El día martes 25 de Agosto de 2015, nos desplazamos con alegría en el corazón a encontrarnos con los indígenas Embera Chamí en el resguardo de Keremal, Ubicado en el corregimiento de Naranjal en el Municipio de Bolivar – Valle del Cauca.
Después de cuatro horas de viaje en carro nos dispusimos a estirar los músculos porque aún faltaba un buen trayecto del camino y por ser zona selvática tocaba que hacer el recorrido de ahí en adelante caminando y con las botas pantaneras puestas.
Comenzamos a caminar y a unos cinco minutos más adelante vimos a un grupo de Indígenas Embera, que también con mucha alegría venían a nuestro encuentro; Tulio el coordinador de la guardia Indígena nos explica que venían a recibirnos para guiarnos en el camino y ayudarnos a cargar nuestras maletas. Y así empezamos a mirar en lo indígenas las grandes cualidades de pureza y fidelidad.
El camino no era fácil, Fuimos siete personas; tres laicas; Consuelo, Isabel y Diana, tres jóvenes en formación Misionera de la Consolata; Jesús, Yamid y Cristhian y un Misionero de la Consolata el Padre Carlos Zuluaga, todos con un mismo ardor misionero y en el corazón un deseo por aportar de alguna manera al desarrollo y a el acompañamiento de los pueblos indígenas.
Después de un largo caminar, lleno de la naturaleza como, siempre sorprendente, rodeados por la fauna y la flora de este lugar, logramos divisar en el horizonte el resguardo indígena, mientras tomamos aire para seguir el camino, Andrés el ex gobernador del resguardo nos dijo con sentimiento que allá en medio de la selva es donde ellos se sentían libres; libres del ruido, del afán, de la desesperación que hay en la ciudad, por eso estamos aquí tan adentro para poder seguir con nuestras tradiciones y nuestra cultura compartiendo día a día con nuestro resguardo osea nuestra familia. Estas palabras nos hicieron reflexionar y entender un poco la filosofía Indígena, su sabiduría ancestral.
La Pastoral Indígena lleva un proceso de educación con este resguardo, asistiendo allí la última semana de cada mes y este es el punto clave de la liberación de los indígenas. En los principios de la edad media la iglesia católica creó las escuelas y las universidades y aún hoy en día le seguimos apostando a la educación de los pueblos porque sabemos que es la manera más eficiente para que un pueblo salga de la opresión.
Muchos se han querido aprovechar de la situación Indígena, en cuanto a temas de tierras y derechos, pero como ellos mismos lo resaltan, los misioneros de la pastoral Indígena nunca los han dejado solos y agradecen porque son los únicos que se preocupan por el sano desarrollo de sus comunidades, respetando sus tradiciones culturales indígenas ofreciendo un acompañamiento formativo y fraternal.
La formación educativa se hace por ciclos, con guías que llevan desde un Instituto de Educación asociado con el Proyecto Indígena, cada mes se hace un recuento del tema anterior y la explicación del nuevo tema, en diferentes campos como las matemáticas, español, biología y ciencias sociales, para fortalecer la comprensión de los temas, hay un asesor que es uno de los indígenas que más comprende, junto a el profesor designado para la comunidad quienes viviendo allá mismo pueden resolver las dudas de todos los indígenas.
Durante una evaluación del proceso llevado hasta el momento, se levantó “Arlex” el Gobernador de esta comunidad y dijo a los misioneros que él estaba muy contento de que los adultos y mujeres pudieran seguir con su educación porque ellos son los dirigentes y así se podían ver las ganas de cada uno para salir adelante y aprender algo cada día. También agradeció de una forma emotiva a los misioneros delaMisioneros de La Consolata por que son los únicos que están acompañándolos, ni siquiera el gobierno ni sus entidades correspondientes llegan hasta allá a darse cuenta de su condición.

Y así pasamos tres días llevando nuestra propia comida, jugando con los niños quienes nos contagiaron de su felicidad, mirando el rostro de los jóvenes quienes esperan su futuro incierto y la bondad de todos los indígenas que abren su corazón a los misioneros en quienes ponen su confianza.
Estas son las Experiencias que nos quitan el sueño, que nos aterrizan, que nos hacen mirar más allá; Los marginados, los excluidos, los últimos, es por ellos que somos misioneros, es por ellos que donamos nuestras vidas para la construcción de un mejor futuro,descubriendo que nadie libera a nadie sino que nuestro aporte es el fundamento para que cada uno surja en buena manera y sin afanes de tiempo.

JÓVENES EN FORMACIÓN MISIONERA
Propedéutico La Consolata

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