El 22 de Junio de 2018, en la ciudad de Macapá – Brasil, los delegados oficiales de las organizaciones miembro de la COICA asistieron al X Congreso General con el fin de elegir a sus representantes ante la región y el mundo. Las delegaciones decidieron libremente a los y las integrantes de la nueva Junta Directiva por un periodo de cuatro años.

Inicio, con estas notas para resaltar el poder de la toma de decisiones colectivas que tenemos los Pueblos Indígenas, es gracias a esta capacidad de lucha histórica que nuestros abuelos y líderes, desde hace más de cuarenta años, decidieron hacer posible que nuestros pueblos tengan voz a nivel internacional. La tenacidad y la perseverancia de nuestras organizaciones indígenas para exigir el reconocimiento de nuestras luchas y la necesidad de participación en la toma de decisiones, hicieron que las Naciones Unidas extiendan una Declaración Específica sobre los derechos de los Pueblos Indígenas.

 

Tener una fecha oficialmente reconocida por el organismo rector de las naciones, no ha sido una tarea fácil, todavía no existen todos los instrumentos que garanticen el pleno cumplimiento de nuestros derechos. Sin embargo, hoy el mundo reconoce nuestra existencia a través de nuestra resistencia planetaria, a través de los estados nacionales, a través de los aliados de la causa indígena; esto nos ha ayudado ha marcar una ruta, un largo camino, una agenda, que paso a paso nos guía.

Hoy como COICA queremos honrar esta y todas las luchas que nos permiten continuar con el camino hacia construir un mundo en el que seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres. En este sentido, queríamos visibilizar nuestro último mandato suscrito en Macapá, en el que se promueve una nueva visión de la COICA, que enfatiza el fortalecimiento organizativo y administrativo. Nuestra nueva visión establece realizar acciones concretas para visibilizar la lucha de las Mujeres, de la juventud, proteger la vida de nuestros defensores territoriales, buscar alternativas económicas desde nuestras selvas, mejorar nuestras condiciones agroalimentarias, de salud, educación, promover la salvación del planeta a través de los conocimientos indígenas y el respeto a la VIDA de nuestros pueblos en condiciones de independencia o aislamiento voluntario. Sabemos que la pobreza, el cambio climático y las desigualdades no se van a frenar solo con talleres, consultorías, convenios a corto plazo, ni mucho menos con consultas que no son libres ni previas ni informadas a los pueblos y comunidades indígenas.

A PARTIR DE ESTE MOMENTO HACEMOS UN LLAMADO MUNDIAL A LA UNIDAD POR NUESTRO ÚNICO ESPACIO DE VIDA QUE ES LA MADRE TIERRA.

Eso significa caminar juntos en esa dirección y los pequeños o grandes pasos lo podemos interpretar así:
-Unidad de nuestros pueblos y nacionalidades más allá de los reconocimientos nacionales e internacionales que se han logradas en la ONU, OIT, en las constituciones de nuestros estados nacionales que reconocen nuestras sociedades como multiétnicas, pluriculturales y plurinacionales. Debe ser como un proceso de reafirmación de nuestra identidad, territorio y autogobierno, de posicionar nuestra cosmovisión, nuestra ciencia, tecnología y nuestro sistema de manejo y convivencia espiritual con la naturaleza.
-Solidaridad y acciones de protección y condena a los asesinos de los defensores de la naturaleza.
-Lucha frontal contra la gran corrupción que genera la minería y extractivismo en nuestros gobiernos de turno.
-Frenar la avalancha de la cuarta revolución industrial que profundiza el saqueo de los recursos naturales no sostenibles y condena a la mayoría de la humanidad a morir de hambre, sin aire, sin agua. Solo ofrece guerras, un planeta en llamas o congelado y ofrece vida en marte para poca gente.

Finalmente, tenemos propuestas para la práctica de la vida plena que estamos socializando en diferentes espacios como el proyecto de Cuencas Sagradas desde la sabiduría de los Pueblos y nacionalidades indígenas de la Amazonia Ecuatoriana, el Corredor Amazonia, Andes y Atlántico desde la visión intercultural con la Fundación GAIA, la Alfombra Verde desde las aguas del Guaviare colombiano y sus artistas indígenas e interculturales que van marcando nuestro caminar hacia la socialización mundial de nuestra diversidad de pensamiento, nuestra manera de ver y preservar la vida.

HOY COMO DÍA INTERNACIONAL DE NUESTROS PUEBLOS INDÍGENAS, RECORDEMOS EL VALOR DE NUESTRA PALABRA QUE SE HA MANTENIDO VIVA EN NUESTRA CULTURA ORAL POR LO MENOS EN LOS ÚLTIMOS QUINCE MIL AÑOS. VOLEMOS EN EL PENSAMIENTO HASTA ESE MOMENTO EN QUE NOS FUSIONAMOS CON EL AGUA, CON EL AIRE, CON LAS MONTAÑAS, CON LOS RÍOS, CON EL SOL, CON LAS ESTRELLAS Y FINALMENTE EL MOMENTO EN QUE EL PODER DE NUESTROS CREADORES NOS HICIERON HUMANOS.

HOY LOS CAMINOS DE LA SELVA INDICAN QUE NUESTRA PRÁCTICA DE LA VIDA PLENA ES EL CAMINO DE LA SENSATEZ, EL EQUILIBRIO Y LA SABIDURÍA QUE HOY NOS MANTIENE VIVOS AL LADO DE NUESTRA MADRE TIERRA. ES POR ESO QUE HOY CUANDO POR PRIMERA VEZ LA EXISTENCIA DE LA VIDA EN LA TIERRA ESTA REALMENTE AMENAZADA, NUESTRA SABIDURÍA, NUESTRA CIENCIA NATURAL TIENE EL PODER DE DEVOLVER LA ESPERANZA DE UNA HUMANIDAD QUE SOLO ESPERA LA CATÁSTROFE DEL CAMBIO CLIMÁTICO.

JOSE GREGORIO DIAZ MIRABAL

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