hummesParís, 01-12-2015 (REPAM) Para el presidente de la Red Eclesial Panamazónica, Cardenal Claudio Hummes, la esperanza del mundo es que los acuerdos de la COP21 permitan reducir las emisiones del dióxido de carbono, reemplazar la energía basada en combustibles fósiles, cambiar nuestros modos de consumo y defender la naturaleza. Sabemos que no será fácil, afirma, porque hay una buena parte del mundo que vive de eso, que hace de ello su dios y su riqueza. Será difícil, será un proceso largo, pero debemos comenzar ya. Porque como dice el Papa Francisco: “Es el momento de actuar ahora o nunca más, porque estamos al borde de un suicidio”.

Pero no basta el reemplazo de los combustibles fósiles, indica, “El mundo requiere un crecimiento menos voraz, menos destructivo del planeta, menos consumista, menos desperdicio de alimentos, de energía y de agua… Otro aspecto clave es el tratamiento de la basura; promover el reciclaje, para no dejar un planeta convertido en un gran basurero, como también ha advertido el Papa”.

Al evaluar las primeras actividades en las que participó como representante de la Iglesia Católica en la COP21, comentó que uno de los momentos más emotivos fue recibir a los peregrinos que llegaron a París, procedentes de diversas partes del mundo: “Durante la mañana del día 28 de noviembre, en la Catedral de Saint Dennis, recibimos a cientos de peregrinos. Fue un momento de celebración, meditación y oración que duró más de una hora. Tuvimos a representantes de varias religiones: Indúes, musulmanes, católicos, luteranos, anglicanos, entre otros. Fue realmente algo que nos conmovió y creó un clima muy espiritual. A pesar que fue un día muy frío, el clima de los corazones fue muy cálido, emotivo y fraterno”.

“Luego de la recepción de los peregrinos, pasamos a la presentación de las firmas por el Clima, fue otro de los momentos emocionantes. El Movimiento Católico Mundial por el Clima llegó a París con más de 800,000 firmas exigiendo el cuidado del planeta. Estas firmas se juntaron con otras logradas por diversos movimientos religiosos y civiles, en total, fueron más de un millón setecientas mil firmas las que logramos entregar. Cuando la represente de la COP21, Sra. Figueres, recibió las firmas a nombre de la ONU, ella se emocionó tanto que lloró”.

Don Claudio Hummes, cuenta que al final de estos dos actos hubo cantos, música, alegría, baile. “De alguna manera era la presencia del mundo. Un mundo preocupado pero esperanzado en que nuestras autoridades políticas lleguen a acuerdos que obliguen a nuestros países a los cambios necesarios para reducir el calentamiento global”.

Entrevista concedida a Mauricio López, Secretario Ejecutivo de REPAM.

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