En el camino de preparación para la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la región Panamazónica, que tendrá lugar en Roma, en octubre de 2019, la Iglesia en la Amazonía colombiana llevará a cabo dos asambleas territoriales. La primera, del 5 al 7 de septiembre de este año en Florencia (Caquetá), y la segunda, el 4 y 5 de octubre próximo en Puerto Inírida (Vichada).

En Florencia, participarán equipos pastorales, laicos, comunidades rurales e indígenas de las jurisdicciones eclesiásticas de Mocoa- Sibundoy, Puerto Leguizamo, San Vicente del Caguán y Florencia.

Asimismo, la asamblea territorial en Puerto Inírida contará con representantes de las jurisdicciones eclesiásticas de Puerto Gaitán, Puerto Carreño, Villavicencio, San José del Guaviare, Granada, Mitú, Leticia y Puerto Inírida.

En ambas asambleas estarán presente algunas organizaciones sociales y entidades cercanas al trabajo de la Iglesia católica como ONIC, OPIAC, ACT, FUCAI, IMA, Universidades, entre otras.

 

¿Qué es un sínodo?

   “Etimológicamente hablando la palabra sínodo, derivada de los términos griegos syn (que significa ‘juntos’) y hodos (que significa ‘camino’), expresa la idea de caminar juntos», como recoge el portal Aciprensa. “Un Sínodo es un encuentro religioso o asamblea en la que obispos, reunidos con el Santo Padre, tienen la oportunidad de intercambiarse mutuamente información y compartir experiencias, con el objetivo común de buscar soluciones pastorales que tengan validez y aplicación universal”, agrega la misma fuente.

 

El sínodo panamazónico

 De acuerdo con el documento preparatorio del sínodo para la Amazonia, que lleva por título Nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral, con este Sínodo se busca que dichos caminos de evangelización sean pensados con y para el Pueblo de Dios que habita en esta región tanto en comunidades y zonas rurales, como en ciudades y grandes metrópolis: poblaciones que habitan en las riberas de los ríos, migrantes y desplazados, y, especialmente, los pueblos indígenas, también llamados aborígenes o pueblos originarios.

De este modo, el Sínodo Panamazónico busca responder a la realidad de la selva amazónica, de vital importancia para el planeta, donde se ha desencadenado una profunda crisis por causa de una prolongada intervención humana donde predomina una «cultura del descarte» (LS 16) y una mentalidad extractivista. Al reconocer que la Amazonía es una región con una rica biodiversidad, multi-étnica, pluri-cultural y pluri-religiosa, un espejo de toda la humanidad, se comprende también por qué la defensa de la vida en este territorio exige cambios estructurales y personales de todos los seres humanos, de los estados, y de la Iglesia.

Escuchar a los pueblos indígenas y a todas las comunidades que viven en la Amazonía, como los primeros interlocutores de este Sínodo es, por tanto, de vital importancia, incluso para la Iglesia universal. Para ello necesitamos una mayor cercanía. Queremos saber cómo imaginan su “futuro sereno” y el “buen vivir” de las futuras generaciones, cómo podemos colaborar en la construcción de un mundo que debe romper con las estructuras que quitan vida y con las mentalidades de colonización, para construir redes de solidaridad e interculturalidad, y, sobre todo, cuál es la misión particular de la Iglesia hoy, ante esta realidad

De este modo, las reflexiones de este sínodo especial superan el ámbito estrictamente eclesial amazónico, toda vez que se enfocan a la Iglesia universal y también al futuro de todo el planeta. Partimos de un territorio específico, desde donde se quiere hacer un puente hacia otros biomas esenciales de nuestro mundo: cuenca del Congo, corredor biológico Mesoamericano, bosques tropicales de Asia Pacífico, acuífero Guaraní, entre otros.

 

El camino trazado por las asambleas territoriales

La Red Eclesial Panamazonica (REPAM), conformada por los nueve países que comparten la región panamazónica, ha recibido el encargo de animar la realización de encuentros o asambleas territoriales en cada uno de ellos.

El propósito de esta iniciativa es propiciar un espacio de encuentro y de diálogo entre la Iglesia local y los habitantes de comunidades y zonas rurales: poblaciones que habitan en las riberas de los ríos, migrantes, desplazados, campesinos, indígenas, afrodescendientes, para juntos, a partir del método ver, juzgar (discernir) y actuar, lograr una “progresiva aproximación a la realidad y expectativa regional de una «cultura del encuentro” (EG 220), dado que “los nuevos caminos para la evangelización y el plasmar una Iglesia con rostro amazónico pasan por las veredas de esa «cultura del encuentro» en la vida cotidiana, «en una armonía pluriforme» (EG 220) y «feliz sobriedad» (LS 224-225), como contribuciones para la construcción del Reino.

De este modo, además de Colombia, Brasil, Perú, Bolivia, Guyana Francessa, Guyana, Suriman, Ecuador y Venezuela también se preparan para realizar estas asambleas.

 

Ejes temáticos

A la luz del mencionado método del ver, juzgar- discernir y actuar, las asambleas territoriales abordarán los siguientes ejes temáticos:

 

En el ver: Identidad y clamores de la Panamazonía

  • El territorio
  • La diversidad cultural
  • La identidad de los pueblos indígenas
  • La memoria histórica eclesial
  • Justicia y derecho de los pueblos
  • Espiritualidad y sabiduría

 

En el juzgar-discernir: Hacia una conversión pastoral y ecológica

  • Anunciar el Evangelio de Jesús en la Amazonía: dimensión bíblico – teológica
  • Anunciar el Evangelio de Jesús en la Amazonía: dimensión social
  • Anunciar el Evangelio de Jesús en la Amazonía: dimensión ecológica
  • Anunciar el Evangelio de Jesús en la Amazonía: dimensión sacramental
  • Anunciar el Evangelio de Jesús en la Amazonía: dimensión eclesial-misionera

 

Actuar: Nuevos caminos para una Iglesia con rostro amazónico

  • Iglesia con rostro amazónico
  • Dimensión profética
  • Ministerios con rostros amazónicos
  • Nuevos caminos

 

SPOTS RADIALES:

1. Camino al Sínodo

2. Camino al Sínodo

3. Camino al Sínodo

4. Camino al Sínodo

5. Asamblea presinodal Florencia