Los pueblos indígenas son los propios actores de la transformación de su realidad, la Iglesia es sólo puente

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“La Iglesia no quiere, y no debe, ser portavoz; sino que debe ser puente y acompañante en la defensa integral de los derechos de los pueblos y comunidades en la Panamazonía”, afirmó Mauricio López, Secretario Ejecutivo de la Red Eclesial Panamazónica -REPAM, al presentar el informe sobre la situación de los pueblos amazónicos ante la CIDH, que se llevó a cabo hoy al medio día en Washington.

Nuestra misión como REPAM se sustenta en la certeza de que “la Iglesia no habrá cumplido su misión en la Panamazonía, o habrá fracasado en ella, hasta que los pueblos, sobre todo los pueblos indígenas y campesinos, sean sujetos de su propia historia”, reafirmó López, durante la audiencia pública.

La REPAM ha realizado un serio y sistemático proceso de formación y fortalecimiento de capacidades para líderes locales y agentes de la Iglesia en el territorio, a través de una Escuela para la Promoción, Defensa y Exigibilidad de los Derechos Humanos en la Panamazonía. Proceso avalado por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.

En este proceso han participado 13 territorios de 5 países de la Panamazonía: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú, en donde hay situaciones de vulneración de derechos, y donde líderes locales y agentes de la Iglesia, responden con valentía ante estas realidades de manera conjunta.

“Lamentablemente, (La Panamazonía) es un sitio amenazado por diversos intereses externos (gubernamentales, corporativos o de explotación ilegal) que quieren expoliar todo lo que hay en ella para satisfacer intereses particulares, causando enormes estragos en la vida de quienes ahí habitan” ha señalado Mauricio López.

La REPAM, reiteró, continuará trabajando con firmeza en la defensa de los pueblos indígenas y comunidades amazónicas hasta que los Estados amazónicos respeten el derecho a la consulta previa, libre, informada, de buena fe y culturalmente adecuada, garanticen la demarcación de las tierras de los pueblos indígenas y comunidades amazónicas, se implemente reformas legales sobre la tierra y limitación de acceso a la justicia y cese la represión y penalización de los movimientos de defensa de los derechos de las personas que trabajan en zonas rurales.

La Panamazonía es un territorio clave para el futuro de las próximas generaciones por su rol de estabilizador climático, y es el espacio existencial para múltiples pueblos y comunidades donde experimentan su vida, identidad y cultura. Pueblos que cuando permanecen son quienes mejor protegen su biodiversidad por la relación espiritual y de reciprocidad que tienen con nuestra madre tierra.

Esta es la segunda presentación de la REPAM en la CIDH, luego de dos años desde que participaron por primera vez en Audiencia temática como Iglesia en América Latina. Ha sido “Una experiencia profunda y significativa, con voz propia de los actores en el territorio con quienes compartimos vida y misión, siendo ellos los propios actores de la transformación de su realidad” dijo Mauricio López.

Finalmente Pedro Ricardo Barreto Jimeno, Arzobispo de Huancayo (Perú) y Vicepresidente de la Red Eclesial Pan Amazónica – REPAM, al iniciar la presentación ante la CIDH, recalcó «Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón» (Vaticano II; GS, 1).

TEXTO Completo de la Intervención de Mauricio López, Secretario Ejecutivo de REPAM:

Muy buenas tardes miembros de la honorable y amiga Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Han pasado dos años desde que participamos por primera vez en Audiencia temática como Iglesia en América Latina y como REPAM ante la CIDH. Fue sin duda una experiencia profunda y significativa. Sin embargo, luego de esa ocasión asumimos el compromiso de no volver a este recinto nuevamente sin la presencia activa y la propia voz de los actores en el territorio Panamazónico con quienes compartimos vida y misión, siendo ellos los propios actores de la transformación de su realidad. La Iglesia no quiere, y no debe, ser portavoz; sino que debe ser puente y acompañante en la defensa integral de los derechos de los pueblos y comunidades en la Panamazonía.

Nuestra misión como REPAM se sustenta en la certeza de que “la Iglesia no habrá cumplido su misión en la Panamazonía, o habrá fracasado en ella, hasta que los pueblos, sobre todo los pueblos indígenas y campesinos, sean sujetos de su propia historia”.

En este espíritu la REPAM ha realizado un serio y sistemático proceso de formación y fortalecimiento de capacidades para líderes locales y agentes de la Iglesia en el territorio, a través de una Escuela para la Promoción, Defensa y Exigibilidad de los Derechos Humanos en la Panamazonía. Proceso avalado por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. En este proceso se ha dado una formación intensiva de 5 semanas sobre 1. realidad e identidad Panamazónica, 2. Derechos Colectivos, 3. Derechos Humanos, Sistemas Interamericano y Universal, 4. Herramientas para la documentación, y 5. Estrategias para la incidencia local e internacional. En este proceso han participado 13 territorios de 5 países de la Panamazonía: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú, en donde hay situaciones de vulneración de derechos, y donde líderes locales y agentes de la Iglesia, responden con valentía ante estas realidades de manera conjunta.

