La parroquia Pompeya, en la amazonía ecuatoriana,  está bañada por el río Napo. Como en muchas comunidades de la gran panamazonía, hay una cancha de fútbol, un centro de salud, un centro educativo y la misión de las hermanas Lauritas.

Jhonny Grefa nació ahí, tiene menos de 23 años y una “chispa”, que me es difícil describir.  Es un gran cantante, le gusta bailar y  y anima los eventos comunitarios, siempre nos hace reír con sus ocurrencias, sus expresiones o su forma de tomarse la vida. Participa en los espacios de catequesis, en los procesos formativos de las becas que ofrece el Vicariato de Aguarico, en los procesos socio organizativos, de salud y de comunicación para la transformación social.

Participó en las jornada de formación “Caminos Amazónicos de Formación” de REPAM Juventudes. “Somos hermanos, en tantos lugares, con tanto que compartir, me di cuenta que la Amazonía es una sola, y no es solo donde yo vivo y que todo lo que podamos hacer juntos significará un cambio”, me comentó al regresar de Manaos. “Estoy emocionado por haber compartido con tanta gente, unos hablaban portugués, otros inglés y nosotros español, al principio no nos entendíamos, pero después de la primera noche, no se como hicimos, pero ya todos podíamos hablar con todos. ”

Diana Alvarado, tiene 30 años y una hija de 8. La dejó encargada una semana al cuidado de sus padres, poder participar en el Encuentro. Es callada y tímida, es de la nacionalidad kichwa y además es presidenta del SICNIE Sucumbíos (Servidores de la Iglesia Catolica de las Nacionalildades Indigenas del Ecuador), su trabajo pastoral y el de su familia, ha sido permanente desde un mirada activa desde las comunidades y organizaciones indígenas, con las que la Iglesia local a caminado en contra de los impactos del extractivismo, la demarcación de sus tierras y otras grandes reivindicaciones. “Este Encuentro fue increíble, aprendimos mucho de nuestros hermanos, estábamos reunidos de muchos pueblos, reflexionando mucho, y nuestra responsabilidad es ahora, en nuestros vicariatos”.

Jhonny y Diana hablan de uno de los desafíos más grandes, defender su cultura, desde dentro, desde ellos mismos, desde sus propias comunidades. Después de esta jornada,  vienen con una luz distinta, con esa alegría que solo el sentirnos caminando juntos, nos puede dar. Les sentimos motivados y esperanzados en que podemos construir caminos diferentes para nuestra amazonía. Reconocen la labor y la rresponsabilidad que un tarea intergeneracional representa, que la defensa, la lucha, y la sobrevivencia de las culturas y su riqueza, está en sus acciones cotidianas y no individuales.

 

Write a comment:
*

Your email address will not be published.