En Tundayme, parroquia de Zamora Chinchipe, desde hace 3 años, familias  que han ocupado este territorio ancestralmente han sido expulsadas del lugar donde han criado a sus hijas e hijos, de donde proviene su alimento y donde trabajan la tierra y cuidan animales para subisistir. La minería ha invadido su territorio y quiere encontrar caminos e instrumentos legales para pasar encima de los derechos humanos, como la SERVIDUMBRE MINERA, que antepone los intereses del capital y la extracción y que obliga a las familias salir de sus hogares. Hasta el momento, luego de estos años, de alrededor de 30 familias desalojadas, no existe ningún acuerdo, ninguna reparación ni reubicación. La población se encuentra dividida, como otra estrategia de las empresas extractivas que vemos en muchos lugares, sin lugar donde trabajar, ni donde vivir. Ello sin mencionar, a todos los impactos psico sociales y ambientales que ha dejado este proceso.

Estas últimas semanas, Rosa Elvira Sánchez Segarra y Mariano Mashendo, han sido asediados y presionados, lo que perfila nuevos desalojos. Por ello, este miércoles 18 de julio de 2018 Gabriela Flores Villacís, asesora legal de la Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos –INREDH y Francis Andrade Navarrete, asesora legal de la Red Eclesial Panamazónica en representación de la COMUNIDAD AMAZÓNICA DE ACCIÓN SOCIAL CORDILLERA DEL CONDOR MIRADOR han presentado un incidente de medidas cautelares, afin a la acción de protección presentada a favor de la comunidad a inicios del 2018.

Los hechos

Estas presiones se vienen haciendo con personal de la Secretaría de la Gestión de la Política y  guardias de la empresa minera ECSA, se acercaron a la casa de la señora Rosa Elvira, de 62 años, miembro de la comunidad CASCOMI para anunciarle que tenía que desalojar su casa en razón del proceso de servidumbre minera que recaía sobre ella. Frente a ello, la señora Rosa Elvira manifestó que ella no participó en proceso alguno de servidumbre minera y que ella no saldría hasta que le proporcionen otro lugar en donde vivir.

Posteriormente, estos mismos actores se han acercado con la intención –según indicaron- de “arreglar y negociar su salida de esas tierras”, manifestándole que le darían una casa para su re-ubicación. Dichos individuos le indicaron que el desalojo es obligatorio, pues hay intereses del Estado en juego.

 

El viernes 6 de julio, existe un nuevo acercamiento a la casa de la señora Rosa Elvira para decirle que debe salir de su casa, alegando que esas tierras “ahora pertenecen a la empresa ECSA” a causa de la servidumbre minera impuesta, advirtiéndola que esta semana volverían para desalojarla definitivamente.

Bajo las mismas circunstancias se encuentra Mariano Mashendo hombre Shuar de 62 años, está siendo advertido del desalojo como forma de insinuaciones y hostigamientos reiteradas. . En el mes de febrero y marzo un agente de relaciones comunitarias de la empresa y guardias de la empresa manifestaron que saque a su madre, mujer anciana shuar (fallecida el mes de junio) de sus territorios, quien fue ya desalojada en febrero de 2016 y por quien también se solicitó  la acción de protección meses pasados.

 

Con estos hechos, queremos alertar de estos hechos, y que acompañemos, estemos alerta

s y sigamos trabajando en conjunto para resistir como nos enseña la comunidad de Cascomi, con coraje y esperanza. La minería se toma las entrañas de la hermana Madre Tierra,  arrasando con lo que está a su paso, poniendo el capital y sus intereses, sobre la vida de las personas,  en una violación permanente a los derechos humanos como la vivienda y el trabajo.

 

 

Fotos:

Comunidad Cascomi

OCMAL

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