La Panamazonía es fuente de vida para el planeta por sus recursos hídricos, su biodiversidad, y por su producción de oxígeno para el mundo; es un territorio clave para el futuro de las próximas generaciones por su rol de estabilizador climático, y es el espacio existencial para múltiples pueblos y comunidades donde experimentan su vida, identidad y cultura; pueblos que cuando permanecen son quienes mejor protegen su biodiversidad por la relación espiritual y de reciprocidad que tienen con nuestra madre tierra. Lamentablemente, es también un sitio amenazado por diversos intereses externos (gubernamentales, corporativos o de explotación ilegal) que quieren expoliar todo lo que hay en ella para satisfacer intereses particulares, causando enormes estragos en la vida de quienes ahí habitan.

El Papa Francisco ha dicho recientemente (Febrero 2017): “Creo que el problema principal está en cómo conciliar el derecho al desarrollo incluyendo también el derecho de tipo social y cultural, con la protección de las características propias de los indígenas y de sus territorios… En este sentido, siempre debe prevalecer el derecho al consentimiento previo e informado”.

 

La REPAM asume este llamado con firmeza, y establece:

  1. La necesidad de que los Estados amazónicos respeten el derecho a la consulta previa, libre, informada, de buena fe y culturalmente adecuada.
  2. La obligación de los Estados de garantizar la demarcación de las tierras de los pueblos indígenas y comunidades amazónicas.
  3. Las implicaciones e impactos de los desalojos y despojos de tierra en el derecho a la vivienda y vida digna.
  4. La ausencia de reformas legales sobre la tierra y limitación de acceso a la justicia.
  5. La represión y penalización de los movimientos de defensa de los derechos de las personas que trabajan en zonas rurales.

Presentamos a ustedes 4 testimonios que nos permiten tener una necesaria y urgente mirada territorial como Panamazonía desde la perspectiva de la defensa integral de los DDHH. En el Informe encontrarán el detalle y sustento exhaustivo de varios casos más que favorecen una mirada general de la realidad, de manera que busquemos caminos conjuntos REPAM, CIDH, y otras instancias, para responder de manera urgente y eficaz a los enormes desafíos para los pueblos y comunidades en este territorio Panamazónico.

Paso la palabra a Zebelio Kayap, del territorio Awajún y Wampis en Perú…

… Conclusiones y petición:

A continuación presentamos a ustedes algunas reflexiones conclusivas

  1. Se necesitan espacios de participación para la construcción de una estrategia regional que nos permita identificar a los países que comparten la amazonía en un solo cuerpo con características únicas, y entretejer esfuerzos.
  2. Con lo expuesto se ha podido reflejar la falta de responsabilidad estatal para respetar y garantizar el derecho al territorio de las comunidades indígenas y campesina.
  3. Se resalta la importancia de reconocer al territorio desde criterios integrales e interdependientes con los derechos humanos en general, en un marco de protección que incluya tanto a pueblos indígenas como campesinos, sus formas de vida, cosmovisiones y cultura, sobre todo su conexión espiritual.
  4. En el tratamiento del derecho a la vivienda adecuada podemos concluir que en base a una interpretación integral, éste se relaciona a la dignidad y al espacio en el que un individuo o colectivo desarrollan sus modos de vida, por ello se adecúa a las características del derecho colectivo al territorio.
  5. Hace falta un marco normativo para la protección de los derechos de los y las campesinas. Urgen estándares que vinculen su derecho colectivo al territorio reflejado en el ejercicio de su derecho a la vivienda adecuada y otros derechos como el de identidad cultural.

Petición de la REPAM

Los peticionarios solicitamos a la CIDH que evalúe la posibilidad, a través de la Relatoría sobre los derechos de los pueblos indígenas, de elaborar y publicar un Informe temático sobre la situación del derecho al territorio de los pueblos indígenas y comunidades amazónicas. Consideramos que dicho documento sería una herramienta jurídica muy útil para la promoción y defensa, a nivel nacional e internacional, de las comunidades indígenas y no indígenas de la Amazonia.

“Es loable la tarea de organismos internacionales y de organizaciones de la sociedad civil que sensi­bilizan a las poblaciones y cooperan críticamente, también utilizando legítimos mecanismos de pre­sión, para que cada gobierno cumpla con su pro­pio e indelegable deber de preservar el ambiente y los recursos naturales de su país, sin venderse a intereses espurios locales o internacionales”[1].

Mauricio López. REPAM

[1] Carta Encíclica Laudato Sí, sobre el cuidado de nuestra casa común, 2015. No. 38

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