Una comunicación para un cambio profundo inspirada en la encíclica “Laudato Si”

con No hay comentarios

MauricioALERQuito, 11-03-2016 (REPAM).- El trabajo conjunto y coordinado en la región Panamazónica, por parte de las entidades de la Iglesia Católica y en estrecha relación con las comunidades y pueblos que habitan dicha región es uno de los objetivos fundamentales de la Red Eclesial Panamazónica, REPAM, afirmó Mauricio López en el conversatorio con los representantes de las radios educativas y populares de la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica, ALER, reunidos en Quito, con ocasión de su XV Asamblea.

Construyamos un tejido de articulación para comunicar la esperanza. Invitó el representante de la REPAM. Para comunicar desde la periferia otros relatos, otra narrativa que sea esperanzadora de un futuro mejor. La Encíclica del Papa Francisco nos habla de manera fuerte y sin fatalismos: “La humanidad aún posee las capacidades para generar los cambios que son necesarios” Pero, tenemos que comenzar los cambios, de manera coordinada, unitaria, articulados. Porque si seguimos trabajando de manera fragmentada, solo le estaremos haciendo el juego al sistema hegemónico que nos domina.

Para ayudar a construir el paradigma de la Ecología Integral que propone el Papa Francisco, como comunicadores debemos preguntarnos: ¿Qué tipo de comunicación podemos impulsar conjuntamente? Afirmó Mauricio López, y agregó: la Encíclica “Laudato Si” nos plantea cuatro actitudes que podemos promover desde la comunicación: En primer lugar la “Metanoia”, una profunda transformación de nuestro interior y del corazón. Si no hay un cambio profundo en las actitudes cotidianas de las personas poco podemos avanzar. Otra actitud a promover es el reconocer la importancia del encuentro con el otro, solos y aislados tampoco podemos hacer nada. Ir al encuentro con los otros seres humanos y con la madre tierra. El tercer valor es el discernimiento genuino, es decir mirar la realidad para analizarla genuinamente y desde allí construir propuestas de salida. Finalmente el cuarto valor es la “Parresía”, la salida valiente al encuentro de esa realidad.

Por ello con ALER, con sus radios y con otras entidades de comunicación tenemos que avanzar juntos, “sabernos hermanos en la Misión”. Nos convocan los gritos de la hermana y madre tierra, la encíclica “Laudato Si” y la rica historia de nuestros pueblos y culturas, porque como nos recuerda el libro sagrado de los Mayas: “Pareciera que a lo largo de los tiempos se viven signos de muerte y de sin sentido. Pareciera que se arrancaron los frutos, se cortaron las ramas, se quemaron los troncos. Pero ciertamente, no se pudieron matar las raíces”.

La Panamazonía, nos lleva también a romper con viejos paradigmas, como la de trabajar cada quien según sus propios intereses, sus propios carismas, o limitados a sus pequeños territorios particulares. La Territorialidad amazónica nos plantea desafíos más amplios y más realistas para encontrar respuestas globales a la problemática de la madre tierra.

La territorialidad, como categoría teológica, sociológica, antropológica, política y ecológica nos invita también a una comunicación que se articule desde la territorialidad. La Amazonía es uno de los territorios amenazados, pero no es el único, existen otros territorios que requieren también de un trabajo coordinado y articulado. La Cuenca del río Congo en el África, por ejemplo, o en nuestra región: el Corredor biológico mesoamericano, el caribe, los andes, la región del Chaco, etc.

Por eso el trabajo conjunto, en el ámbito de la comunicación para la transformación, con ALER, con SIGNIS, con Radialistas y otras redes locales y regionales de comunicación no solo es urgente sino que es fundamental, para fortalecer un movimiento de comunicación y de comunicadores que se asumen como agentes de transformación social.

Al finalizar su intervención, Mauricio López entregó a las emisoras de ALER la serie radial “Laudato Si”, una producción de REPAM que consta de 20 atractivos programas en los que se abordan las enseñanzas de la Encíclica del papa Francisco.

Dejar un comentario