Luego de tres días de trabajo, esta tarde culminó en Loreto la tercera y última asamblea territorial camino al Sínodo de la Amazonía, donde participaron los vicariatos apostólicos de Requena, San José del Amazonas e Iquitos. Más de sesenta personas se dieron cita en este encuentro que sirvió para escuchar sus vivencias, propuestas y críticas para encaminar la Iglesia hacia un mejor relacionamiento con la compleja realidad de la Amazonía.

De acuerdo a la metodología seguida, esta mañana tuvo lugar la fase del Actuar (las primeras dos fueron el Ver y el Discernir), donde los y las participantes contaron, en un primer momento, con qué Iglesia sueñan. Una lluvia de ideas se expuso por cerca de una hora. Las propuesta partían de visiones cuestionadoras del trabajo realizado por la Iglesia hasta ahora en esta parte de la selva.

Surgieron pedidos como que la presencia de la Iglesia sea permanente en diversas partes de la Amazonía, a la vez que se pedía que sea más abierta, que no excluya y escuche con sinceridad lo que los pueblos indígenas tienen que decirle. Que sea también una Iglesia que ayude a identificar las injusticias que se cometen en esta amplia zona del mundo.

Un punto bastante abordado fue el papel de los laicos y laicas, para quienes se pidió que puedan desempeñar más funciones en las comunidades donde sirven. También se planteó que la Iglesia sea más flexible en sus rituales y que tenga mayor apertura con la religiosidad popular de los pueblos amazónicos, entre otras propuestas.

Cabe señalar que con este tercer encuentro culminan oficialmente las asambleas territoriales presinodales en el Perú, y que, desde ahora, como se ha venido haciendo desde las últimas semanas, se desarrollarán encuentros sobre el Sínodo dentro de cada vicariato a fin de seguir reuniendo aportes que se sumarán al documento preparatorio que se llevará a Roma.

En ese sentido, hoy los representantes de cada vicariato se reunieron en la última parte de la jornada para evaluar acciones respecto a las oportunidades y retos que ofrece el Sínodo. Los aportes que se hagan al interior con diversos actores, serán acopiados hasta enero.