. El Vicariato Apostólico de Yurimaguas ha decidido canalizar cualquier tipo de ayuda, tanto la destinada para la población civil – víveres, implementos, reconstrucción de viviendas… -, como los aportes con fines de reconstrucción de los edificios eclesiales a través de Cáritas del Perú. Para ello se han habilitado las siguientes cuentas bancarias.

PARA AYUDA HUMANITARIA (POBLACIÓN CIVIL)

  1. Titular: Cáritas Vicarial Yurimaguas – Banco de Crédito del Perú (BCP)

Cuenta en dólares: 585-09687441-1-62. CCI: 00258510968744116289

  1. Titular: Cáritas Vicarial Yurimaguas – Banco de Crédito del Perú (BCP)

Cuenta en soles: 585-00000208-0-80. CCI: 00258510000020808081

PARA RECONSTRUCCIÓN DE IGLESIAS

  1. Titular: Vicariato Apostólico de Yurimaguas

Cuenta en dólares: 585-10266378-1-47. CCI 002 585 110266378147 87.

  1. BBVA CONTINENTAL. Titular: Vicariato Apostólico de Yurimaguas

Cuenta en euros: 0011 – 0324 – 0200112204 – 19. CCI 011 324 000200112204 19

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *